Respuesta a Carlos Suchowolski

Publicado: 12 enero 2010 en Filosofía de la ciencia
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En su Blog Una nueva conciencia y, a raíz de un post publicado por José Luis Ferreira, Carlos realiza un feroz ataque al naturalismo, al positivismo y al racionalismo. Si bien yo sólo me sumo de modo militante a la primera de estas tres corrientes (algo a la tercera y nada a la segunda), entiendo que se me englobe dentro de estas tendencias. Aquí va mi respuesta.

Abro un manual de fisiología vegetal y me encuentro con una bella ilustración de, por ejemplo, una clásica célula vegetal. Veo como cada una de sus pequeñas partes esta cuidadosamente catalogada (con nombres muy feos eso sí), como se han establecido funciones (sabemos para qué vale cada cosita), redes de relaciones entre cada uno de los distintos orgánulos, complejas interacciones físicas, térmicas, químicas… Cuando veo la célula vegetal, me imagino los arduos años de trabajo de laboratorio, me imagino al curioso naturalista mirando por su microscopio (aparato que requirió siglos de trabajo para su refinamiento actual y que, leches, ¡funciona dogmáticamente!). Años, becas de investigación, horas y horas de trabajo muchas veces mal remunerado… Esa es la gran empresa del conocimiento humano. Cuando ojeo las páginas de ese manual, la fuerza que me guía es la curiosidad  de comprender mejor el mundo (la cual creo que también guió al fisiólogo gracias al cual puedo entender la célula) y la fascinación ante ver lo maravillosa que es realmente la naturaleza. A cada página que paso voy encontrando algunas respuestas, entiendo por qué la pared celular está hecha de celulosa o para qué valen las vacuolas, pero inmediatamente surgen otras mil preguntas: ¿cómo almacenan las sales las vacuolas? ¿cómo atraviesan los nutrientes la pared celular? Para algunas vuelven a darse respuestas, pero para muchas otras no. Y lo bonito, a la vez que trágico, es que no se pueden dar rápidamente. He de esperar a otros años de cuidadosa y precisa investigación, a muchas hipótesis atrevidas pero refutadas, o a que quizá no se sepa nunca. Sin embargo, al mirar la imagen de la célula me cuesta pensar que exista algo de mentira aquí, algo de conocimiento relativo o de escepticismo… ¿Es que acaso la célula vegetal no tiene las partes que aquí se mencionan? ¿Es que los procesos químicos de los que aquí se hablan no ocurren realmente? Podría darse que algunas cosas estuvieran equivocadas pero no la mayoría: las proteínas se sintetizan en los ribosomas, esto es algo extremadamente difícil de negar.

¿Hay algo de dogmatismo, de fortín de seguridad psicológica, de nueva ideología de moda, de servilismo estatal, de perezosa comodidad intelectual que ingenua no duda de sus fundamentos, en mi paseo por el manual de fisiología vegetal? No, aunque puede derivar en ello. Si afirmo que eso es lo único que puede decirse sin más sí, si niego toda posibilidad de otro discurso por principio sí, si tacho a priori de estupidez todo lo demás sí. Pero no es el caso, porque lo que se hace es tachar algunas cosas sólo a posteriori.

Después de comprobar los terribles esfuerzos de miles de biólogos durante siglos por conseguir hablar dos líneas de un minúsculo orgánulo, me encuentro con el filósofo posmoderno de turno (a lo Lyotard por ejemplo), el cual tira por la borda todo a partir de tres libros que ha leído y de dos tardes de pensar frente a la estufa. El conocimiento es relativo, una invención, una fabulación del hombre atormentado que no sabe  vivir en la incertidumbre… No hay hechos, sólo interpretaciones decía Nietzsche.¡Gödel lo ha demostrado desde las matemáticas, Feyerabend desde la historia de la ciencia! La ciencia es una ideología burguesa, cuya única justificación  es servir a la clase dominante… ¡Heisenberg ha destruido todos estos dogmas desde la física cuántica! Entonces vuelvo a mirar mi manual de fisiología y pienso: será verdad entonces y es que los ribosomas no sintetizarán proteínas. Será verdad, así que voy a negar todo esto no sea que me llamen dogmático o positivista que, en un alarde de ingenuidad, no se ha dado cuenta de que es un burócrata al servicio de un opresivo statu quo. Y es que, habitualmente, la mayoría de esta peña no se ha asomado ni por un segundo a mi querido manual.

A partir de este conocimiento tan dogmático e ingenuo, que se caracteriza (entre otras carencias) por su precisión, por haber sido elaborado con sumo cuidado en un trabajo comunitaro de muchísimas personas, y porque su modus operandi reside precisamente en no creerse nada hasta tenerlo muy pero que muy comprobado, podemos permitirnos el lujo (sin ser tachados de fanáticos o tiranos espero) de tachar a posteriori aquellas cosas que están hechas con menos precisión, esfuerzo o cuidado. Y eso es lo que se hace. Planteamientos como las filosofías de Aristóteles, Hegel o Leibniz (por las que tengo un sumo respeto) pierden la partida contra las teorías científicas porque adolecen de ciertas carencias. Aristóteles fue un gran observador pero lo faltó la experimentación, y Hegel o Leibniz se alejan tanto de la observación y del sentido común que acaban por plantear posturas excéntricas o descabelladas. Lo que criticamos (o yo critico) son las posturas alejadas de la naturaleza, que no tienen cuidado en comprobar de algún modo sus tesis (la teología cristiana es un claro ejemplo), que caen en las trampas del lenguaje (es la gran aportación de la filosofía analítica), que se pierden en infructuosas especulaciones (el pensamiento trinitario por ejemplo) o que, a fin de cuentas, no solucionan ningún problema (¿Me puede alguien decir qué problema teórico o práctico solucionó Heidegger?). Criticamos a aquel que se lanza a hablar páginas y páginas de la vida sin haber tocado mi manual de fisiología (estará faltando al respeto a todos los que lo hicieron posible).

Pero estoy abierto a que me ofrezcan otras cosas. Si alguien tiene algo mejor a la lógica matemática (la razón) y a la verificación experimental (la observación) que, por favor, me lo presente.

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comentarios
  1. Héctor M dice:

    Brevemente porque el tema tiene más enjundia de la que algunos quieren creer y en cualquier caso hablando por mi y no por el aludido como creo no hace falta explicitar.

    No se trata de dudar de la ciencia en lo que es efectiva, en su predictibilidad y en su donación de herramientas con las que manipular el mundo pero sí que se puede cuestionar las ideas subyacente al naturalismo -que al fin y al cabo no es más que una ontología- y que son grosso modo el representacionismo del lenguaje -v.gr:matemático-, el adecuacionismo del concepto de verdad o el legalismo metafísico y que deben ser fundamentados y que pueden ser sustituidos en el no naturalista respectivamente por el instrumentalismo, el concepto deflacionista de la verdad y el nominalismo radical; de forma que el discurso monista ontológico que nos quieren vender algunos a través de ma-nu-a-les no es más que un juego de manos hábil… para quien no tiene un poco de ojo filosófico.

    Guste o no, hay lugar para la filosofía o autocitándome:

    Antaño el hombre desde una torre de marfil meramente con verbos copulativos y luego palabras germinadas pretendía cultivar un espejo del mundo. Aún no hemos exterminado todas aquellas quimeras.

    Hogaño, no tan ingenua pero simetricamente monomaníaco es el científico que no sale del laboratorio, que descree de cualquier otro instrumento con el que calibrar el mundo que no sea una probeta o una matraz y que juzga prescindible toda palabrería, como la aquí perpetrada, para su visión del mundo. Le basta el laboratorio. Aún no hemos visto el bosque de tan obsesionados con el árbol.

    Mucho me temo que urge saber qué se hace cuando se hace ciencia, urge filosofar, sí, explicar las actividades científicas en tanto que actividades, el por qué no distracciones casualmente efectivas, el hasta qué punto invenciones causalmente efectivas, urge también determinar qué hay de real en toda esa mitología de una realidad burocráticamente reglada, de unas partículas masivamente poblada.

    En ese sentido, para mi, en ciencia, entre tanto tumulto meramente divulgador, entre tanto borrego únicamente adulador, se agradecen las casi extintas voces filosóficas de gente como Kripke que ven al rey desnudo y que además, no temen denunciarlo.

