“EDICTO INQUISITORIAL PROHIBIENDO LA LECTURAS DE LIBROS Y FOLLETOS REFERENTES A FRANCIA
Sabed, que teniendo noticias de haberse esparcido, y divulgado en estos Reynos varios Libros, Tratados y Papeles, que sin contentarse con la sencilla narración de unos hechos por su naturaleza sediciosos, y del peor exemplo, parecían formar un código teórico práctico de independencia á las legítimas Potestades, tuvimos por conveniente y, aun necesario, reconocerlos, y examinarlos con la madurez que exigía de nuestro ministerio un asunto, en que tanto interesaba nuestra Santa Religión, aquella pública vida quieta, y tranquila, que San Pablo encomendaba tan encarecidamente a los primeros fieles en su segunda carta á Timotheo. Y habiéndolos visto, y examinado, hemos hallado, que todos los dichos Libros, Tratados y Papeles, además de estar escritos con un espíritu de puro naturalismo, anti christiano, y maliciosamente obscuro, y capcioso, manifiestan ser producciones de una nueva raza de filósofos, hombres de espíritu corrompido según la frase del mismo Apostol, los cuales baxo el especioso título de defensores de la libertad maquinan realmente contra ella, destruyendo de esta suerte el orden político, y social”.
Mi nombre es Santiago Sánchez-Migallón Jiménez y soy uno de esos hombres oscuros y capciosos, de espíritu corrompido de los que habla el Edicto.
Soy profesor de filosofía y en este blog escribiré mis reflexiones sobre diferentes temas que me interesan (Evolucionismo, tecnología, AI, política, ciencia y religión, etc.). ¿Por qué no escribir esto en otros medios? Porque escribir en un blog tiene una serie de ventajas que otros medios no tienen. Así, la Máquina de Von Neumann nace con una serie de objetivos:
1. Servir de itinerario intelectual. Escribir en él supone, a la vez, un trabajo y un camino siempre por completar. Un Blog es un archivo en donde puedes consultar lo que pensaste y cuándo lo pensaste, en donde puedes quedarte perplejo diciendo ¿Y esto lo dije yo?
2. Servir como instrumento de pensamiento más libre que los habituales. Cuando uno escribe con la intención de publicar un artículo o un libro va con mucho cuidado. Su orgullo le impide cometer errores o decir banalidades; siempre hay que parecer inteligente, genial. Este extremo cuidado puede llegar a paralizar el pensamiento pues si uno tiene un poco de sentido crítico enseguida tirará por tierra todo lo pensado y jamás pensará. Escribir en un blog ha de entenderse como un acto de pensamiento libre, liberado de esas parálisis.
3. Comunicar y compartir el conocimiento de modo absolutamente gratuito. La cultura ha de estar al alcance de todo el mundo. Siguiendo nuestro deber, heredero de los ideales de la Ilustración, de re-ilustrar, hemos de generar y transmitir. La cadena de transmisión de conocimiento es muy frágil, un eslabón roto, una generación perdida puede dar al traste con todo. Por eso es el deber de todo intelectual re-ilustrar a su generación de un modo desinteresado.
4. En nuestro deber de re-ilustrar, nuestra lucha se centra en combatir las explicaciones míticas, mágicas o supersticiosas de la realidad como residuos de épocas pasadas. Entendemos estos pseudosaberes como hipótesis refutadas, como modelos erróneos de entender la realidad que tuvieron su misión en otro tiempo pero que hoy tienen poco que decir. Sus propuestas están vacías de significado y representan el siempre presente escalón que hay que superar por cada nueva generación.
5. Divulgar una serie de ideas filosóficas marcadas en una línea determinada. Si antes he hablado de re-ilustrar, ahora hay que hablar de trans-ilustrar. Las líneas filosóficas van en la línea de generar un pensamiento trans-ilustrado.
Política del Blog:
1. La verdad es que las imágenes que aparecen en el Blog han sido encontradas en la red sin tener demasiado cuidado en respetar los derechos de autor. Si alguien es el dueño de alguna de ellas y no quiere que aparezca aquí o quiere que se le nombre, no tiene más que escribirme o un post o un e-mail y yo, gustosamente, seguiré sus instrucciones.
2. Todos los comentarios han de ser aprobados para su publicación. Así que, si sus mensajes tardan un poco en aparecer es porque aún no me ha dado tiempo a leerlos. En general, autorizaré todo post, diga lo que diga, siempre que no utilice un lenguaje soez o que me insulte o insulte a alguien de forma poco elegante (si el insulto hacia mí es ingenioso sí que lo autorizaré).












