Las memorias del Cosmos (II)

Publicado: 29 junio 2009 en Evolución
Etiquetas:, , ,

Dice Nolasc Acarín Tusell en El Cerebro del Rey que nuestra especie tiene lo que llama memoria filética:

“Es la memoria innata que contiene el sistema nervioso, no tan sólo el cerebro y también heredada mediante el DNA transmitido por los progenitores. Contiene la información propia de nuestra especie, e incluso de especies que nos precedieron en la escala evolutiva. Gracias a estra memoria nuestro organismo nace con la capacidad para aprender a andar sobre los pies, aprender el lenguaje, huir de los estímulos dolorosos, encontrar sabrosas la carne y las grasas, tener tendencas altruistas-cooperativas, apreciar determinados cánones de belleza o a tener apetencia para la actividad sexual, por poner tan sólo unos ejemplos. Son todos ellos caracteres iguales para toda la especie humana, no debemos aprenderlos aunque sí desarrollarlos y cultivarlos para que lleguen a su máxima expansión. Componen unidades de información que nos llegan de muy antiguo y están estrechamente relacionados con las estrategias humanas de desarrollo y supervivencia. La maduración y conmutación de los circuitos neurales es precoz en las áreas del córtex cerebral implicadas en las actividades de mayor programación genética. Los núcleos de la base del cerebro  y del tronco cerebral que regulan el funcionamiento metabólico y visceral son activos desde el nacimiento. Las áreas del córtex que tienen relación con la motricidad y la recepción de percepciones son las siguientes en conmutarse y expresan, por ejemplo, la capacidad innata para el movimiento. En cambio, las áreas que se vinculan al aprendizaje maduran más tarde, a lo largo de los primeros meses de vida y son las que permitirán acumular la memoria de nadar con habilidad, hablar y, finalmente, acumular la experiencia y conocimientos. Hay una intencionalidad genética en la maduración nerviosa: cuanto más innata es la función antes está preparado el cerebro para acometerla. En sentido inverso, las funciones y capacidades adquiridas por aprendizaje implican áreas más lentas en madurar, donda la actividad neuroplástica será determinante. A principios del siglo XX ya se conocia que la mielinización era más precoz en las neuronas que forman las áreas primarias, que no son las que tienen una mayor contingencia innata”.

Véase Las memorias del Cosmos

Anuncios
comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s