    Mi tésis metafísica, por decirlo de algún modo, es que la realidad es más compleja que la que puede expresar cualquier lenguaje

  2. Carlos S dice:

    Me ha encantado tu respuesta (“en sí”, je…, por su calor, y por el aporte que ofrece el enfoque). Creo que contiene falacias, pero no importan en detalle sino en lo que subyace a ellas.

    Pero antes: tengo prevista precisamente una “Conclusión” que tal vez deje “todo” más claro, al menos por decirlo de un modo condensado (ya que… en fin… el trabajito es largo, aunque espero que a alguien su lectura total le produzca gozo, que no “iluminación”). En esa Conclusión se despejará un “misterio” que encierra el título genérico del trabajito: “Una lanza rota por el pensamiento humano”. No está allí, pues, porque sí, ni irónicamente, sino como un homenaje equivalente al que declaras en tu (éste) post. Y si lo lees todo, hallarás por qué. O espera a la Conclusión… so perezoso, je…

    Y ahora a la falacia de conjunto de todas las falacias y lo intentaré en na frase:

    La Ciencia y sus productores son para mí un producto histórico que nace por pasos sucesivos, comprensible y apreciable como todo resultado humano, pero no por ello digno de que sea cubierto con un manto de falsa dignidad divina, de don del cielo, de signo de algo que va absoluatmente más allá de, por ejemplo, tu hermosísima célula vegetal (sin ironía: muy bella… bella para nosotros los humanos al menos… ¡y muy comestible para muchos, también!).

    Pues ese es el “problema” y esa mi arremetida: el racionalismo, el positivismo y el naturalismo (al menos el que yo no creo que pueda ser irracionalista) soportan una ideología de encubrimiento y una moral asociada que se basan ambas en la supuesta potencia “sobrehumana” del hombre (omnipotencia en el plano psicológico-individual como he leido reciente y felizmente en Castoriadis). No soprtan la idea (y la encubren) de que la razón, la conciencia, sus productos culturales… sean una mera herramienta de combate en el medio, parte de su sistema defensivo/agresivo, de supervivencia y adaptabilidad.

    El asunto toma a su vez forma social-histórica y da lugar a unos productos que serán usados para la dominación sobre otrso hombres y para soportar uno o más de un grupo separado del esfuerzo del trabajo. El resto es historia, pero, además Occidental. Y ahí están tus propios aborígenes del post tuyo previo para atestiguarlo, para atestiguar, ¡horrore, horrore!, que se puede sobrevivir y poblar el mundo… sin saber de qué elementos conceptualizados se compone la célula vegetal. Y por supuestísimo… sin Hidegger.

    Un abrazo afectuoso y gracias.

  3. Hola Héctor:

    Evidentemente, el tema tiene mucha más enjundia y alcance de lo que parece. Y entiendo tu queja. Entiendo tu tirria a Carl Sagan (parece demasiado hacer un guru de un mero divulgador de la ciencia, por muy bueno como divulgador que fuera) y la denuncia de ciertos excesos, ignorancias o inconsciencias que hay detrás de muchas afirmaciones habituales de la blogosfera. Los científicos son, en demasiadas ocasiones, malos filósofos o, precisamente, yerran por no conocer esa filosofía que desprecian. Estoy de acuerdo contigo en no aceptar ni la arrogancia ni la adulación desmedida.

    Sin embargo, difiero con respeto al naturalismo. Creo que hay diversas versiones de él y que no tienen por qué ser materialistas o nominalistas por ejemplo. Mi naturalismo (o el de mis pobres colegas vilipendidados en esta trifulca) es poco pretencioso y se basa en una negación de otras realidades paralelas a la natural (sería un anti-sobre-naturalismo más que cualquier otra cosa). No creemos en que existan espíritus u otras dimensiones extrasensoriales. El naturalismo cientificista suele ser más una negación de las locuras de las pseudociencias o del mundo de lo paranormal, una denuncia de la superstición vulgar, más que una postura filosóficamente sólida o cerrada.

    Carlos:

    Es que yo no cubro de dignidad divina a la ciencia (lo que me parece maravilloso es la célula vegetal no nuestro cutre conocimiento de ella). La ciencia es el mejor conocimiento disponible. Aún así es tosco, bruto, simple, en comparación con la inconmensurable complejidad de la naturaleza. Y, como no podría ser de otro modo, es un producto histórico, nace en un determinado momento por unas determinadas causas. Pero es que hay que diferenciar el contexto de justificación del de descubrimiento: el teorema de Pitágoras se formula en una fecha dada pero no por ello pierde su validez. Y la ciencia puede utilizarse para dominar a otros como también para hacer que tengas luz eléctrica, calefacción y vacunas.

    Pero, en fin, esperaremos a la conclusión.

  4. Carlos S dice:

    Santiago: la Ciencia se invistió desde el principio en algo superior (a pesar de tí y de muchas declaraciones bienintencionadas que como tú valoran el carácter espiritual, casi poético de la investigación… Carácter “espiritual” que como bien dice Leo Strauss -ver mi not 20 del capítulo recién subido 5to.-) la Ciencia no explica y su ideología derivada del positivismo incluso niega o margina al silencio y al plano de lo irrelevante (a “lo místico” que se “muestra por sí mismo” de Wittgenstein). Es claro que hay muchos enfoques justificatorios para dar un valor positivo a la Ciencia negando su crítica o sea su puesta en la realidad con sus más y sus menos. A ella, en todos los casos se la endulza y se dice que por ser “lo mejor” (para conocer, para producir comodidades, etc.) debe ser exhonerada de los servicios prestados y que presta al totalitarismo, etc., o… que debe ser controlada desde una moral que intrínsecamente se opone en todo a su sentido de “conocer a toda costa” que es sin discisión lo suyo. Y declaro: la ciencia da conocimientos, pero no es lo único, y los da la filosofía, y los mitos donde se levanten, y sin duda los produce la intuición automáticamente… Son de todos modos lecturas de la realidad que se objetivan (sin duda son para nosotros reales, nos afectan y los podemos estudiar por tanto como seres reales, incluidos nosotros mismos: eso nos permite concatenarlos en el tiempo y hacer genealogías explicativas -lo contrario, propio del positivismo y algunos híbridos incoherentes, es puro antropomorfismo e inversión sin respuesta, como todo lo kantiano y neokantiano que no tiene otro destino que el refugio idealista para no quedarse sin respuestas-).
    Todo esto es histórico, claro, y se entiende y el hombre se lo aplaude al hombre (yo incluido, qué remedio: ¿o te crees que no estoy interesado en la comodiddad a pesar de Hiroshima y las pruebas de vacunas sobre humanos o su proliferación planificada o… racionalista… en pro de la maximización de beneficios de grandes laboratorios -de cuyos beneficios también participamos, a los que también les debemos los occidentales una cuota de nuestro bienestar…?) Los genocidios también son un producto histórico, incluso inevitables tal como es el hombre (y no se trata del “mal” infuido por “el diablo” desde la manzanita o desde el simio que nos precedió, sino de algo inseparable de la vida). Las “buenas conciencias” los rechazan, pero… al final miran sus tubos de ensayo, sus pizarras, por sus telescopios… y se encogen de hombros… ¡Es más, cifran sus esperanzas en su Ciencia, y divulgan una ideología mítica que llama a todos a “confiar…”! ¿Suena a cristiano? Pues qué otra cosa… Y a pesar de la verborrea de los “autobuses ateos”, sin duda un signo de “competitividad” y lucha por el poder en las Universidades. Y así todo.
    No se trata, desde mi punto de vista, de renunciar o de suicidarse, sino de admitirse como somos, de mirarse al espejo sin la vergüenza íntima de reconocer la propia animalidad y el espíritu de grupo que habla de la Humanidad Única como un pretexto para dominar a todos bajo su propia humanidad particular. Tucídides, Nietzsche… dieron en la tecla: y eso es conocimiento, es conciencia, incompleta como toda conciencia, pero mucho más lúcida que la de los que justifican su ombligo y ayudan a oscurecerlo o borronearlo todo en nombre del progreso, del bienestar, de la pila de conocimientos, del arte, de lo espiritual-individual, etc., innegables predilecciones que no tienen que ser reprimidas ni autoreprimidas, sino reconocidas como humanas y equparables a tantas otras como el antropomorfismo o la cultura violadora que les permite hacer méritos a los nativos tuyos ante sus colegas… Lo que nos gusta a nosotros, no-será-nunca-instituido en una sociedad masiva-jerarquizada, y no sé si en alguna que podamos imaginar y que tal vez sea inviable o pasajera… Nosotros: los intelectuales, los sacerdotes y profetas del mundo a los que cada vez le queda menos espacio para respirar y más “trabajo” silencioso (o de palabras vacías) a “hacer”… y por un sueldo y unas subvenciones so pena de marginación y ostracismo… de separación de los “bello” (la célula, las estrellas, el ruido de fondo, la especulación filosófica, la literatura, etc.), incluso la guillotina o la cicuta… Porque hay una subespecie que nos tiene a todos dominados por “el anillo” y unas masas que a la vez nos admiran y nos odian.
    Así es, así ha llegado a ser por el camino inevitable (creo) de la tendencia dominadora. Al menos debemos asumirlo, repito, y todo intento de acallarlo o suavizarlo o justificarlo, debe ser denunciado y desmontado. Al menos eso me identifica como “un grupo” aparte entre los que no encuentro a muchos otros espeíimenes vivos cerca…
    Un saludo afectuoso.

