El ecologismo (mal llamado así. Debería mejor llamarse ambientalismo para no confundirse con la rama de la biología que estudia los ecosistemas) suele defender la búsqueda de un equilibrio entre el hombre y su ecosistema, apelando a que los animales lo mantienen e incluso que sociedades más primitivas también lo han mantenido (de nuevo nuestro buen salvaje). Esta afirmación es presa de  un error pues ese equilibrio no existe o, si ha existido alguna vez o se da de vez en cuando, su duración ha sido breve. El mundo natural está en constante desequilibrio (al igual que los seres que lo componen están en desequilibrio termoquímico): el mero hecho de  que una variación hereditaria de una ventaja a una especie determinada,  una migración de individuos nuevos, un cambio ambiental de cualquier tipo, provocan reacciones en cadena que afectan de modo fundamental a esa complejísima red de relaciones que configura lo que es un ecosistema y que determina el futuro de todas las especies que habitan en él. Y en este constante desequilibrio se extinguen constantemente especies sin que el hombre y su irresponsable desarrollo económico hagan absolutamente nada.

Millones de especies han desaparecido antes de la llegada del hombre. La misma Gea (no entiendo la manía de no traducir Gaia al castellano), esa diosa bondadosa y comprensiva que nos ha pintado la mitología popular, causa periódicamente glaciaciones, pandemias, erupciones volcánicas, movimientos sísmicos, etc. que acaban por provocar extinciones masivas. Y es que el ser humano, a día de hoy, no ha conseguido ni llegarle a la suela de los zapatos a Gea en lo que a crímenes medioambientales se refiere. Es más, si el homo sapiens es una especie tan natural como cualquier otra, ¿no es la misma Gea la que se daña a sí misma mediante uno de sus hijos? ¿no se hiere la naturaleza a sí misma? ¿O no será más bien que ese constante autodañarse es el modo normal de funcionar de la naturaleza?

Pero es que esta idea de la bondad de la naturaleza, extremada en la idea de Lovelock de que la naturaleza se autorregula para salvaguardar la vida, está muy extendida en la sociedad. Siguiéndola de modo casi inconsciente, uno compra en el supermercado alimentos lo más naturales posibles, desconfiando de todo aquello que haya pasado por un laboratorio. Los de la new age argumentan que fumar marihuana no es malo ya que se fuma algo que procede directamente de la naturaleza. La marihuana es fruto de Gea mientras que otras drogas, procesadas artificialmente, son más perjudiciales nada más por eso: cambiar algo natural es malo en sí mismo. A todos ellos les invito a que ingieran algo tan natural como la cicuta y a que jamás utilicen anestésicos, analgésicos, antibióticos sintéticos, antihistamínicos, antidepresivos, ansiolíticos… En fin, prácticamente, que no utilicen casi ningún fármaco producto de la medicina moderna.

Sin embargo, a pesar de esta aceptación ingenua de la bondad de lo natural, existe el paradójico temor a la naturaleza biológica del hombre que denuncia Steven Pinker. La mayoría del mundo intelectual reduce la naturaleza biológica humana a aspectos marginales como actos reflejos o instintos, confundiendo primitivo con natural. Lo avanzado, lo que nos hace ser hombres, es lo cultural, algo que, volviendo al no superado mito del fantasma en la máquina, se superpone sobre lo natural y es independiente de él. Que Miguel Ángel pintara la Capilla Sixtina es algo que tiene muy poco que ver con su biología. Lo natural es propio de los animales mientras que lo cultural, y toda su grandeza, es cosa de hombres.

La negación de la naturaleza biológica emparejada a la comprensión de lo natural como bueno, afecta negativamente a la aceptación del darwinismo o de cualquier estudio de la conducta humana basada en la biología. Si un estudio dice, por ejemplo, que tenemos un gen que nos hace ser violentos, automáticamente se pasa del ser al deber ser y se piensa que los estudios naturalistas apoyan la violencia. Existe un halo de sospecha sobre la ciencia evolucionista que, además, se asocia al darwinismo social de Galton o Spencer, o a la ciencia lúgubre de Malthus. Si sobreviven los más aptos, entonces deben sobrevivir los más aptos: hagamos políticas que defiendan la eugenesia y nieguen los subsidios y la atención médica a los más necesitados ya que ellos serán los menos aptos y habrá de dejarlos morir por imperativo natural.

