Selección natural cosmológica

Publicado: 2 junio 2010 en Astronomía, Evolución
Etiquetas:, , , ,

“[…] Lee Smolin ha propuesto una interesante adaptación de la teoría de universos múltiples que evita alguna de las objeciones que afectan a las demás teorías de ese tipo, estableciendo un vínculo curioso entre las necesidades de los organismos y la multiplicidad de universos. En el capítulo 2 expliqué cómo las investigaciones de la cosmología cuántica sugieren que las fluctuaciones cuánticas pueden dar lugar a “universos hijos” de manera espontánea, y uno puede imaginar un “universo madre” que produce de ese modo una descendencia. Una circunstancia que puede abrigar el nacimiento de universos nuevos es la formación de un agujero negro. De acuerdo con la teoría gravitatoria clásica (precuántica) un agujero negro encubre una singularidad, que puede visualizarse como una especie de borde del espacio-tiempo. En la versión cuántica, la singularidad se difumina de alguna manera. No sabemos cómo, pero es posible que el borde afilado del espacio-tiempo sea reemplazado por una especie de túnel, o garganta, o cordón umbilical, que conectaría nuestro universo con el nuevo universo hijo. […] los efectos cuánticos harían que el agujero negro se evaporase eventualmente, cortando el cordón umbilical y enviando al universo hijo a un devenir independiente.

El refinamiento introducido por Smolin en esta especulación consiste consiste en afirmar que las extremas condiciones en las proximidades de la singularidad tendría por efecto producir pequeñas variaciones aleatorias en las leyes de la física. En particular, los valores de algunas constantes de la naturaleza, tales como masas de partículas, cargas, etc., podrían ser diferentes en el universo hijo de lo que eran en el universo madre. Así pues, el hijo podría evolucionar de manera algo diferente también. Tras suficientes generaciones, podría haber grandes variaciones entre los diversos universos. Cabe esperar, sin embargo, que aquellos que difieran sustancialmente del nuestro no formarían en su evolución estrellas como las nuestras (recordemos que las condiciones bajo las cuales la formación de estrellas es factible son más bien especiales). Puesto que normalmente los agujeros negros se forman a partir de estrellas muertas, tales universos no producirían muchos agujeros negros y, en consecuencia, no darían lugar a muchos universos hijos. Por el contrario, aquellos universos con parámetros físicos apropiados para la formación de muchos agujeros negros y, por ende, a muchos universos hijos que poseerían valores similares de dichos parámetros. Esta diferencia en fecundidad cósmica actúa como una especie de proceso de selección darwiniana. Aunque los universos no están en competencia, hay universos “eficientes” y otros “menos eficientes”, de manera que la proporción de universos “eficientes” (en este caso, universos fabricantes de estrellas) en la población total sería grande. Llegado a este punto, Smolin argumenta que también la existencia de estrellas es una condición esencial para la vida. Así, las mismas condiciones que favorecen la vida, favorecen también el nacimiento de otros universos con capacidad de vida. En el esquema de Smolin, la vida no es algo extremadamente raro, como lo es en otras teorías de universos múltiples. Bien al contrario, la mayoría de sus universos son habitables”

Leído en La mente de Dios de Paul Davies

La teoría de la evolución por selección natural  tiene la virtud, y también el defecto, que constituye un modelo que puede aplicarse a un montón de disciplinas diferentes. Se la ha aplicado economía, sociología, Inteligencia Artificial, historia… ¡incluso en la historia de las mismas ideas o de la propia ciencia! Era cuestión de tiempo que se la aplicara a la cosmología.

La propuesta de Smolin es interesante en que ofrece una solución al hecho de la improbabilidad de la vida sin tener que apelar al principio antrópico en el que caíamos irremediablemente al observar el fino ajuste de las constantes cosmológicas. Por contra, tiene de poco interesante el hecho de ser bastante más ciencia-ficción que ciencia: es especulación de la más salvaje.

Anuncios
comentarios
  1. Hector M dice:

    En su momento ya escribí un post sobre cómo lo que propone Smolin NO es válido para la cosmología. Brevemente: la selección natural presupone un legislado fundamento estable subyacente que se cifra, básicamente, en que el devenir de las células tiene un determinismo biológico que es el que posibilita dentro de un marco el componenente azaroso.

    Esta teoría de Smolin, en definitiva, comete un despropósito matemático, acomete una explicación aparentemente válida pero a la postre inútil que acaba tristemente volviendo después de un espectacular loop a donde estaba y es que para que se dé un hecho probable, por muy singular que resulte su probabilidad, ha de haber primero un espacio muestral de forma que entre sus hechos probables esté contenido ese susodicho hecho singular. Dicho de otro modo, para que se pudiera dar en un entorno caótico un nuevo entorno con leyes estables tendría que haber primero la posibilidad de de que ese entorno estable pudiera ser posible, vamos, que estuviera en el espacio muestral de hechos del entorno caótico; mas de este modo volveríamos al principio, ¿cómo se creó/surgió un universo caótico que entre sus infinitas configuraciones estaba la de un universo estable, lógico, natural, finalmente habitable?