17 comments
Comments feed for this article
13 Mayo 2009 a 06:51
Eugenio Sánchez Bravo
Un blog alucinante. Enhorabuena.
13 Mayo 2009 a 13:01
Santiago Sánchez-Migallón Jiménez
Muchas gracias Eugenio. Intento que esté a la altura del tuyo aunque me lo pones muy difícil.
Un cordial saludo.
26 Mayo 2009 a 19:01
Fernando
He disfrutado mucho leyendo tu blog, y leida tu respuesta pasaré al de Eugenio a ver si es la mitad de bueno.
Te dejo un link a un documental que creo te gustará si es que no lo has visto ya,
http://video.google.es/videoplaydocid=8883910961351786332&ei=ZyMcSqifCMiE-Qa24PyuAQ&q=zeitgeist+en+espa%C3%B1ol&hl=es
Muchas gracias.
27 Mayo 2009 a 08:17
Santiago Sánchez-Migallón Jiménez
Hola Fernando.
Muchas gracias a ti. A uno le viene bien que le digan cosas así de vez en cuando.
El enlace que has incluido no funciona, pero creo que es el documental Zeitgeist. Sí, lo he visto. Es muy interesante. Se puede ver en youtube a trozos, en Google video o, de momento, también lo tengo en Vodpod, abajo a la izquierda en el Blog.
Un cordial saludo.
13 Junio 2009 a 12:53
Juan Francisco
Si hay algo que me da fuerzas en este mundo es conocer gente de espíritu libre e inteligentes, eso es lo que desprende el blog.
Saludos y mis felicitaciones por un trabajo bien hecho.
Juan Francisco.
13 Junio 2009 a 13:53
Santiago Sánchez-Migallón Jiménez
Muchísimas gracias, Juan Francisco. Del tuyo, además se desprende humildad y bondad, que son dos cosas que faltan bastante en este mundo.
Un cordial saludo.
7 Agosto 2009 a 17:35
Jackie Silva
Hola¡
Estuve visitando tu Blog y está excelente, permíteme felicitarte.
Sería un gusto contar con tu blog en mi directorio y estoy segura que para mis visitas será de mucho interés.
Si lo deseas no dudes en escribirme a jackiexanky@hotmail.com
Exitos con tu blog.
Un beso
Jackie
1 Noviembre 2009 a 21:00
esninger
Hola. Te estoy muy agradecido por dar cumplimiento a la Sagrada Escritura. Dice Mt 5, 11: “Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa”.
Sin personas como tú, no podría cumplirse este fragmento de las Escrituras. Recibe un cordial saludo y mi más sincera enhorabuena. Aunque estés tan lejos de comprender la realidad del ser humano, son admirables tus esfuerzos para acercarte a ella y entenderla, y también por intentar explicarla -aunque equivocadamente- a los demás.
Prometo no dejar de leerte.
Gracias de nuevo.
1 Noviembre 2009 a 21:32
Santiago Sánchez-Migallón Jiménez
Hola.
De nada. Aunque más que agradecerme mi labor me gustaría que la rebatieras mediante argumentaciones. Y sí, considero que estoy muy lejos de comprender en su totalidad la realidad del ser humano, al contrario que otros que parecen comprenderla demasiado bien (ya que han recibido esa información desde la inspiración divina).
El pasaje de Mateo que citas es otro ejemplo de blindaje antiracional. Si lees con cuidado, no te da ninguna razón a favor o en contra de nada. Sólo te dice que si te injurian por ser cristiano, siéntete bien. Es como si yo dijera: “Bienaventurados seréis cuando os injurien, persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por creer en burros voladores”. La clave no sería “Siéntete bien aunque te insulten”, sino “¿Por qué te insultan?”… ¿No será que lo que crees es algo absurdo y te insultan con razón?
Y gracias por seguir leyéndome, pero lo que me gustaría más es que rebatieras las ideas en las que me equivoco.
Un saludo.
2 Noviembre 2009 a 15:08
esninger
Bueno, yo encatado de debatir. Lo que no sé es si este es el canal o cauce adecuado. Me explico, no soy ningún “genio” de internet, así que no sé si seguimos aquí el debate, o me tengo que ir a otro lugar del blog, si hay una página específica o algo, etc.