Nada más lejos de la realidad. El hecho de que descubramos que tanto nuestra querida Gea como nuestra propia naturaleza tiene cosas que no nos gustan, no quiere decir que tengamos que obrar según ello. Precisamente, nuestra ética o nuestros sistemas políticos se oponen a la ley natural. Si en la naturaleza el grande se come al pequeño, nuestro sistema legal intenta evitar eso, protegiendo al pequeño. Si en la naturaleza prima la diferencia, nuestra idea de justicia nos iguala en derechos y responsabilidades. La ética se opone a la naturaleza. Sin embargo, esto no tiene por qué hacernos renegar de su conocimiento. Resulta lamentable que por motivos ideológicos o por prejuicios culturales no hagamos caso de la ciencia cuando nos revela datos de nuestra propia naturaleza. El conocimiento siempre es bueno, otra cosa es lo que se haga con él.

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comentarios
  1. Axis dice:

    Tengo varias cosas que remarcar:

    1- Hay cierta lógica en aquello de que lo natural es mejor que lo artificial. La industria química humana produce centenares de miles de nuevos compuestos de toda índole, casi todos ellos inéditos en la naturaleza. El hecho de que sean nuevos hace que sea imposible que sean asimilados por los ecosistemas, acumulandose progresivamente en los seres vivos. La inmensa mayoría de esos nuevos compuestos químicos pasan muy laxos controles medioambiantales y sanitarios, y casi ninguno de ellos es estudiado en profundidad su comportamiento en los medios naturales a largo plazo y en condiciones de degradación. Utilizar xenobióticos (así se denominan) debe ser siempre motivo de sospecha, y no es por el bien de la nturaleza, es por nuestro bien.

    Sí, ya sabemos que el cannabis, el virus de la gripe y el veneno de serpiente son naturales y muy malos. Pero son degradables y no persisten en el medio.

    Por otro lado, tienes una idea fatalmente estereotipada de lo que es un ecologista. No todos los ecologistas fuman maría porque es natural, ni se dejan rastas ni barba, ni adoran pseudoreligiones new age. Eso, me temo, es un muñeco de paja que te has contruido tú.

    2- Como economista que soy, el concepto de equilbrio me es muy familiar. Es una idealización de la teoría, evidentemente, pero tiene su base. Ya sé que realmente nunca se alcanza pero el sistema se aproxima inercialmente a él. Quizás sea más correcto denominarlo “equilibrio asintótico”, pero no importa, sólo es cuestion de nombres.

    3- La naturaleza no es ni buena ni mala ni tiene intencionalidad ninguna. Esos son juicios de valor. Pero que se autoregula es cierto, y es consecuencia de las intereacciones entre las especies que se producen en su interior. Existen ejemplos muy sencillos, como el de las margaritas negras y blancas que cita el mismo lovelocke, y el modelo dinámico depredador-presa de Lotka-Volterra. El hecho de que esa misma autoregulación pueda producir daños serios al ser humano… pues oiga… no lo sé.

    Sé de un experimento, seguramente usted también, denominado “Biosfera2” donde se intentaba recrear los ciclos naturales de la tierra en un recinto cerrado, el experimento fue un fracaso, el oxígeno disminuyó tanto que casi se ahogan todos los del interior. La enseñanza que se extrae de esto es importantísima: somos, aún, extremadamente ignorantes sobre los ciclos de la tierra. Y eso es una malísima noticia, ya que el ser humano se apropia, hoy por hoy, de más del 50% de la bioproducción primaria de la tierra. Estamos jugando con algo que no tenemos ni la más remota idea de como va a reaccionar.

    4- Y por último, sobre esas cuestiones de la moral, de lo que nos hace humanos, del darwinismo, de los intintos, etc. Mi opinión es que nuestra diferencia con los animales no es cualitativa, sino más bien cuantitativa. No hay nada que tengamos nosotros que no podamos encontrar en otros animales. Incluso la cultura y la consciencia.

  2. Alex:

    Tus matizaciones sobre el equilibrio me parecen acertadas. En lo demás, tengo algunos reparos.

    1.- No veo la diferencia esa entre lo natural no se acumula y lo artificial sí. El oxígeno se acumuló cosa mala y era muy natural.

    3.- El modelo de las margaritas no corresponde a ningún caso real, es solo un posible modelo. En el mejor de los casos, estas autorregulaciones se dan a nivel muy local.

