El hipertexto

Publicado: 26 junio 2009 en Filosofía del lenguaje, Sociología, Tecnología
Etiquetas:, , ,

En los comienzos de la escritura, cuando los caractéres se imprimían con cincel en fría piedra o en tablillas de arcilla, no se podían escribir estupideces. El proceso era trabajoso, costoso, por lo que escribir no podía ser un juego, un entretenimiento. Por eso se escribían las leyes, los mandatos monárquicos, las cosas realmente importantes, las que merecían ser recordadas más allá de la efímera memoria de los hombres. Algo más adelante, los papiros y pergaminos, ampliaron el espectro. Las grandes obras de las ciencias, la literatura o la filosofía merecieron la pena guardarse. Sin embargo, el libro era algo muy valioso, al alcance sólo de una minoría.

Fue con la invención de la imprenta cuando el texto escrito estuvo al alcance de todo el mundo. La Galaxia Gutenberg democratizó la textualidad provocando la caída del Antiguo Régimen. También la vulgarizó. A  partir de entonces cualquier cosa puede escribirse y ya no sólo lo valioso, y éste representará uno de los grandes problemas de la sociedad de la información: cribarla. Los informáticos de Google se devanan los sesos para que su buscador encuentre la mejor información y no cualquiera.

Sin embargo, hay otro aspecto muy interesante en la expansión del texto por Internet: el texto digital. Algo a lo que habitualmente no habíamos prestado demasiada atención es al hecho de cómo organizamos nuestra escritura. Nuestros textos están escritos de izquierda a derecha, siguiendo un sentido lineal, apilándose en renglones,  agrupados en hojas. Los textos son cerrados, tienen un comienzo y un final y siguiendo una rectilínea dirección, tienen un antes y un después, un principio y un fin.

Con la Web 2.0 ésto se ha roto. Los textos digitales no son del todo lineales ya que están conectados por hipervínculos a otros textos, formando redes. El hipertexto no tiene una dirección rectilínea sino una estructura de red. El texto digital es móvil, fácilmente corregible (Imaginad corregir algo escrito en una tablilla de barro) y abierto (se enlaza con otros textos, imágenes, sonidos o vídeos, enriqueciéndose con una gran facilidad). En él se separan por primera vez formato y contenido. Un libro sólo tiene un formato, en él, forma y contenido son una misma cosa. Ahora un mismo texto puede tener diferentes sustratos, diferentes formatos, teniendo además un ingente abanico de formatos donde elegir. El texto se estetiza más, como en los bellamente adornados códices medievales.

Las consecuencias de ésta mutación en las comunicaciones aún no han sido suficientemente calibradas. Si la forma de escribir cambia, la forma de pensar cambia, la forma de comunicarse cambia, la forma de vivir cambia.

Anuncios
comentarios
  1. tay dice:

    Genial entrada, sin duda es la era de la información… estamos en ese punto crucial donde no hay control de crecimiento y no sabemos a donde nos lleva, crucemos los dedos…

  2. irichc dice:

    Humm, no estoy de acuerdo. Un hipertexto es como un paréntesis muy extenso o una nota a pie de página, pero nada más. Precisamente las notas a pie de página, según escuché, nacieron en tiempos de la Reforma, cuando era necesario citar a multitud de autores para defender una posición contra el magisterio o para avalar a éste. Fueron una consecuencia de la imprenta y de la proliferación de libros.

    Respecto a la relación inversamente proporcional entre cantidad y calidad de escritores, hasta cierto punto resulta indudable. Basta con ver el nivel de algunos debates públicos en internet antes y después de la generalización de la tarifa plana.

  3. Tay:

    Gracias majo.

    Irichc:

    No es lo mismo una nota a píe que un link. Una nota a píe es usa habitualmente para hacer una referencia a una autoridad o para hacer una pequeña aclaración (no tan pequeña si nos vamos a libros alemanes). En primer lugar, el uso del link ya no suele ser tanto la referencia a una autoridad como la ampliación de la información, de tal modo que la página enlazada puede ser mucho más extensa que el texto inicial. Además, la página enlazada, también tiene más enlaces y así sucesivamente. Puede pasar que leyendo un texto inicial uno no acabé en él sino que se pierda leyendo enlaces de enlaces (a mí me suele pasar). De igual modo, el enlace puede ir a imágenes, video, música, algo no posible en la nota al píe tradicional. La función del link es conectar, comunicar, algo distinto a la función de la nota al píe que es más bien apoyar, aclarar.

    Pero quizá lo más revolucionario es la velocidad con la que accedemos a la información. En una nota al píe vienen los datos de otro libro que tendremos que ir a la biblioteca a conseguir. Con el link sólo hacemos clic y ya está. La velocidad de transmisión de conocimiento se hace exponencial. Tenemos la biblioteca más grande jamás construida (aquella biblioteca de Babel de Borges) a nuestra entera disposición. Ésto cambia la forma de trabajar los textos, y a fortiori, de pensar.

  4. El hipertexto es uno de mis terminos favoritos. Aparte de la connotación formal que se le quiera dar, tiene una aplicacion experimental en el autoaprendizaje: la memoria asociativa. Que vale de la red neuronal de cada cerebro humano? La posibilidad de avanzar en todos los sentidos posibles, una replica del progreso humano. Si valoramos el sentido de una conversación con nosotros mismos o en la vida cotidiana, la asociación de ideas tiene la magia del progreso, es decir, que como quiera que sea, te lleva, y esto es un hipertexto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s