He leído artículos muy interesantes, pero no encuentro una pestaña o acceso para poder comentarlos directamente. Espero que se entienda mi duda, y así me orientas.
De nuevo, un saludo.
2 Noviembre 2009 a 22:06
Santiago Sánchez-Migallón Jiménez
No te preocupes, te oriento.
Tienes razón, aquí no es el lugar idóneo para debatir. Mejor después de cada artículo y con referencia a él.
Así, debajo del título de cada artículo o post aparecen una serie de palabras clave (Tags). Después aparece la expresión “Leave a comment” o, si alguien ya ha dejado algún comentario pondrá, por ejemplo, “7 comments”. Clica allí y entrarás en el menú de comentarios donde no tienes más que escribir igual que lo has hecho ya.
Un saludo.
3 Noviembre 2009 a 20:34
esninger
¡Vaya!
Mi primera impresión fue totalmente equivocada. Pensé que era esta una página abierta al diálogo, a la discusión y el intercambio de ideas, pero nada más lejos de la realidad. Nada hay de debate ni diálogo en este blog.
Lo que hay son agravios, desconsideraciones, faltas de respeto y comparaciones y ejemplos totalmente fuera de lugar. No se admite ningún argumento diferente a los propuestos y propios, como mucho se hace “a medias” y para apuntillar después volviendo al tan manido”tengo razón, ¿lo ves?”.
Y, por cierto, los prejuicios en alguien alguien que se considera… en fin, alguien que propone el blog como “instrumento de pensamiento más libre que los habituales” son, sencillamente, incalificables.
Una pena, sinceramente.
Un saludo.
3 Noviembre 2009 a 23:21
Santiago Sánchez-Migallón Jiménez
Curiosa respuesta después de que precisamente, se te invita a que argumentes libremente en cualquier tema que se saque.
En general, excepto en muy contadas ocasiones (recuerdo acerca del tema del aborto en donde el tono no fue del todo correcto), se ha mantenido el respeto a los diversos interlocutores. Cualquier persona puede ver los diferentes temas y sus comentarios y comprobar que eso es cierto. Lo de que este Blog no es libre… el hecho de que tus comentarios se publiquen es una muestra de lo contrario. Yo podría optar por no publicarlos y aún así no lo hago. Aquí siempre podrás decir lo que te de la gana.
De nuevo, vuelvo a invitarte a que entres en los diferentes debates y expongas tus razones. De momento no entras en nada más que meterte conmigo y con el blog.
4 Noviembre 2009 a 13:31
esninger
Lo dicho, y para muestra un botón.
Expreso mi opinión y resulta que me estoy metiendo contigo y con el blog. Ah, debería haber dicho que todo es maravilloso y que estoy totalmente de acuerdo.
Afirmo, por ejemplo, que te mueves desde el prejuicio. ¿Eso es meterme contigo? Bueno, empezar un artículo diciendo “Resulta paradójico que tenga que ser una monja la que nos explique, al final, lo que pasa con la Gripe A…” y seguir diciendo lo que se dice, es un claro ejemplo. Lo de paradójico ¿es porque es moja? ¿Por ser mujer? ¿Por se monja e ilustrada? ¿Por ser mujer y científica, y además pertenecer a la Iglesia? ¿Católica, para más INRI? Bueno, si eso no es moverse desde el prejuicio, no sé cómo llamarlo.
Imagina en boca de un obispo de la Iglesia Católica (ya que por aquí todos los golpes se dirigen hacia los mismos) empezar una declaración diciendo: “Resulta paradójico que tenga que ser un gay… “. Ya imagino el artículo, el tono del mismo y los comentarios acerca del criminal clérigo y sus huestes. Es decir, a partir de un atributo, característica, cualidad o como lo quieras llamar, de alguien, parte mi opinión.
Dice el R.A.L.E. : “Prejuico: opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal”.
En cualquier caso, que yo hable de prejuicio podrá sera acertado o no, pero que eso se tome como “ir contra”… ¿?
¿Respeto a los diversos interlocutores? Evidentemente, faltaría más. Pero otra cosa es el respeto hacia las personas sobre las que se habla -no con las que- u opina, las instituciones, culturas, etc. que se valoran y los términos en que se hace. Tal vez tú encuentres respetuosas ciertas expresiones, comparaciones o ejemplos. ¿Me concedes el derecho de no opinar, pensar o sentir igual que tú al respecto?