  5. Carlos S dice:

    Y no esperes a la Conclusión… echa una lectura a mi capítulo 5 (al menos) y después me cuentas.

  6. Por alusiones, supongo que debo decir algo, pero será breve. Por más que intento dar un sentido a las palabras de Carlos, no acabo se saber cuál tienen. Cada vez que le digo que una cosa que creo que dice no es así, me dice que es otra cosa. Un poco de concreción, de claridad y de concisión ayudaría. También lo haría ir paso por paso en la argumentación.

    La ciencia, como dice Santiago, es la mejor manera de buscar explicaciones y conocimientos sobre la realidad. Usa la deducción y la verificación empírica. Distingue entre hipótesis y conclusiones. No se mete en moral ni en ideología. Está dispuesta a revisar siempre cualquier resultado. Rechaza las hipótesis no contrastables, como las milagrosas. Y sin embargo se le acusa constantemente de todo lo contrario. ¿Por qué? sigo sin saberlo.

  7. yack dice:

    Tal vez sea un poco radical pero yo diría que la ciencia más que “la mejor manera de buscar soluciones y respuestas de tipo general” es “la única manera conocida sin competidor a la vista”.

    La filosofía tiene el dudoso honor de no haber solucionado ningún problema real, lo que no deja de tener su mérito. Sólo parece estar capacitada para intentar solucionar (aunque tampoco lo consigue) los problemas metafísicos que ella misma ha inventado. Y me refiero siempre a la filosofía tradicional.

    En la ciencia la única pregunta relevante es ¿funciona? o ¿hace mejores predicciones? y todo lo demás sobra. En filosofía esas dos preguntas tienen siempre una respuesta negativa, así que las han dejado a un lado por incómodas.

    La ciencia está mejorando nuestra existencia día a día y nos está proporcionando respuestas correctas (verificables) a preguntas y problemas que ni siquiera habíamos imaginado.

    La filosofía tradicional sólo ha desarrollado un método que da la impresión de dar respuestas, pero que a la hora de la verdad (¿funciona?, ¿sirve para algo? ¿hace mejores predicciones?) la respuesta siempre es un NO revestido de indignación (mi reino no es de este mundo). Y ahí siguen.

    Saludos.

  8. Carlos S dice:

    No quiero añadir nada y menos que evite a los que acepten interrogarse, poner en duda, como dicen hacerlo los científicos, lo que en el 99% de los casos no hacen sino que defienden a capa y espada su fortín, como han hecho no ya los pequeños aprendices sino los grandes de la ciencia y de la filosofía en general: defender el fortín; y si no, vease lo que pasa en cualquier congreso o las polémicas furibundas entre atomistas y aristotélicos y hoy entre cuánticos y andulatorios, etc. En el debate científico no impera La Razón y la Tolerancia sino la Confrontación. Y eso no es porque sí. Pero me gustaría saber qué opinan los cientificistas en cuanto a qué gana la sociedad en su conjunto (para mí fragmentada irremediablemente) con predecir dónde estará Plutón dentro de dos horas o un mes… o qué energía tendrá una partícula elemental en un punto dado de su trayectoria…? Sin duda la industria de la guerra ya le sacará pertido, y los fabricantes del acelerador suizo ni te cuento así como todo el personal que intenta dar con una “respuesta” a un detalle de la materia cuya elucidación (en realidad un “nuevo modelo explicativo” que durará lo que dure sin otro resultado que otra bomba o la posibilidad de una energía que será en todo caso controlada por el aparato, aparato que cafa vez es más patrimonio de los “ungoods” y no de los sabios, de los morloks, de los grandes hermanos mediocres y hasta paletos (el que más, el de Corea o el de Irán). Y no es que me proponga una idílica utopía de retorno bucólico… no, esa utopía es la de las ideologías científicistas (aunque encubierta) y hoy no siquiera sirve como ideología sino como mera cortina de humo detrás de la que opera el aparato que nos lleva al desastre. Y mientras, es decir, mientras una serie de gente vive de la investigación convencida o convenciendo o intentando convencer de que su labor es Necesaria y Altruista… con más y más ingentes recursos (supongo que sabeis más que yo cuánto costó el acelerador de Suiza) estamos con millones de parados, con millones de miserables dispuestos a inmolarse para ir al Paraíso, con miles de millones de hambrientos, etc., claro que todos ellos… no sirven más que para trabajar (si los dejan y no los usan de cobayas para probar vacunas muy “científicas”), no son necesarios para que la Humanidad (?) siga escalando la ladera que la llevará a La Verdad o al menos a “Cada-vez-más-Verdad-Verdadera” (si la crisis se esfuma y la ecomnomía y el poder actual o ese al que tiende el mundo que es aún peor, lo permiten a base de ¿deuda perpetua?, ¿venta de países a los chinos o rusos? ¿genosidios depuradores?… bueno… imagino que “estoy exagerando”, que “eso no pasará”, que “la Razón se impondrá de alguna manera”…)

    En fin, podemos seguir viviendo sin interrogarnos, sin dudar, firmes en nuestras convicciones (que ya se sabe que son idílicas porque se sabe que marchamos desde hace tiempo, desde un principio en la dirección opuesta…), todo eso, detodas maneras pienso, está en el órden de las cosas. Porque yo pienso que todos seguiremos cumpliendo (baja más, alta menos) el papel posible, y el de creer que la ciencia nos salvará, o La Razón en todo caso, es uno de esos papeles inevitables. Yo, en el fondo, sólo represento el mío, y la parte del guión que afecta a mi personaje dice que debo gritar.

    Gracias de nuevo y si no lo creeis “interesante” o “productivo” (¡¡eso sí que es importante, lo “productivo”, lo “útil”… según lo dictamina “el orden de las cosas”!!)… simplemente… continuad como hasta ahora sin perder más el tiempo.

    Un saludo a todos, os quiero… como Santiago a la célula vegetal, o más.

  9. Carlos:

    Cuando unos hablamos de la ciencia y su método, tú te refieres a la sociología de la ciencia. Sí, son cosas distintas y discernibles. Las razones que hacen cierta o verosímil una teoría científica son distintas de las razones por las que se sigue una determinada política científica.