    Saludos

  3. Hola Axis. Bienvenido al Blog. Te respondo:

    1- Lo que denuncio es que se ha radicalizado la idea de que lo natural es bueno y lo artificial malo, a priori. Creo que lo racional es analizar cada caso concreto de modo diferenciado sin partir de la distinción natural/artificial. Creo que en tu razonamiento sigues partiendo de este apriori. Dices que los nuevos productos de la industria son inasimilables por los seres naturales… ¿y es que la misma naturaleza no crea nuevos productos constantemente? ¿El mismo virus de la gripe que muta periódicamente no es una peligrosa novedad que trae consigo la naturaleza? Es más, si tú mismo consideras que no sabemos muy bien lo que nosotros estamos haciendo con la biosfera… ¡Con más razón no sabemos lo que ella hace con nosotros! Es que creo que es un mito pensar que si no tocamos nada, nada nos va a pasar mientras que si tocamos la liamos. Si la naturaleza es dinámica, lo mismo nos da tocarla que quedarnos quietos.

    Lo que critico en el post no son todas las formas posibles de ecologismo (¡yo mismo defiendo cierto tipo de ecologismo!), sólo aquel que sacraliza la naturaleza o el que se basa en ideas falsas. Tampoco identifico ecologismo y new age, a pesar de que se solapen muchas veces. Por favor, a ver si ahora se me va a confundir con un neocon negacionista con intereses en industrias madereras en el Amazonas. Estas poniendo cosas en mi boca que no he dicho.

    2. Es que precisamente el concepto matemático de equilibrio ecológico es una idea difícil de construir. Según Geerat Vermeij, la economía de la naturaleza es “una secuencia de procesos de competencia, cooperación, explotación y disrupción de procesos que rara vez terminan en equilibrios estáticos”. No existe algo así como “un equilibrio pacífico” entre las diversas especies. Eso es un mito del ecologismo. Lo cual no implica, huelga decir, que haya que masacrar especies sin parar.

    3. No critico la teoría de Lovelock en sí, critico cierta interpretación. Es posible (a pesar de que aún no cuente con suficiente apoyo empírico) que la biosfera se autorregule, pero eso no nos puede hacer pensar que exista CIERTA INTENCIONALIDAD en la misma naturaleza para proteger a sus vástagos. Esto es lo que hace creer a mucha gente que la naturaleza es algo así como “una diosa protectora”.

    Y, vuelvo a decirlo, si no tenemos ni idea de con lo que estamos jugando… ¿por quedarnos quietos vamos a estar más seguros?

    4. Estoy de acuerdo.

    Un saludo.

  4. David dice:

    Lamentablemente el leerte me hace entender que sólo tu dialéctica materialista aristotélico-cartesiano-newtoniano macerado en Dawkins, para comprender el mundo te ha hecho escribir esta “denuncia”, nada más alejado de la “realidad”.

    El mundo, vive en constante Feedback, en retroalimentación continua.

    Gaia, es abraxática, esta más allá del bien y el mal, cosa que nosotros pobres humanos, no entenderemos nunca, si ha eliminado especies, es para que otras especies evolucionen (y se siguen descubriendo nuevas cada día).

    Comparto la opinión de Axis, lamentablemente tu ciencia es estereotipada, Lovelock ha hecho una Hipótesis gaia que ahora como vemos, es Tesis, la Tierra, “nuestro” Planeta, está vivo, es consciente.

    Y digo “nuestro” porque actuamos como si lo tuviésemos en arriendo, la ensuciamos, matamos especies… la lista de acciones contrarias a la Naturaleza, es larga de escribir. Y por cierto, Greenpeace es contraria a Gaia (si entendemos que como el farsante de Al Gore, es financiada por las multinacionales petroleras).

    Si no aceptamos a Gaia y su in-comprensible conexión con el ser humano, entonces no tenemos nada que hacer en este Planeta.

    Lamento tu pensar, pero viniendo de alguien que lee a Dawkins, me queda bastante claro. Aún tienes mucho que leer y comprender.

    Una pregunta: ¿Qué tipo de moral tienes?, si es la que creo adivinar, entonces está la razón de tu post.

    Saludos, aprendiz.

  5. Hola David.

    Es muy curiosa tu forma de designar mi filosofía. Ja, ja. Nunca la habían caracterizado así.