Insisto, sigo sin saber en qué momento he pasado, de dar una opinión libre sobre lo que leo o sobre una postura en particular, a meterme o ir en contra de nada y de nadie.
Será que no sé ejercer correctamente el pensamiento libre.
Saludos.
4 Noviembre 2009 a 19:48
Santiago Sánchez-Migallón Jiménez
Doy por perdido el tiempo que voy a dedicar a responderte de antemano pues para quien viene previamente con la escopeta tan cargada todo serán perdices.
Respecto a comenzar una entrada con el “Resulta paradójico que una monja nos explique la gripe A” como un “prejuicio sencillamente incalificable” (y decir eso no es, desde luego, meterse conmigo. Decir que los pensamientos de alguien son prejuicios incalificables será decirle cosas bonitas, claro). El comienzo de mi entrada pretendía ser una alusión a la irracionalidad del catolicismo. Si, entrada tras entrada, mantengo el absurdo de la religión, me parece paradójico que una representante de la Iglesia explique mejor que los científicos (los supuestamente más racionales) algo como la gripe A. No había más maldad que esa en la entrada. En ningún momento era porque fuera mujer, sólo porque fuera monja en tanto que representante del clero.
En el ejemplo que pones sobre si un obispo dijera que “Resulta paradójico que tenga que ser un gay el que nos diga…” no sería algo malo si realmente fuera paradójico. Me explico: si un gay hablara sobre heterosexualidad… ¿no resultaría paradójico? Pues a mí me resulta paradójico escuchar a una monja hablar de ciencia. Siento tener prejuicios tan incalificables.
Y sí, en este Blog todos los disparos van para ese lado. Igual que las revistas tienen una línea editorial, este blog va en esa dirección. Mi forma de pensar es esa y por eso publico estos posts. No obstante, estoy abierto a discutirla con quien sea. Si quieres leer cosas a favor de la Iglesia lee la Web de la Conferencia Episcopal.
Y, por supuesto que te concedo el derecho a opinar, pensar o sentir como te plazca. ¿En dónde has visto que no lo haga?
¿Cuándo cambio tu discurso de expresar libremente tu opinión a meterte conmigo y con el blog? Aquí:
“Mi primera impresión fue totalmente equivocada. Pensé que era esta una página abierta al diálogo, a la discusión y el intercambio de ideas, pero nada más lejos de la realidad. Nada hay de debate ni diálogo en este blog.
Lo que hay son agravios, desconsideraciones, faltas de respeto y comparaciones y ejemplos totalmente fuera de lugar. No se admite ningún argumento diferente a los propuestos y propios, como mucho se hace “a medias” y para apuntillar después volviendo al tan manido”tengo razón, ¿lo ves?”.
Y, por cierto, los prejuicios en alguien alguien que se considera… en fin, alguien que propone el blog como “instrumento de pensamiento más libre que los habituales” son, sencillamente, incalificables.
Una pena, sinceramente”.
Resumimos: Blog en el que no hay debate ni diálogo, en el que SÓLO hay agravios, faltas de respeto y ejemplos fuera de lugar… Eso NO ES METERSE CON EL BLOG. Y decir de mí que soy una persona con prejucios INCALIFICABLES tampoco es meterse conmigo. Y, para poner la guinda, decir al final que todo ello acaba DANDO PENA (tanto yo como el blog) es una inocente expresión de opinión, claro.
5 Noviembre 2009 a 00:22
esninger
Por precisar:
En cualquier lugar, me gustaría dejar claro que no ha habido en ningún momento voluntad por mi parte de “meterme” con nada ni con nadie. Y que si así ha podido interpretarse, por lo que a mí respecta estoy totalmente dispuesto a disculparme, cosa que hago en este preciso instante.
1) “Doy por perdido el tiempo que voy a dedicar a responderte de antemano pues para quien viene previamente con la escopeta tan cargada todo serán perdices”. Una gran declaración de intenciones, y de nuevo un prejuicio. Es decir, tras leer ¿cuánto?¿un post? ya has decidido que uno viene con la escopeta cargada y, lo mejor, que responderle es perder el tiempo.
2) De nuevo, del R.A.L.E. “incalificable: 1. adj. Que no se puede calificar”. “calificar (Del b. lat. qualificare): 1. tr. Apreciar o determinar las cualidades o circunstancias de alguien o de algo. 2. tr. Expresar o declarar este juicio”. Es decir, que YO PERSONALMENTE no sé apreciar o determinar la cualidad de esos prejuicios, que no los sé calificar. Nada más. Si el ataque o “meterse con” se ve por algún lado, yo sigo sin verlo.