  10. Carlos S dice:

    Sí, José Luis, todo puede desglosarse y estudiarse por separado para llegar a determinadas descripciones que pueden ser útiles o interesantes. Pero el vínculo, cuando es como el de las dos caras de la moneda, es decir, inseparables e interactivos, sólo se puede separar para intentar no comprenderlo. Y esto está en la base de la resistencia cientificista, en la justificación suprasocial y hasta suprahumana (La Verdad es suprahumana) de la práctica científica a base de adronarla de “artística”, “espiritual”, “útil”, “progresiva”, etc. Nada ni si quiera demostrable ni probada, meros artículos de fe que se ponen por delante, para justificar ante la propia “buena conciencia”, y para que sirva de bandera de combate contra lo que también a priori se acusa de falsedad (para lo que hay que poseer la Verdad) y poder atacat y triunfar o conservar… Repito: no propongo ni se me ocurriría proponer el fin de la práctica científica: es imposible, es parte de la sociedad actual, tal vez lo sea en su pero forma componente principal de la posible sociedad terrible del futuro hacia la que avanzamos tendencialmente, una sociedad que ganaría para su dominio absoluto esos señores de la guerra que van ganando puntos… de la mano y no en contra de la ciencia (Corea del Norte, Irán… pero también el resto del tercermindo y el mundo occidental mismo, cada vez más tercermundizado… con líderes cada vez más tercermundiostas en su comportamiento…) Y todo de la mano y en base a: la ciencia, su función básicamente práctica o sea tecnológica, un ejército de investigadores de detalle que sólo “fuera” de sus prácticas hacen “ciencia” en sentido amplio, multidisciplinar, teoórico, como aquí, en la bogsfera, fuera de sus laboratorios, y a un nivel más que pobre porque es meramente divulgativo, popularizado, charlas de ciencia como si fueran de cualquier otra cosa… con jerarcas a la cabeza que gozn de los privilegios de toda burocracia, etc. Todo esto form un todo, y ese todo dice que, por el camino por el que vamos:
    (a) la ciencia se reduce a slogans científicos del tipo “todo es material”, o “todo es racional”
    (b) sirve limitadamente a producir tecnología al servicio del poder y sólo del poder
    (c) el poder (burocrático) nos lleva a más burocratización, más vacío conceptual o de significación, más pobreza cultural, más digestos populares, más apariencia de ciencia que no es sino mitología enciubierta…
    (d) esa burocratización lleva a la ineficacia creciente y al colapso (lo estamos viendo, y no sólo por la gestión de los gobiernos, cada vez más gibiernos: nacional, subnacional, europeo, mundial, político, cultural, económico…) y por lo tanto… a que la ciencia cada vez de menos de sí, menos “Verdad” y más “Mentira”.

    Esto no se puede ignorar pensando que en nuestra isla pura no pasa nada de eso. Toda la actividad práctica de la ciencia está penetrada por la realidad. Creer en una entidad pura que responda a la definición abstarcta, al deber ser kantiano en definitiva, es lo más metafísico que se me pueda ocurrir… es… platónico.

    Think about, but seriusly.

    Un saludo a todos.

  11. Carlos:

    Yo intento, como tú, pensar seriamente sobre las cosas. Cuando he dicho que son dos cosas distintas la metodología científica y la sociología de la ciencia no he dicho que no haya interacción. Digo que son cosas distintas y que hay que tener claro cuándo se habla de una, de la otra o de las interacciones.

    En cuanto a tu pesimismo, algunos puntos los encuentro incomprensibles o falsos (los dos primeros) y otros los comprendo pero no los comparto.

    (a) Al paso que vamos la ciencia NO se reduce a esos eslóganes. La ciencia se reduce a las teorías científicas y al método para llegar a ellas. Si lees cualquier manual donde se describa alguna teoría en cualquier ciencia lo verás claro.

    (b) Sirve (alguna teoría científica) para crear tecnología al servicio de quien sea. Algunas veces del poder, algunas veces al servicio de la revolución. Algunas veces al servicio del político y burócrata, algunas al servicio del consumidor.

    (c) y (d) La sociología del poder burocrático es de interés. Cuando dices que produce apariencia de ciencia, ¿estás diciendo que la excesiva burocratización es mala para el desarrollo científico? Tal vez esté de acuerdo con eso.

    Se me escapa el encaje que quieres hacer. Parece como si dijeras: la ciencia permite la creación de tecnología que permite la burocratización excesiva que conlleva la destrucción de la ciencia. Puede que sea cierto, pero no sé por qué esto rebate el positivismo o mis críticas a la metafísica (que no a la filosofía).

  12. Carlos S dice:

    José Luis: evidentemente vuelve a verse los diferentes y opuestos cristales que usamos en nuestras respectivas gafas. Esto es irreductible: mi propia visión (a la que debo fidelidad o debo abandonarla y “convertirme”) me lleva a la “convicción” de que (a) unas y otras gafas no son debidas ni al azar, ni a la voluntad, ni a la ceguera congénita ni inducida (lavados de cerebro mediante, etc.), sino a la subparcela de terreno (social) donde se desarrollan las raíces de c/u; (b) el diálogo es infructuoso salvo que se acepte considerar las posturas del contrario como hipótesis aceptables y ver qué pasa (o sea, actuar copernicanamente), y ello implica un previo abandono de las propias gafas para ver de otra manera y en todo caso, luego, volvérselas a poner, etc.; (c) que la lectura debida a la conservación de lo que se tiene es siempre sesgada, necesariamente incluso, y lo comprendo; es esto lo que explica que se tienda a considerar “bueno” para todos lo que sólo es bueno para el propio grupo. Lo entiendo, pero también, simplemente, lo pongo en evidencia. Y con esto corto de nuevo porque no se puede estar todo el rato, como ya te dije, girando en círculos sin avanzar un ápice, es decir, sin que ninguno vea en lo que el otro dice, nada sustancial que afecte a su visión. La irreductibiidad, insisto, no es obra de la contumacia ni de la ceguera ni de la alienación ni del diablo… aunque en tu visión tiendas a caer en eso (¡ponte la mano en el corazón…!). Es un hecho y como cientificista deberías aceptar que ello es índice de algo, su causa, y yo te afirmo que esa causa es social, que tú y yo pertenecemos c/u a una subespecie diferente, tanto en el fondo como lo es un aborigen australiano respecto de ti o de mí. Ellos no necesitan nada de la ciencia, ni viven mejor sino peor gracias a la ciencia occidental (igual que millones de africanos-cobayas o africanos-probeta o africanos-víctimas-de-genocidios… peor, sí, gracias a la ciencia occidental ni más ni menos, es decir, a la indudable comodidad occidental que les da la ciencia al mismo tiempo. Aunque, incluso, todo sea de nuevo dicho: sea una comodidad tramposa, la que nos hace hacer demasiadas conseciones todas, t-o-d-a-s, conducentes al imperio de la fuerza por la fuerza, del poder por el poder, de la mentira, del engaño… al totalitarismo que hoy ha descubierto que no hacen falta golpes de estado (en lo posible, aunque “si no queda otra…”…) sino que basta con socavar y tergiversar el ya mentiroso de por sí “estado de derecho” y la “democracia representativa” hasta las últimas consecuencias en nombre de ese poder por el poder. Y la ciencia, cono su silencio, con su ambiguedad moral, es la mejor colaboradora: lo fue desde un principio, como ejemplifica Arquímedes y sus técnicas de guerra, el descubrimiento con sus armas de fuego y su racionalismo colonizador, las bombas, la conquista del espacio, la fabricación de coches, de combustibles basados en lo que eran puros alimentos hasta hace poco y que la ciencia permite que se deriven por rentabilidad hacia donde menos falta hacen pero… más dinero dan, las clonaciones de las cuales la guerra de la galaxias nos adelanta una perspectiva fantástica que encierra lo que se planea de verdad, esos “soldados universales” que permitirán invadir y conquistar con meros gastos presupuestarios en lugar de con inmanejables seres humanos, por más profesionalizados que estén… clones que, por ejemplo, soporten el dolor (otro logro de la ciencia) a pesar de las heridas, etc.

    En fin, ya ves como “corto”… intentándolo, inútilmente, otra vez. Cada uno viendo el lado que más le conviene (sólo que yo creo que veo el que se desarrolla y no el que cada vez pesa menos, el que tiende a ganar y no el que se interrumpirá inexorablemente y que ni la ciencia, ni la racionalidad, ni el ya imposible alzamiento revolucionario de las masas adocenadas (gracias también a las promesas de la ciencia y del racionalismo) podrán detener (y que sólo detendrá y hará cambiar el rumbo de las cosas, su propio colapso, su alcance de la suficiente incapacidad para actuar ante el caos… Colapso, por cierto, que obligará, al menos hasta nuevo aviso, a paralizar la marcha “positiva” de la ciencia, incluso… a paralizar el uso de la electricidad y demás logros…). ¿Pesimismo o realismo? El tiempo lo dirá. Aunque, insisto, ya lo está diciendo (al menos si asumimos, insisto, el criterio científico por excelencia -no siempre garante- de la referencia experiencial, de la predicción en base a lo que muestra la tendencia: eso que, entiendo, se llama movimiento inercial).
    Un saludo final salvo como siempre “cosas nuevas”.

  13. Hugo dice:

    Tengo dos apuntes que hacer a tus comentarios, Carlos. Seré muy breve. No me meto (lo que se dice meterse, zambullirse) en la discusión porque saldría baldado, me temo. Con vuestro permiso, voy a revolotear un poco, nada más 😛

    “me gustaría saber qué opinan los cientificistas en cuanto a qué gana la sociedad en su conjunto (para mí fragmentada irremediablemente) con predecir dónde estará Plutón dentro de dos horas o un mes… o qué energía tendrá una partícula elemental en un punto dado de su trayectoria…?”