    Te cito y te contesto:

    “Gaia, es abraxática, esta más allá del bien y el mal, cosa que nosotros pobres humanos, no entenderemos nunca, si ha eliminado especies, es para que otras especies evolucionen (y se siguen descubriendo nuevas cada día).”

    No, Gaia no tienen ninguna intencionalidad. No tiene cerebro ni mente por lo que si extingue especies no lo hace para que otras evolucionen. El mito de pensar que la naturaleza es un ente pensante es precisamente lo que denuncio en mi post.

    “Comparto la opinión de Axis, lamentablemente tu ciencia es estereotipada, Lovelock ha hecho una Hipótesis gaia que ahora como vemos, es Tesis, la Tierra, “nuestro” Planeta, está vivo, es consciente.”

    Nuestro planeta NO ES CONSCIENTE, no tiene fibras nerviosas ni neuronas ni cerebro propio. Ni Lovelock ni ningún científico serio aceptaría algo así. Infórmate bien de lo que dice la teoría de Gaia.

    “Si no aceptamos a Gaia y su in-comprensible conexión con el ser humano, entonces no tenemos nada que hacer en este Planeta.”

    Precisamente si es in-comprensible… ¿cómo la vamos a aceptar?

    “Lamento tu pensar, pero viniendo de alguien que lee a Dawkins, me queda bastante claro. Aún tienes mucho que leer y comprender.

    Una pregunta: ¿Qué tipo de moral tienes?, si es la que creo adivinar, entonces está la razón de tu post.”

    Comprendo que puedas no estar de acuerdo con muchas de las cosas que dice Dawkins (yo tampoco estoy de acuerdo con algunas), pero no comprendo que critiques a una persona porque lo lea. Yo creo que lo que hay que hacer es leer, y cuanto más se lea mejor. Es bueno leer a Dawkins, aunque sea para saber criticarlo. Pero… ¡paradoja! ¿cómo sabes que no estás de acuerdo con él si no has sido “tan malvado” como para leerlo?

    No entiendo la pregunta sobre la moral que tengo. ¿Es que acaso se desprende del post que soy una mala persona? ¿Es que acaso se desprende el post que estoy a favor de la destrucción del medio ambiente? Léeme un poco mejor.

    Saludos, gran maestro.

  6. Hugo dice:

    “Resulta lamentable que por motivos ideológicos o por prejuicios culturales no hagamos caso de la ciencia cuando nos revela datos de nuestra propia naturaleza. El conocimiento siempre es bueno, otra cosa es lo que se haga con él.”

    ¡Exacto! Partidos políticos como España 2000, por ejemplo, cuyo lema es algo así como “Español, tú primero”, no han entendido (porque no se han molestado) el origen de su nacionalismo y de su racismo. Si leyeran o echaran un vistazo al trabajo de Robert Ardrey*, por ejemplo, verían que no hay ningún honor, ninguna dignidad ni ningún deseo divino en defender un territorio en particular. Si nuestro país vecino nos cae mal se debe más a nuestros genes, a nuestro instinto, que al posible mal comportamiento del país vecino. En fin, un nacionalista es un títere de la naturaleza. Actúa según sus leyes pero no se para a preguntar por qué.

    (*) Quien escribió: “Si defendemos el derecho a nuestra tierra o la soberanía de nuestro país, lo hacemos por razones que no son diferentes, ni menos innatas, ni menos indelebles que las de los animales inferiores. El perro que te ladra desde detrás de la valla de su amo actúa por motivos indiscernibles de los de su amo cuando construyó la valla.”

    http://www.ditext.com/ardrey/imperative/imperative.html

    Un post y unos comentarios muy interesantes. Un saludo.

  7. Axis dice:

    1- Al respecto de lo artificial/natural. No me he hecho entender tanto como quisiera. Sí hay una diferencia fundamental entre lo artificial y lo natural. Cuando digo eso de que lo natural es asumible por los ecosistemas, digo que lo natural es biodegradable. Esto es, que los procesos biológicos pueden reducir a sus elemenos fundamentales y reutilizarlo. Un trozo de papel no clorado es completamente biodegradable (aunque es artificial), con lo cual, las bacterias pueden reducir la celulosa a sus elementos fundamentales: oxígeno, carbono y hidrógeno, y reutilizarlos. De forma que los desperdicios de unos, se convierten en insumos para otros, cerrando el ciclo de los elementos.