Personalmente, opino que a expresiones como esta les ocurre como cuando alguien habla de “discutir”, que directamente se toma como “reñir” o “pelear”; si bien no significa otra cosa que, cito de nuevo el diccionario y perdón por lo recurrente, “discutir (Del lat. discutĕre, disipar, resolver): 1. tr. Dicho de dos o más personas: Examinar atenta y particularmente una materia”. Sin embargo, si yo afirmo que discutí con alguien, se suele entender de otro modo, como algo negativo. Igualmente ocurre con “incalificable”, veo que lo tomas como un insulto, algo peyorativo o, como tú dices, que “me meto” contigo por emplear ese término. Bien, creo que ha quedado objetivamente demostrado que la acepción empleada no incluye descalificación personal alguna.
3) Me aconsejas: “Si quieres leer cosas a favor de la Iglesia lee la Web de la Conferencia Episcopal”. ¿Y eso, de dónde sale? ¿Dónde me he manifestado en uno u otro sentido? ¿Tengo necesariamente que estar a favor de la Iglesia para valorar –personalmente- si se falta al respeto a la misma, si los ejemplos que se dan son adecuados o no, etc.? Vaya, eso no lo sabía. Es decir, que si le pido a alguien que sea respetuoso con la monarquía es que soy monárquico, y si valoro que se realiza una comparación desacertada sobre el actual presidente del gobierno, es que pienso como él. ¡Por favor!
4) “decir al final que todo ello acaba DANDO PENA (tanto yo como el blog) es una inocente expresión de opinión, claro”. De nuevo creo que ves gigantes donde sólo hay molinos, querido Sancho (si se me permite la expresión coloquial). Para expresar algo así, sólo hay que emplear directamente esos términos. Hubiera dicho “creo que das pena”. Es bien sencillo. Pero en ningún momento me dirijo a ti en esos términos. Tal vez no lo he expresado bien, lo admito; ese “una pena” hacía referencia a que esperaba encontrar algo diferente a lo que he encontrado en los contenidos, nada más. Creo que la relectura “entre líneas”, si se puede llamar así, o el significado e intención atribuidos a mis palabras no es acertado.
5) Cuando me encuentro con expresiones del tipo “se partieron el culo de él”, al referirse a Pablo de Tarso creo que era, o cuando se compara la actuación de los obispos con lo sucedido en la Alemania nazi… bueno, no los veo ejemplos o comparaciones acertadas. No creo que sea una apreciación tan fuera de lugar. Acertada o no, no deja de ser una mera opinión que no descalifica a nada ni a nadie.
6) “Me explico: si un gay hablara sobre heterosexualidad… ¿no resultaría paradójico?”. ¿Por qué? ¿Dónde está la paradoja? Cientos de miles de personas hablan cada lunes sobre fútbol, sin ser futbolistas. ¿No puede un soltero tener conocimientos veraces y acertados sobre el matrimonio? En fin, tú mismo propones el informe Kinsey como base o argumento científico para aseverar determinadas cosas sobre la cuestión de la homosexualidad. ¿No resulta paradójico que Kinsey fuera heterosexual? Francamente, para mí no. No veo la conexión, no sé porqué A determina B.
7) Veo que prefieres comentar lo referido a “agravios, desconsideraciones (…)” pero obvias algo que digo y que, para mí, es mucho más importante: “No se admite ningún argumento diferente a los propuestos y propios”. A eso me refiero cuando expreso que no hay un verdadero debate o diálogo. Si nos pasamos una semana supuestamente “debatiendo” y nadie es capaz de modificar un ápice su pensamiento, de admitir un argumento contrario tras recapacitar, de decidir que una apreciación personal sobre algo tal vez estaba equivocada… en fin, ¿hemos estado debatiendo? ¿Hemos reflexionado? Opino que un debate debe ofrecer ciertos resultados enriquecedores, no quedarse en una mera expresión de puntos de vista diferentes. Creo que, en ese caso, se trata de un ejercicio de autocomplacencia en la que cada uno ha dicho SU verdad, ha expresado en voz alta SUS pensamientos y se ha ido, henchido de SU razón, hacia su casa.
Un saludo.
5 Noviembre 2009 a 00:35
Santiago Sánchez-Migallón Jiménez
Disculpas aceptadas.
Un cordial saludo.