    Esas dos cosas, ciertamente, no nos ayudan a organizar mejor nuestras sociedades o a ser más… no sé, más felices. Pero hay muchas otras ciencias que sí pueden, desde luego. Por ejemplo, la psicología (social, cognitiva, evolucionista, etc.), al menos a mí, me parece una pasada, tiene mucho potencial. O la neurociencia, la neurofilosofía…

    En cuanto al Tercer Mundo y demás problemas-del-mundo-que-nunca-se-solucionan, soy más optimista: http://www.ted.com/talks/lang/spa/hans_rosling_shows_the_best_stats_you_ve_ever_seen.html

    Un saludo. Buen post, buen debate.

  14. Carlos S dice:

    ¡Por supuesto, Hugo! Yo no niego el valor de la ciencia para el hombre, lo que digo es que: (a) no es extensible a “toda” la Humanidad (con mayúscula, que es la que NO existe ni existirá me atrevo a hacer la apuesta, je…), (b) lo hace del mismo modo (el más y el menos son subjetivos o mejor dicho grupalistas) que la magia, el mito, la religión, etc., en sociedades arcaicas o marginadas hoy en día, (c) que sirve, como todas esas cosas, como justificación de una dominación de grupo y… sobretodo de una pretensión siempre frustrada y frustrable de hacerse con el dominio (el de los sabios… que nunca será realizado y hoy cada vez menos: una utopía que se desinfla y que por ello acaba favoreciendo a las peores dictaduras, siempre con tal de que “nos dejen seguir investigando”, (d) hay cosas cuyo trabajo de investigación tiene necesidad de presupuestos más modestos, incluso mucho más (la mía sólo unos miles o menos: un odernador, libros, bolis, papel, a veces impresora, toner -¡porque tengo una laser!-, mi tiempo -que no vale nada en términos de valor de cambio y se ve que estoy más que dispuesto a gastar y a desgastar-, y poco más…), pero otras (curiosamente las más potentes, las más ligadas al aparato empresarial-militar-gubernamental…) en fin… lo sabemos muy bien. Y estas son las que nos dan “esos” datos y hacen “esas” predicciones “fundamentales”… A un coste que, si se hiciera una asamblea democrático-global sería masivamente rechazada, vetado su presupuesto y destinado a leche y a aumentar la policía moral (otra cosa es que luego esa gestión sería también tergiversada, pero…). ¡Ah, pero hasta ahí llega la democracia y el pregón de “una sociedad abierta” de parte del cientificismo, para el cual, obviamente, la válida es la democracia cualificada, la dirigida por aquellos que consideren que la ciencia debe recibir apoyos y fondos, o sea el aparato político-empresarial. militar, qué otro…! ¡En fin, que no son más demócratas que el más demócrata de entre los antiguos griegos… ¿esclavistas, verdad?!

    Bueno, y no temas nunca (como sé que haces) salir baldado: salir “baldado” no es otra cosa que crecer. Si yo te contara lo que me zambullo yo y me baldo desde que me creí mayor… Pero eso no tiene valor alguno. Lo cierto es que cuando publico mis intempestivas zambullidas… te juro que lo que espero es de alguien que me balde de verdad, que ojalá me baldase en serio, me señalase cada una de las falasias en que sin duda estaré incurriendo, porque aún hay mucho, muchísimo que no he conocido, y porque difícilmente diga mucho más de lo que ya dijeron los que más se dedicaron a ello…

    Un abrazo, Hugo, y gracias porque la observación, aunque la haya, creo, rebatido, sí que era pertinente desde mi punto de vista, y ha permitido que pueda aclarar mi punto de vista que tal vez no hubiese quedado muy claro (eso sí, está claro si se me lee todo, pero acepto que ello sea… “too much for the body”).

  15. José Manuel dice:

    Propongo un nuevo post para este interesante blog: ¿por qué son tan seductoras las teorías conspiratorias? Incluso a personas inteligentes, como a Carlos, parece que le llevan a buscar manos negras detrás de la investigación científica.
    Un saludo a todos.

  16. Carlos S dice:

    Jausss… al piropo, José Manuel, y en todo caso gracias. Pero dime, ¿de qué color son las manos de los que definen los presupuestos de países especialmente dedicados a favorecer la investigación? Los científicos no las tienen negras en general, las tienen como las de los niños, como la de los inocentes o ingenuos (en realidad tanto como las de los ya tantas veces mentados alemanes que veían actuar a las SS con sus propios vecinos que en todo caso estaba claro que “desaparecían” para siempre), pero ¿acaso ellos pueden decidir en qué concentrar sus esfuerzos? No nos olvidemos que, tanto en el caso de aquellos alemanes como en el de los científicos, la clave está simplemente en que tienen que vivir. Como todo ser humano en las circunstancias que le tocan y con las armas con las que cuenta. No hay culpas, no hay en el fondo nada más que animalidad. Esa es en síntesis mi tesis de la que se diriva lo demás, incluso mi popia respuesta, mi propio grito, como de otros el apoyo o la dulcificación…
    Un abrazo.

    PD: por cierto, me pregunto si el anfitrión al que he invadido agarrándome subrepticiamente de su gratificante invitación, se está regodeando o retorciendo… Jeee…: ¿qué será, será, será…?

  17. Carlos:

    Todo eso de las gafas y estar abierto a posturas distintas me parece estupendo y lo comparto y practico plena y constantemente. De manera más exagerada, eso es parte del método científico y de la postura positivista.

    Veo que, por fin, se aclara tu postura. Date cuenta que yo veía lo siguiente: De una tesis mía sobre la esterilidad de la metafísica (que no de la filosofía) por su malas definiciones y su mal método me usabas como ejemplo de lo que es un optimismo ingenuo o exagerado en lo que pueda conocer, aplicar y resolver.

    No recuerdo haber hablado de esto último (hasta los últimos comentarios), sino de la defensa de mi tesis, que ni implica el optimismo ni lo contrario.

    Ya centrado el debate, mi postura es algo positiva y, creo, nada ingenua. Como economista soy consciente de las dificultades de las ciencias sociales para desarrollar sus teorías y de las dificultades todavía mayores para, con ellas, resolver los problemas de desigualdad, entre otros, del mundo.

    Las razones de mi moderado optimismo sobre lo que pueda aportar la ciencia son estas:

    1. Gran parte de la prosperidad económica se debe al progreso tecnológico (y otra parte a no tener un desastre de política económica y social).

    2. Gran parte del progreso tecnológico se debe al progreso científico.

    3. A pesar de todos los males que vemos en el mundo, uno no puede dejar de observar que (i) los países más avanzados científicamente lo son también en los aspectos sociales y económicos, (ii) el porcentaje de población mundial con acceso a recursos y oportunidades generadoras de bienestar ha aumentado con el desarrollo. Cada vez hay menos muertes violentas, más control de la salud y más posibilidades de educación. Estos indicadores creo que son tan buenos para los bosquimanos como lo son para ti o para mí.

    4. Uno puede ve la botella medio llena o medio vacía, pero no puede dejar de ver que, por vacía que esté, cada vez lo está menos. Consumismo, alienación y burocracia incluidas, hoy es más fácil para un ser humano tener una vida más plena que hace medio siglo.

    5. Los países más desarrollados económicamente tienen menos, no más, burocracia que los menos desarrollados. Tienen también menos corrupción y tienen una sociedad más abierta, con ciudadanos disfrutando de más opciones para conducir sus vidas. Compara, si no, los países europeos con los de América Latina y éstos con los de África.

    No sé qué experiencia tienes sobre cómo se viven las cosas referentes a lo que le importa al individuo en cada país. He viajado mucho y he vivido y trabajad en varios países en distinto nivel de desarrollo y lo que observo coincide con la tesis anterior y con lo que leo y me cuentan colegas sobre otros países.

    Finalmente. Pides una apertura de ideas que no estás practicando. Léete cuando escribes que la única causa de que uno crea lo que cree son los condicionamientos sociales e históricos que arrastre, como su el hecho de que la creencia sea más o menos absurda o más o menos coherente no tuviera nada que ver.