    El oxígeno, como han dicho, no se acumula. El oxígeno tiene su ciclo como el carbono o el agua. Es un residuo para unas criaturas y un insumo para otras. Los polímeros (plásticos), por ejemplo, no son biodegradables, los procesos biológicos no pueden reducirlo a sus elementos fundamentales (carbono, hidrógeno, nitrógeno y otros) por lo que ninguna criatura puede reutilizarlos, y se acumulan en el medio. Los plásticos no son biodegradables, pero sí se erosionan hasta el nivel molecular (es decir, para nuestra “vista” desaparecen, pero siguen ahí), entrando en la cadena alimentícia a todos los niveles y causando estragos. Hay un libro titulado “El mundo sin nosotros” de Alam Weisman, en el que hay un capítulo dedicado a los polímero, lo recomiendo.

    El virus de la gripe es un mal ejemplo. También un león puede causarnos daños, pero no es la clase de daño a la que me estoy refiriendo.

    Nosotros le hacemos daño a la biosfera, la diferencia es que la biosfera no depende de nosotros, pero nosotros sí dependemos de la biosfera. La biosfera sin nosotros continuaría tan alegre. Si nosotros nos cargáramos la biosfera, nos veríamos en serios problemas para sobrevivir. Aunque los urbanitas de los paises occidentales sólo vean la naturalza por las revistas y por la tele, viven y dependen de un medio natural, tal com un caiman en los Everglades. Por muchos virus de la gripe que nos envíe la biosfera, parece que solos son picaduras de mosquito, ya que la población ya alcanza casi los 7.000 millones.

    4- A mi me parece bastante obvio que, cuando no sabes lo que haces y no sabes qué consecuencias puede tener, quedarse quieto es una opción inteligente. Los experimentos mejor con gaseosa, y más cuando nuestra vida a largo plazo puede quedar comprometida.

  8. yack dice:

    En mi opinión, el planeta Tierra en lo que respecta al reino mineral, no tiene ningún tipo de equilibrio más allá del que cabe esperar del libre juego de las propiedades y leyes de universo que habitamos. Y si ofrece un ambiente muy confortable se debe al principio antrópico.

    En Marte no hay nadie que puede decir que aquel mundo es insoportable y no digamos en el caso de hipotéticos habitantes de una estrella de neutrones o una supernova.

    La raíz de la discusión ecologista, aparte del aspecto lúdico que tiene la controversia por la controversia, la veo yo en que se ha generalizado la idea equivocada (por no llamarla estúpida) de que la especie humana es malvada y egoísta en proporción al grado de desarrollo tecnológico que posee.

    Personalmente nunca he creído en las explicaciones éticas de la realidad (y el ecologismo lo es) y prefiero siempre encontrar una explicación racional. Esto no quiere decir que no crea en las decisiones éticas (el ecologismo también lo es), que es otra cosa muy diferente.

    La explicación que yo considero correcta es que el progreso técnico y científico, originado por las nuevas capacidades de nuestro cerebro, nos ha convertido en la única especie con el suficiente poder transformador para impactar significativamente sobre nuestro entorno vivo e inerte. Pero también somos la única especie que ha tomado conciencia de ese poder y de la responsabilidad que conlleva y está haciendo crecientes esfuerzos de autocontención para evitarlo o reducirlo al mínimo.

    Comparar, desde el punto de vista ético, el comportamiento de la especie humana con el de un caracol es tan absurdo como comparar, en ese sentido, EEUU con una tribu del Amazonas. El caracol y la tribu del Amazonas no deterioran el medio ambiente porque no pueden y no porque no quieren.

    Las sociedades avanzadas son las únicas que disponen de medios y técnicas para hacerlo y es sólo desde su capacidad para hacerlo, desde donde se puede hablar de ética ecológica, que no es sino un cálculo de costo/beneficio a largo plazo en el terreno de los recursos biológicos y ambientales.

    Y de hecho, en los países más avanzados, y sólo en ellos, se está desarrollando una ética ecológica que viene a decir: “Conserva aquello que puedes necesitar en el futuro”.

    Y, paradójicamente o no tan paradójicamente, sólo los países más ricos y avanzados, pueden permitirse el lujo de renunciar a parte de sus beneficios presentes a favor de hipotéticos beneficios futuros. Los países menos desarrollados no están dispuestos a hacerlo porque la ética ecologista, como casi todas las éticas, es un lujo de ricos.

