Las memorias del cosmos (III). ¿Aprender a tocar el piano tomando una pastilla?

Publicado: 6 julio 2009 en Evolución, Teoría del conocimiento
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Mañana tengo que dar un concierto de piano y yo jamás he tocado uno, pero eso ya no importa. Voy a la farmacia del conocimiento y compro una pastilla de Sonata para piano y violonchelo de Chopin. Unos treinta minutos después de la ingesta y ya está, estoy listo para deleitar al público.  El conocimiento puede almacenarse químicamente. Lo hacen los genes y lo hace el cerebro. ¿Por qué no íbamos a poder almacenar el conocimiento en pastillas?

James McConnell fue otro de esos enfants terribles de la historia de la ciencia. Editor de su propia revista científica, The Journal of Biological Psychology, escribía tanto artículos científicos serios como de humor, llegando un momento en el que sus lectores no sabían diferenciar unos de otros. Quizá por esta y otras excentricidades, su prestigio como científico ha sido muy cuestionado. Sin embargo, las puertas que abrió no dejan de ser interesantes.

Junto con Robert Thompson realizó una serie de experimentos sobre la memoria utilizando un tipo de platelmintos. Llevando a cabo un típico condicionamiento pavloniano, se les aplicaban descargas eléctricas a la vez que se les mostraba una luz. Al cabo de unas cuantas repeticiones, las planarias aprendían a reaccionar encogiéndose sólo cuando veían la luz sin sufrir la descarga. Simplemente ésto ya es curioso… ¡unos gusanillos acuáticos con unas pocas neuronas son capaces de aprender! Aunque ahora sabemos que no es algo tan raro, en su momento (años 60) sonaba muy extraño.

¿Si me la como heredaré sus poderes?

Pero la cosa no quedó ahí. Las planarias tienen una capacidad de regeneración asombrosa, de modo que si seccionas alguna parte de su cuerpo, en pocos días la regeneran al completo. McConnell decapitó planarias entrenadas y, sorprendentemente, las colas que generaban nuevas cabezas aprendían a reaccionar ante la luz mucho más rápido que otras no entrenadas previamente. De algún modo, las colas habían retenido el conocimiento adquirido. McConnell postuló que la memoria no se almacenaba en las conexiones neuronales, sino en moléculas que se encontraban en el interior de las células, y pensó en el ARN como en “la molécula de la memoria” (ahora que sabemos que el ARN vale para muchas cosas la idea no parece tan sumamente descabellada). Pero es más, si la memoria podía almacenarse en una sustancia química, McConnell pensó que sería posible que se transmitiera de unos individuos a otros.

La sutil manera de demostrarlo era conseguir que una planaria sin entrenar devorara a otra entrenada y comprobar si se transmitía el aprendizaje. Y así fue según los resultados publicados por McConnell: las planarias caníbales aprendían significativamente antes que las novatas. Sin embargo, el hecho de que la memoria se pudiera transmitir vía estomacal provocó un aluvión de críticas, a lo que se sumó el hecho de que hubiera serias dificultades para la reproducción de los experimentos. Después de un tiempo de revuelo, las investigaciones dejaron de mirar en esa dirección y el asunto se olvidó.

Sin embargo, hubo un científico que prosiguió en esa línea: Georges Ungar, de la Escuela Baylor de Medicina, probó a extraer trozos de cerebro a ratas, a las que había condicionado para tener fobia a la oscuridad, para implantárselos a otras. Como resultado del experimento, Ungar aseguró haber aislado la molécula responsable del miedo a la oscuridad, a la que llamó scotophobin. También anunció que realizaría nuevos experimentos con peces dorados, a los que condicionaría para temer a  luces de diversos colores y luego transferir los cerebros de unos en otros. Lamentablemente, Ungar murió sin llevar a cabo su alocada investigación. En la actualidad, la comunidad científica considera ambas investigaciones como anecdóticas.

Como curiosidad, James McConnell sufrió un ataque terrorista de Unabomber que lo dejó parcialmente sordo.

Véase Las memorias del Cosmos y Las memorias del Cosmos (II)

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comentarios
  1. […] ¿Aprender a tocar el piano tomando una pastilla?vonneumannmachine.wordpress.com/2009/07/06/las-memorias-del-… por Lampedusa hace pocos segundos […]

  2. BELLIS dice:

    ESTA DE POCA LA INFORMACION Y TUS COMENTARIOS ESTAN CHING.. DEVERIAS SER MAESTRO.

  3. Gracias Bellis. Ya soy profesor.

    Un saludo.

  4. fer dice:

    ess vddaad mii priimaa tuuvoo uunaa & eeraa uun aascO!

  5. PABVlov dice:

    Interesante tema, me cae como anillo al dedo pues investigo los correlatos psicofisiológicos del aprendizaje y precisamente inicie con Thompson y McConnel ademas, me acabas de dar mas teóricos para investigar, muchas gracias.

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