Exigiendo un futuro y negando un presente

Publicado: 19 febrero 2009 en Educación
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¿Enseñarles a ser adultos?Leyendo un texto de Juan Mantovani he tenido que sentirme avergonzado y entonar un consabido “¿Cómo no he pensado en esto antes?”. Haciendo un análisis de los distintos modelos educativos existentes, el famoso pedagogo argentino, nos habla de lo que entiende como “educación como preparación”. Este modelo sostiene que hay que educar a los alumnos para que alcancen un objetivo ulterior, una meta situada al final o, incluso, fuera del mismo proceso educativo. Solemos decir que educamos para que “alcancen su madurez”, “sean unos buenos ciudadanos” o “se incorporen como miembros efectivos a la sociedad”. Les exigimos que se preparen para un futuro siempre incierto y peligroso (necesita preparación… sin ella estás perdido. No puedes llegar a la vida adulta como si nada). ¿Es efectiva esta forma de educar?

En principio, el alumno no tiene las necesidades que nosotros pretendemos llenar. No necesitan comprender la historia del siglo XIX. En su día a día no tienen necesidad alguna de saber quién es Napoleón. Es curioso como el profesor de historia se indigna del poco interés que muestran. ¡Pues claro! ¿Cómo van a mostrar interés si para ellos Napoleón no tiene ningún significado? Quizá lo tenga en un futuro pero en su estricto presente no lo tiene. ¿Cómo conseguir entonces que aprendan? Con sucedáneos: sustituimos el premio del “valor del conocimiento en sí mismo” con otros premios (una buena calificación, por ejemplo) o con castigos. Si los alumnos pudieran comprender el valor que por sí mismo tiene el hecho de saber quién era Napoleón no haría falta premiarlos o castigarlos. Y lo gracioso es que ellos ni siquiera entienden por qué son castigados… ¿Me castigan por no aprenderme algo que en mi vida no tiene sentido alguno?

¿Qué conseguimos entonces con este modelo educativo?

1. Negamos el presente del alumno. Con esta exigencia de futuro, de conseguir una meta, inculcamos unas necesidades artificiales al chico y le negamos, o no tratamos, las que realmente tiene. Estamos siempre diciéndoles: “El día de mañana os vais a enterar” (como si el futuro fuera terrible) y ellos nos debería responder “¿Y qué pasa con nuestro día de hoy?”

2. Exigimos un futuro en el mismo presente (lo cual es imposible por definición). Nos quejamos de que los alumnos no guarden silencio en clase, hagan gamberradas, digan estupideces, estén más preocupados en la última teleserie de moda que en los contenidos de nuestras materias… Pero, ¿acaso podrían hacer otra cosa? ¡Son niños y los niños hacen lo propio de su edad! Si se comportaran como adultos no serían niños (y según nuestra “educación como preparación” no haría falta educarlos), y es imposible, antinatural diría yo, ver a un niño comportándose como un adulto. Nuestra exigencia es imposible.

Hay que comprender que cada época de la vida tiene unas necesidades y unos significados diferentes. La educación debería conseguir no negar el presente en pos del futuro, sino hacer que se viva el presente en su máxima intensidad. Deberíamos atender las necesidades naturales propias de cada edad en vez de crear otras artificiales. Sólo así conseguiríamos que el alumno se interesara por nuestras clases, porque realmente resolveríamos problemas reales, significativos para ellos.

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comentarios
  1. Carla dice:

    hola, me llamo Carla y soy estudiante de Pedagogía en Básica, y me encontre con tu blog porque justamente ando recopilando información sobre este hombre, Juan Mantovani, lamentablemente es muy poco lo que hay en la web y generalmente es muy reiterativo, me gustaría que me pudieras ayudar, para saber quien es realmente este Profesor tan importante en la sociedad educativa.

    Te dejo mi mail para ver si te puedes comunciar conmigo.

    Esta muy bueno tu artículo me gustó muchísimo .

    Saludos, Adios

  2. Hola Carla.

    Siento no poderte ser de mucha utilidad. Lo único que he leído de Mantovani es el artículo que cito en el post en el que se hacía un estudio crítico de los diferentes modelos educativos.

    Echando un vistazo por la red veo que no hay prácticamente nada. Todo parece referirse a los colegios que tienen su nombre.

    Lo siento, espero que tengas más suerte en otras fuentes.

  3. […] Ver también Exigiendo un futuro y negando un presente. […]

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