    Y la solución al problema ecológico que ha generado la gran solución tecnológica, no consiste en retroceder al paleolítico y morir de hambre o en guerras interminables, sino en desarrollar productos (como se está haciendo ya) biodegradables, energías limpias, diseñar bacterias que digieran las sustancias más resistentes a la descomposición natural, etc.

    Pero al final, la estrategia general que rige para todas las criaturas vivas, desde las bacterias hasta el Hombre, se reduce a recombinar la disposición atómica de las moléculas para hacerlas más útiles para los intereses de la especie. Y eso es lo que hacemos todos los seres vivos, sin excepción, cada cual en la medida de sus posibilidades.

    Saludos.

  9. Axis:

    No llegas al trasfondo de la cuestión. Supongamos que en un ecosistema determinado, buscando nuestro “equilibrio ecológico”, introducimos gran cantidad de papel y no otras cosas que se puedan acumular. Entonces, un tipo de bacterias que se alimentan de celulosa, aumentan exponencialmente su población. Estas bacterias, además, de comer papel, son muy infecciosas para cierto tipo de mamíferos. Así, por ejemplo, su crecimiento hace descender la población de conejos de nuestro ecosistema hasta su extinción. ¡Vaya! ¡Un producto biodegradable ha causado una extinción!

    La idea es que hay que analizar cada ecosistema por separado y, debido a que los seres vivos no son supervivientes a priori, sino que sobreviven en función de su entorno, tampoco hay cosas buenas o malas para ellos a priori. No obstante, te doy la razón en que hay cosas que “suelen ser más malas para los ecosistemas” que otras. Bombardear con misiles nucleares un bosque provocará grandes extinciones, sin duda.

    Y lo de mejor no tocar nada te vuelvo a repetir que no garantiza la seguridad. Solemos pensar así porque solemos movernos en sistemas estáticos, pero en sistemas dinámicos esa regla no funciona. Por ejemplo, si te caes al mar, tendrás que nadar porque la relación entre el agua y tu cuerpo es dinámica. En ese entorno no hacer nada no es lo más recomendable.

    Yack:

    Buena forma de enmarcar el dilema. Estoy básicamente de acuerdo contigo. Creo que la solución de los problemas medioambientales (y la base de lo que me pregunto es qué es realmente un problema medioambiental) no es un retorno al “estado natural” sino el utilizar la tecnología disponible (¡mira! ¡la tecnología puede usarse para fines éticamente positivos y no es esencialmente mala!).

    Hugo:

    No creo que la cosa sea tan simple en el caso de la defensa de la territorialidad (creo que influyen muchos factores a muchos niveles más que un sentimiento común con los animales), pero es evidente que hay que hacer caso a lo que nos digan los biólogos sobre cómo la biología afecta a nuestra conducta. Pensar que nuestra conducta viene de “un principio espiritual que obra con espontánea libertad” me parece algo bastante ridículo de mantener.

    Un saludo.

  10. Carlos S dice:

    Sin duda es inevitable que exista una ambivalencia entre la defensa conservadora de esta sociedad y la defensa conservadora de las condiciones de supervivencia orgánica. Es lo que cualquier criatura hace con menos complejidad y sin duda “menos” conflictividad. En cierto sentido tiene que ver con el fenómeno que se llamó “alienación”, aunque creo es esa definición se presta al remedio nefasto de la “concienciación” (algo que el ecologismo heredó del marxismo y este del roussaunianismo, etc., etc.) Pero esto tal vez sea salirse de nuevo del contexto interior del debate tal como se plantea, es decir, intentando no poner en cuestión los extremos de la contradicción que se vive.
    Bueno, ahí queda mi punto de vista.
    Un saludo.

  11. Hace ya algunos años que leí “El gen egoísta”. Para ser un libro de divulgación científica, me pareció que usaba una metáfora muy desafortunada. Aún así, no he considerado a todos los científicos evolucionistas, defensores del darwinismo social ni los inspiradores del movimiento nazi que abocó a la segunda guerra mundial. Tampoco he llegado a la conclusión de que Richard Dawkins atribuía intencionalidad a los genes.
    “Existe un halo de sospecha sobre la ciencia evolucionista…”
    ¿Está fundado o no, ese halo de sospecha?.
    “La ética se opone a la naturaleza.”
    ¿Pero entonces, el ser humano es fruto de la evolución, y por tanto natural, o no es así? ¿Acaso es imposible que la ética sea fruto de la evolución? ¿O consideramos al ser humano un resultado evolutivo hasta que esa lógica nos lleva por senderos xenófobos, a justificar toda injusticia o depredación social, y debemos buscar subterfugios para maquillarla.