    Igualmente sigues asegurando que todo conocimiento de la ciencia sirve al poder y únicamente al poder. Pones argumentos de usos y abusos de tecnología por poderes despóticos, pero no quieres considerar y ponderar otros usos. Eso se llama sesgo en la muestra (uno de las cosas que el método científico trata de evitar).

    Finalmente parece que afirmas que todo el poder es malo y ves una tendencia a regímenes más totalitarios cuando en el mundo la tendencia es la contraria. Cada vez hay regímenes más controlados por los ciudadanos. Ya sé que no estarán controlados en la medida que quisiéramos, pero sí en más medida.

  18. Carlos S dice:

    J.L.: tienes la visión desde el interior de tu autogueto. Yo estoy fuera, y mis viajes no son sólo a casas de pares y colegas bien montadas a la occidental sino además a otros mundos que no ven las cosas de esa manera. Repito: no me pongo en el bando de los vencidos de ayer o de hoy, ni, menos, de los poderosos (entre los que se cuentan los más listos que salen de entre los vencidos, como poco como capataces). Repito: menos mal que no todo el mundo (en sentido riguroso) vota, que en la periferia la democracia es menor (como dices, pero que los poderes occidentales no fuerzan a ampliar, y será por algo, digo yo…). Por que si no… qué mal lo tendrían, sea o no “peor” morir antes (o ganar en defensas a base, en mayor medida, de la selección natural) aunque tal vez no más (a base de genocidios o de bombas atómicas norcoreanas o iraníes o de vuelta, por qué no, rusas o bielorusas o hasta chinas… Tú confía, es tu rol. Yo, a la mía. Que la ciencia sea un “problema” (precisamente lo es que sea a la vez “buena” y “mala”) para tí es irelevante. Para mí, simplemente un “problema” que debe ser comprendido en toda su dimensión, que debe ser comprendido como ambivalente y por tanto “aditivo” y a la vez “peligroso”. Y tal vez, con mucha suerte (eso que esta en manos de los dioses o de lo que sea, pero no del hombre y menos de los que no tienen el poder total), tal vez nos deje algo a algunos grupos que puedan vivir en pequeños grupos el timpo de vida que sea pero con satisfacción, y no que acabe sirviendo a Morlocks o a grupos tipo Mad Max o… etc.

    En fin, repito: tú y yo somos miembros de subespecies diferentes, hablamos lenguajes diferentes, vemos cosas diferentes, ponemos la prioridad en cosas diferentes… Qué le vamos a hacer, así es la humanidad y lo será siempre. Y esta vez corto (si quieres mis respuestas a temas de progreso, etc., lee mis 200 y pico posts, en donde no te he visto polemizar a pesar de haberme metido con todos tus iconos, incluida la cultura occidental y la economía política o de la econometría (lo que ha quedado hoy de la primera). Por mí, ahí te espero… y aquí ya no más J.L., ya no más porque creo haberlo dicho todo.
    Un saludo.

  19. Carlos S dice:

    ¡Ah, no, perdón!: “todo poder” no es malo, es inevitable.

  20. No sé de dónde sacas que mis viajes son a casas de ricos. Mis estancias en distintos países (principalmente EEUU, México y República Dominicana, donde son de meses y años) y mis viajes de menos duración a muchos otros son a mi casa o a casa de familiares o amigos y en estas extensas familias y sus allegados (nada que ver con la universidad) tengo oportunidad de conocer un amplio espectro de cada país.

    Mi rol no está establecido. Confío en unas cosas y desconfío de otras. En mi trabajo y mi vida intento cambiar lo que tengo a mi alrededor para bien, por ejemplo evitando la corrupción universitaria y minimizando su burocracia en la medida que puedo, y algunas cosas he podido hacer, y estas cosas han sido más posibles cuanta más cultura científica y de investigación he encontrado alrededor, y más difíciles han sido cuanto más derrotismo y pesimismo he encontrado.

  21. Carlos S dice:

    “…casas de pares y colegas bien montadas a la occidental”: ¿es sinónimo de “ricos”? No, en mi lenguaje es sólo sinónimo de “comodidad y funcionalidad y aspiraciones occidentales”, y acepto que debí añadir “amigos en general” (¿no los tendrás de todos maneras aborigenes australianos, neoguineanos, amazónicos, bantúes, boskimanos… ni sabrás como Moratinos hablar el… swaili o lo que sea, no?). Pero ya puestos, J.L., se me pasó una cosita ayer, que de todos modos es más o menos parte de respuestas a tus insistencia en que conteste a tu pregunta clave desarrolladas en sendas notas extensas dedicadas casi en exclusiva a tí y colgadas al pie de cada una de las entregas 4 y 5 respectivamente, que tal vez no hayas (¿aún?) hecho el esfuerzo de leer aunque sea tan mal como la frase de las “casas” y otras que ya te he señalado y que aún no he visto un “perdona…” o algo mejor que es comprender:

    Repites (antes lo has dicho más contundentemente, pero tomo tu última versión del penúltimo comentario): “De una tesis mía sobre la esterilidad de la metafísica (que no de la filosofía) por su malas definiciones y su mal método “.

    Y has dicho (¿o me equivoco?): que “La ciencia, como dice Santiago, es la mejor manera de buscar explicaciones y conocimientos sobre la realidad.” (lo has dicho “más aprovechablemente” antes, pero da igual; tomo la última también).

    Pues me has dado un buen ejemplo, admitido además por tí, de una respuesta dada por la metafísica que para tí se ha convertido en un “conocimiento” (en todo caso tan sujeto a ser sustituido como cualquiera de tus “modelos”), porque SABER que un “método” o varios o una “práctica” es la “mejor” y que provee datos certeros (no “creíbles” por unos y no por otros; sino “certeros”, válidos “objetivamente” por no decir más…) de “la realidad”… no es sino una “certeza” que te ha provisto la metafísica, digas lo que digas o intentes reducir ésta a la pura teología (lo que nunca nadie pudo sostener y si acaso deberías publicar un paper con vistas al nobel con esa tesis, ya que la definición admitida y repetida por todos, como ya dije en todas las entregas, leídas o no por tí, es (para tomar la de Kant, a quien creo que le debe mucho tu postura) “la disciplina que se ocupa de lo supranatural o insensible”: como lo es, salvo que se trate del conejo Harvey, esa “certeza”, ese “conocimiento” que admites tener y que, con la manos en el corazón, seguro que se junta con un montón más, casi totalmente intuitivos y determinados por la necesidad de darte una narración del mundo en la cual tu ciencia tenga sentido y se pueda practicar porque… pues porque de esa forma va hacia alguna parte, aunque sea ilusa o imaginaria o utópica o engañosa.
    La lista es inmensa. Pero, como ya te dije muy al principio de esta “polémica” (a veces lo ha sido) si tu redefines “conocimiento” para que “sea” sólo “el científico” (¿cuerdas, quantums, gravedad, tensión superficial, curvatura del espacio-tiempo, efecto túnel en la superconducción -que supone porque encaja en las fórmulas, que un electrón desaparece y reaparece un poquito más allá, no sé si lo sabías-, etc., incluidas?, bueno sería saberlo), si haces eso, dejando de lado un montón de “conocimientos” admitidos como “científicos” por los que lo son en carne y hueso (y no se ponen de acuerdo, y menos con tu idea de lo que es la ciencia y lo que es “su” método), si haces eso… ¿de qué valdría que haga yo una lista de conocimientos debidos para mí a la metafísica e incluso a viejos y abandonados mitos? Dirías, ah, no lo son; y así seguiríamos.
    Pues verás, todo lo que he dicho y que describe el mundo actual occidental y sus instituciones y cultura, descripción que lo explica y predice mucho “mejor” que todas tus esperanzas, esfuerzos por “hacer algo” e ilusiones juntas… son un buen cúmulo de conocimientos que nacen de la intuición y la observación y que toman como objetos cosas que de materiales y objetivas no tienen nada, aunque para mí, sí que componen La Realidad, no son un producto de “la mente” que puede ser tratado sólo epistemológicamente, sino que integran por tanto un conjunto de cosas que deben ser considerados desde la óptica de una ontología que los considera previos y bases sobre los que se puede y se debe hacer epistemologí y sociología y filosofía y… se hace (yo creo que la hago pero por eso de la necesidad de “rellenar huecos” -trato el tema en mis entradas 4 y 5 ahí disponibles y de las que bastante resumen te estoy proveyendo con una consideración que raya la locura, que tal vez…-) o que hacen los hombres… para comprender, para saber… sepan luego o no… ya que saber absoluto está demostrado -filosóficamente, no científicamente, es decir… metafísicamente en la definición que da la cultura acumulada aunque no lo hagas tú- no existe, y este es un conocimiento que doy por “cierto”, que asumo porque me permite comprender más y predecir lo que nos espera, entre otras cosas, de la ciencia, y entre otras de su marcha al colapso…
    Y ahora creo que he dejado todo más claro… para quién lo quiera ver (y pueda rebatirlo con argumentos rigurosos y no con frases incoherentes y al uso). Nada me gustaría más para corregir y mejorar mi punto de vista.
    Un saludo a todos (y a ver si dejo de disuadir de la necesidad de que lean mis trabajo entero).