    Hace ya también muchos años que tuve noticia de la hipótesis Gaia. Me pareció una metáfora bastante mas hermosa, y bastante mas coherente con mi conocimiento de la naturaleza. He nacido en el campo, me he criado en él y trabajo en él, lo que no quita que también haya vivido en una ciudad y conozca el mundo urbanita.
    “Pero es que esta idea de la bondad de la naturaleza, EXTREMADA en la idea de Lovelock de que la naturaleza se autorregula para salvaguardar la vida, está muy extendida en la sociedad.”
    La verdad es que no se si con la bondad de la naturaleza, se puede entender el reconocimiento de nuestros vínculos y nuestra dependencia vital del medio natural. Pero no creo que esté muy extendida en nuestra sociedad. Porque ello nos llevaría a adquirir un grado de responsabilidad que no existe.
    De hecho, creo que si usted hubiera incluido el concepto de responsabilidad en su exposición, quizá hubiera encontrado un motivo por el que no introducir tantos cambios en la naturaleza y con tanta ligereza. Al menos desde el punto de vista meramente comercial es un bien común y su expolio afecta a otros seres humanos, aunque para el darwinismo social no creo que esto represente un problema.
    Para terminar me arriesgaré con la hipótesis fuerte de Gaia.
    No se puede afirmar que el planeta Tierra tenga una conciencia, pero yo no me arriesgaría con la afirmación contraria. Si realizamos un paralelismo con la fisiología de nuestro propio cerebro encontramos que si bien la Tierra no tiene sistema nervioso central, algunos de sus habitantes tienen un grado de inteligencia bastante desarrollado. Nuestro cuerpo tiene neuronas y células especializadas en la digamos “conciencia” o al menos en el procesado de información. El propio Richard Dawkins introduce el concepto de meme. La sicología nos habla de inconsciente colectivo…
    Yo solo me atrevo a decir que la afirmación de que Gaia no tiene algún tipo de conciencia, es aún mas difícil de demostrar que la afirmación que dice que la tiene.
    “GAIA NO ES TAN MAJA”. Bueno, nosotros formamos parte de su biosfera. Podríamos preguntarnos, qué parte de responsabilidad tenemos en que esa afirmación sea cierta.

  12. Camino a Gaia:

    La biosfera no tiene sistema nervioso alguno, como bien dices, y el hecho de que los individuos que la pueblan tengan algún tipo de conciencia no dice nada a favor de que Gaia, como totalidad, la tenga. Mis neuronas no son “pequeños seres conscientes” que por adición de consciencias generen mi conciencia. El paralelismo que estableces no es más que fantasía. Cuando se habla de inconsciente colectivo no se habla de mente colectiva, sino de un conjunto de ideas que toda la humanidad comparte de modo inconsciente, lo cual es muy distinto. No existe NI EL MÁS MÍNIMO INDICIO a favor de esa consciencia de la naturaleza, por lo que no hay razón alguna para creer en ello y no existe ningún biólogo serio que la defienda.

    Cuando digo que la ética se opone a la naturaleza no me refiero a que la ética no tenga un origen natural (en lo cual creo firmemente), sólo afirmo que la naturaleza produce injusticias (el grande se come al pequeño) que intentamos arreglar mediante un instrumento “artificial” como es el estado. Me estoy refiriendo, de un modo simplista, a la concepción hobbesiana del estado.

    Con esto, espero que se me entienda, no digo que haya que talar el Amazonas y verter residuos radiactivos en los ríos, todo lo contrario. Sólo abogo por la idea de un ecologismo planteado desde las evidencias de la biología y libre de mitos y falsas creencias.

    Un saludo.

  13. […] la naturaleza no parece un contexto en el que reine el bienestar y la convivencia pacífica (Gaia no es tan maja). Siguiendo nuestra máxima de evitar el sufrimiento  habría que proteger a los animales de los […]

  14. pedro m dice:

    la ley de la naturaleza es que el mayor se come al menor si, pero para alimentarse, no para aprovecharse, ni para privarle de sus derechos o sus riquezas. Además, ¿a cuantos animales has visto recurir al canibalismo teniendo otras opciones disponibles?

  15. Jose dice:

    Esta debe ser de las entradas que más linkeo al mundo entero. Es excelente!

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