  22. De ninguna manera la “certeza” de que la ciencia es la mejor manera de buscar explicaciones me la da ninguna concepción metafísica de la realidad. La certeza me la da el hecho que consiste en que los científicos se adscriben al método científico, que consiste en hacer las cosas con sumo cuidado y evitar todo tipo de sesgos. ¿Dónde está la metafísica apriorística o especulativa en todo esto? Es justo todo lo contrario. Los metafísicos siguen empeñados en que todo es metafísica (cree el ladrón…).

    ¿Qué conocemos de lo supranatural o insensible a través de la metafísica? Es decir ¿qué conocemos sobre aquello que no sabemos lo que es y de lo que no podemos obtener ningún dato ni ningún tipo de evidencia? Absolutamente nada. Ni a través de la metafísica, ni de la ciencia, ni de las matemáticas, ni de la intuición ni de nada. Todavía estoy esperando saber siquiera de qué hablamos cuando hablamos de lo supranatural e insensible. Indefinición, especulación sin base alguna. Mala cosa.

    La ciencia no es occidental ni oriental. Como no lo son la rueda ni el carro ni la agricultura, aunque cada una de estas cosas naciera en algún sitio por primera vez (en en varios de manera independiente) y se extendiera a los demás.

    Sigues poniendo en mi boca cosas que no he dicho, como que el único conocimiento sea el científico. Sólo digo, como has leído y reproduces, que es el establecido con más cuidado. Creía que estaba aclarado, pero insistes y no sé por qué. ¿Tal vez necesitas de estas tergiversaciones para argumentar?

    (i) El mito no es conocimiento, es desconocimiento. (ii) El conocimiento de cuáles son los mitos que tendemos a creer sí es un conocimiento, y puede servir para entender algunas cosas de las sociedades humanas.

    Tú hablas de estas cosas y deberías ser el primero en entender esta distinción y tengo que ser yo quien venga a aclarar algo tan sencillo para evitar malentendidos. Yo digo lo primero (i). Tú haces tu argumentación sobre lo segundo (ii). No es un conocimiento decir que las cosechas son buenas porque Deméter así lo quiere. No es que tenga una metafísica que me demuestre lo contrario, es que no tengo ninguna evidencia recogida con cuidado que me lo indique y sí tengo muchas en sentido contrario.

    Sobre si tu método tiene mejores predicciones, ya veremos. Me parece prematuro para que cantes victoria. Todavía no veo el colapso debido a la burocratización del mundo. Por supuesto, el tiempo dará la razón.

  23. Carlos S dice:

    ¿Pero qué cuernos es eso de “con más cuidado”? ¿Qué referencia es y quién dictamina que eso sea “cuidado” y quién es el que a eso le asigna un valor prioritario? Responder conduce a todo lo que debe ser explicado tanto filosóficamente como sociológicamente. No hacerlo así es inferir un don divino (se diga o no explícitamente, lo que es un desliz hacia la metafísica dico en otras palabras: ¡cómo me obligas a buscarlas!) que habría sido recibido por los científicos occidentales, que son un puñado y que además no están conduciendo el mundo hacia ninguna parte… al menos y entre otras cosas porque no son ellos los que lo hacen sino sus amos, los que les dictan los programas, los objetivos y les asignan los fondos.

    Y dime pues, ya puestos, ¿qué “conocimiento” das por tal que no consideres “científico”? El ejemplo que das es prístino:

    “(i) El mito no es conocimiento, es desconocimiento. (ii) El conocimiento de cuáles son los mitos que tendemos a creer sí es un conocimiento, y puede servir para entender algunas cosas de las sociedades humanas.”

    O sea… el único “conocimiento” es el de la descripción “científica” (antropológica, supongo, esa que ignoras y rechazas, como la que incluye las citas mías de Malinovski o de Diamond) del mito y no sus contenidos.

    Bueno, pues desmienteme con un ejemplo de “conocimiento” no “científico” que lo sea a pesar de ello a tu criterio. Y déja de declaraciones retóricas y juegos de palabras posmodernos.

  24. yack dice:

    Si yo digo: El universo está poblado por seres invisibles e indetectables que se dedican a mover las partículas subatómicas, que de por sí permanecerían inmóviles ¿porqué habían de moverse si nadie las empuja?

    Unos son malos y otros buenos. Los buenos intentan ayudarnos y los malos fastidiarnos. Unas veces ganan los buenos y otras los malos.

    Esta es una teoría metafísica que puede ser discutida hasta el infinito y que puede explicar la dinámica del universo y hasta el último de los recovecos de nuestra existencia.

    De hecho, una teoría muy similar sigue en vigor y más de la mitad de la humanidad cree en ella y hasta se cometieron y se siguen cometiendo asesinatos por su causa.

    ¿Cómo saber si este modelo de la realidad es falso? Simplemente intentando hacer predicciones.

    Si no es capaz de hacer predicciones, y se limita a interpretar lo ya ocurrido, es una teoría inútil, porque llamarla falsa sería hacerle un elogio inmerecido puesto que carece de la consistencia mínima que permitiría someterla a prueba para validarla o falsarla.

    Los defensores de la metafísica todavía no han comprendido que no existe ningún otro criterio para juzgar la veracidad de una teoría o modelo de la realidad.

    Y a veces pienso que debe haber algún gen, tal vez la versión mutante del de la religiosidad, del que algunas personas carecen y que les impide comprender algo tan simple y evidente para los que tienen esa versión mutada del gen. Y es indiferente el tiempo que emplees o los razonamientos que aduzcas. Tiempo perdido.

    Pero tal vez la sabia Naturaleza considera que una mezcla de ambos genes es más productiva para la especie, o tal vez lo fuera en el pasado y ya ha dejado de serlo. ¡Vaya usted a saber!

    Saludos.

  25. Carlos:

    Si no sabes lo que es tener cuidado a la hora de razonar, de explicar, de buscar datos, … apaga y vámonos. El cuidado es el que tendrías tú mismo de no borrar las posibles huellas en el lugar de un crimen. Puedes preguntar hasta la saciedad que quién dictamina que hay que tener ese cuidado … pues tú y yo y cualquiera que quiera descubrir el crimen estaremos de acuerdo en este cuidado.

    El método de la ciencia es exactamente ese. He aquí ejemplos de los cuidados que conforman el método científico. Me extrañaría mucho que no estuvieras de acuerdo con ellos.

    – No obcecarse con una sola hipótesis. Formular y considerar hipótesis alternativas.

    – Definir la hipótesis de la manera más clara posible.

    – Buscar evidencias que avalen las hipótesis mediante observaciones o experimentos.

    – Procurar que las observaciones estén libres de sesgos.

    – Diseñar los experimentos mediante un protocolo pre-establecido.

    – Repetir los experimentos y observaciones. Repetirlos por terceras personas.

    – Usar instrumentos de precisión.

    – No fiarse de anécdotas personales.

    – Formular claramente lo que es un éxito y lo que es un fracaso en la búsqueda de datos para validar una hipótesis.

    – Analizar los datos mediante técnicas estadísticas adecuadas.

    – Usar, cuando sea relevante, los métodos de doble y triple ciego (sobre todo en las observaciones sobre temas de medicina y psicología).

    – Controlar por el efecto placebo.

    – Formular teorías consistentes con las leyes observadas y que sean lógicamente coherentes.

    – etc.

    Eso se suele resumir en formular hipótesis, hacer observaciones y reformular la hipótesis en función de las observaciones y eso es lo que pareces estar criticando.

    Ejemplo de conocimiento no científico: cualquiera obtenido sin ejercer todos los cuidados posibles. Entre los remedios caseros habrá de todo, unos funcionarán mejor, otros peor y otros serán placebos. Presentan un conocimiento mejorable sobre la manera de sanar o aliviar algunas dolencias.

    Como ves, no juego con las palabras. Lo anterior ya te lo había dicho, así que no sé por qué creías que estaba diciendo algo dejándolo en la indefinición, que es justo parte de lo que critico de la metafísica.

  26. Carlos S dice:

    Pues… te deseo que sigas gozando de una infancia ordenada.
    Adieu!

  27. Es mi opinión que la ciencia es una de las cosas que más ha ayudado a salir de su infancia a la humanidad.

    Saludos.

  28. yack dice:

    A propósito de la duda que se ha expresado aquí sobre la utilidad que tiene conocer la posición de un planeta en el futuro, me he planteado la cuestión de para qué sirve hacer predicciones y me gustaría compartir con vosotros las conclusiones a las que he llegado.

    1 Para validar una teoría o modelo de la realidad. Esta puede ser una utilidad discutible y fácilmente tachable de autocomplaciente y tautológica. Pero no lo es, en cuanto que sirve para etiquetar una teoría como válida para ser usada como herramienta fiable en la exploración de la realidad.

    2 Para evitar desastres. Por ejemplo, sabiendo dónde van a estar en el futuro los asteroides “rozadores” de la Tierra, podríamos tener opciones para interceptarlos y así evitar una catástrofe planetaria de varios cientos de millones de muertos. Hay muchos otros millones de ejemplos menos dramáticos.

    3 Conseguir rápida y fácilmente cualquier cosa que se desee, ya sea una vacuna contra el cáncer, alimento para todos, seguridad o simple diversión.

    Consideremos un entorno de programación (C, Basic, Java, etc.) y asignémosle el estatus de universo virtual autocontenido.

    En este universo existen leyes, propiedades, y acciones (instrucciones) que colocadas en una determinada secuencia temporal pueden conseguir cosas tan dispares como calcular la nomina de un millón de trabajadores, generar las imágenes sintéticas de la película Avatar, o permitirnos mantener esta conversación en el ciberespacio, entre otras muchas tareas.

    Un usuario que desconozca el lenguaje de programación (las leyes de ese particular universo) sólo puede apilar aleatoriamente instrucciones sobre instrucciones, ejecutarlas y esperar a ver qué ocurre. Es lo que hacían los alquimistas: mezclar elementos a ver si daban, por pura suerte, con la piedra filosofal o el elixir de la eterna juventud. Y no dieron, claro.

    Pero a medida que el usuario conoce con mayor precisión lo que cada instrucción puede hacer en ese entorno y aprende a manejarlas con eficacia, va ampliando sus posibilidades de modificar la realidad en la dirección que él desea. Y esto es lo que hace la ciencia respecto al universo.

    Cuando el programador consiga formarse un modelo preciso y detallado del universo virtual del entorno de programación, podrá realizar cualquier cosa que sea posible dentro de ese universo. Y no lo hará combinado aleatoriamente miles de instrucciones, sino creando una trayectoria en su mente hacia el objetivo deseado y escribiendo después las instrucciones que al ser ejecutadas satisfagan su deseo.

    Y este inmenso ahorro de tiempo, consecuencia de la capacidad de hacer predicciones, le permite desarrollar en espacios de tiempo menores que su vida, proyectos que, de no conocer el lenguaje de programación, le llevarían millones de eones, tantos como una pandilla de monos escribir el Quijote aporreando el teclado de sendas máquinas de escribir.

    La evolución darwinista se limitó a escribir programas aleatoriamente, descartando los menos eficaces y añadiendo cambios azarosos a los más eficaces.

    Por ese procedimiento de fuerza bruta, basado en el sacrificio selectivo de trillones de criaturas vivas durante cientos de millones de años, diseñó la máquina que podía hacer auténticas predicciones, que no es otra que nuestro cerebro.

    Pero esa máquina necesitaba un software refinado para aprovechar toda su potencia predictiva y transformadora de la realidad, y ese software es la ciencia y no la metafísica, que sólo fue uno de los muchos intentos fallidos, o estadios intermedios, en el proceso evolutivo cultural que culminó en lo que hoy llamamos ciencia y tecnología.

    Con la ciencia, y sólo con ella, podemos profundizar indefinidamente en el conocimiento profundo de la realidad y, gracias a ello, ver realizados nuestros deseos más ambiciosos. Que es de lo que se trata y para lo que la evolución nos ha proporcionado tan magnifico cerebro.

    Saludos.

  29. Yack:

    Es más que evidente la enorme y necesaria utilidad de las predicciones y que sin ellas no habríamos sobrevivido ni un minuto, o eso pensaba yo. Decir que la predicción es algo inútil es decir que no vale para nada saber qué pasará si yo me tiró por la ventana desde un octavo piso.

    Un saludo

  30. Carlos S dice:

    La pregunta no pretendía (si se lee todo y en su contexto) negar lo que justamente considero que mueve al hombre a armarse de mitos, religiones, filosofías, metafísicas, ciencias, hipótesis fantásticas, utopías, etc., que es su sino como ser vivo: sobrevivir, conservarse (en lo posible igual a sí mismo).

    LA pregunta pretende relativizar las diversas causas superpuestas a esa genérica en cada sociedad y en cada momento. Y muchas de las cosas que justamente se atribuyen oportunisticamente e hipócritamente que se busca “determinar” por medio de la ciencia sólo tienen por objeto… sa supervivencia del propio experto y su equipo en el sentido más mezquino a veces de esta motivación (y esto hace también un brujo en su tribu).

    La “importancia del saber” se vuelve así una justificación del poder o del subpoder, global/local/parcial de que se trate. Y en nombre de ello, hasta se ditorciona “la verdad” en sentido común, se cae en franca deshonestidad, etc.

    Ese es el sentido. Y disolverlo en el “todo general” es nuevamente levantar una cortina de humo que oculta lo que más “determina”, incluso lo que determinará la posible paralización de toda búsqueda de saber (vía un 1984 o un colapso de disfuncionamiento debido a la burocratización inoperante e incapaz y desinteresada en resolver nada salvo su propia situación en el poder, global o local o parcial).

    Espero que se intente entender, tanto lo que he dicho como lo que decís con buenas intenciones pero demasiada ingenuidad. No se gana nada “flotando sin hundirse” o manteniéndose sobre la superficie sin querer ver sistemáticamente el fondo.

    Un saludo.

  31. yack dice:

    Totalmente de acuerdo contigo, Santiago. De hecho, hasta el insecto más simple basa su supervivencia en su capacidad para hacer predicciones. Lo que ocurre es que el homo sapiens es el animal que puede hacer predicciones más exactas y con mayor horizonte temporal, y de ahí su supremacía.

    Pero esa no es toda la historia: la ciencia y la técnica, por sí solas, han borrado, de una vez para siempre, las fronteras que limitaban nuestro horizonte de predicciones y eso nos ha permitido el progreso, casi explosivo, de los dos últimos siglos.

    El vudú, la religión católica, la cienciologia y otros miles de modelos de la realidad, obedecen a la necesidad que el hombre tiene de ser feliz y de hacer predicciones para conseguirlo, pero todos ellos son intentos fallidos, casi siempre peligrosos o, en el mejor de los casos, placebos que bloquean el progreso auténtico.

    La única alternativa real y de eficacia demostrada y demostrable para progresar a través de la comprensión predictiva de la realidad, es la ciencia y la tecnología.

    Y creo que esa crucial característica debería disuadirnos de cometer el error de meter a la ciencia en el mismo saco, junto con el resto de alternativas, por el mero hecho de que todas ellas comparten el mismo propósito.

    Saludos.

  32. Carlos S dice:

    No lo hice esta vez porque en realidad me repitiría, pero… voy a recochinearme:

    Yack, más papista que el papa, dijo “Con la ciencia, y sólo con ella, podemos profundizar indefinidamente en el conocimiento profundo de la realidad y, gracias a ello, ver realizados nuestros deseos más ambiciosos. Que es de lo que se trata y para lo que la evolución nos ha proporcionado tan magnifico cerebro.”

    Pues sólo me queda añadir: ¡Alabado sea Dios (quizás Jehova, el de la Ley Revelada)! O, quizás: ¡Cienciland uber alles!

    Auf Vidersein.

  33. José Manuel dice:

    No hay una alterantiva real a la ciencia desde que el hombre es hombre. A pesar de los pesares.

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