    De todos modos, más interesante que todo eso, como bien me dice en los comentarios del post un físico, es que la teoría de Smolin YA está refutada empíricamente:
    Smolin criticaba la ausencia de falsabilidad de la teoría de Susskind (critica con la que humildemente concuerdo) y se propuso demostrar que era posible proponer una teoría sobre multiversos que fuera falsable. Su propuesta fue duramente criticada por el mainstream, hasta que finalmente Vilenkin demostró que las predicciones de la teoría entran en conflicto con las observaciones. El comentario jocoso sobre el tema en un workshop al que asistí en Trieste en el 2007 fue que la teoría de Smolin era tan científica que de tan falsable resultó ser falsa.

  2. Masgüel dice:

    El sexo de los ángeles, pero con que sea divertido, a mí me vale.

    Seguimos sin tener una idea cabal de qué es la materia de este universo o cómo se las apaña para organizarse, como para averiguar la pinta que tendría un universo que además no manifiesta las regularidades del nuestro (eso son las leyes de la naturaleza). Smolin da por supuesto que los universos son estructuras matemáticas. Muy pitagórico.

    Porque si nos ponemos darwinianos, la teoría de Smolin cojea de la misma pata que la de Darwin. ¿Cuál es el origen del código? (del primer universo y de la primera célula). El primer universo habría surgido espontáneamente con unas regularidades cualesquiera, entre la que se encontraba la de tener estrellas y vida y agujeros negros que ponen universos como güevos las gallinas. Osea, igualito quel nuestro. De no haber sido así, ese primer universo no se hubiese podido reproducir y nos quedamos como estábamos. Y eso de que al reproducirse los universos, varían levemente sus regularidades físicas, además de no tener la más remota idea de en qué pueda llegar a concretarse, como intento de eliminar la paradoja que supone el principio antrópico en un universo mecánico, es matar moscas a cañonazos. Se ve obligado a mantener que todos los universos existen porque son posibles. ¡Pues viva San Anselmo!. Pero si un universo surge espontáneamente, bien pueden hacerlo varios, o todos y entonces lo mismo da que unos universos tengan órganos reproductores y otros no, porque de ambos tipos habría infinitos, aunque unos infinitos fuesen más grandes que otros.

    En el fondo, proponer que todos los universos posibles existen, es un intento de secar de una vez por todas el arbol de la vida y completar el programa pitagórico/mecanicista. Este universo parece asombrosamente creativo porque parecer asombrosamente creativo es una posibilidad matemática y es real porque todas las posibilidades matemáticas lo son. Para eliminar la creatividad del mundo propone la realidad de una razón trascendental e infinita, osea Dios. Mal negocio.

    Yo prefiero un universo que se va haciendo sobre la marcha, porque nos devuelve a la cresta de la ola. En un universo que crea estructuras crecientemente complejas, el ser humano da la talla.

  3. Buenas críticas.

    Lo normal dadas las premisas de Smolin es que sólo hubiera habido un Universo y fuera caótico sin más. Ya que es muy improbable que aparezca un universo con un orden tal que puedan existir estrellas, tan necesarias tanto para la vida como para que surjan universos hijos, el primer universo “madre” de todos los demás, hubiera sido estéril y san se acabó.

    Además eso de jugar sólo con la posibilidad es bastante poco serio. Smolin juega constantemente con cosas que simplemente son remotamente posibles en el sentido en que no contradicen cosas que sabemos. Es posible que un agujero negro haga tal… es posible que el universo hijo tal… Operando de este modo, yo puedo decir que David el gnomo como ser posible dentro del marco de la teoría evolutiva vive con sus amigos los trolls en el sótano de mi casa. Esta afirmación no contradice ninguna ley física ni ningún conocimiento que tenemos, sería algo que podría ser… ¿es por ello digna de consideración?

    Y es que, en el fondo, ni soluciona el problema de no tener que recurrir al principio antrópico. Si el Multiverso funciona según una selección natural que posibilita con alta probabilidad que aparezca el hombre… ¿no es eso precisamente lo que nos dice el antropocentrismo? El universo de Smolin tiene los mismos problemas que el propio darwinismo para librarse del principio antrópico. Tendríamos igualmente a un Dios que ha utilizado la selección natural como ley suprema para que, al final, apareciera el hombre.

    Como muy bien dices Masgüel, es matar moscas a cañonazos. Para librarse de Dios multiplica los entes salvajemente. Si criticamos al teísmo porque para solucionar la naturaleza desdobla el problema metiendo a Dios en escena, un ser del que sabemos aún menos que de la naturaleza, Smolin, para eliminar a Dios genera infinitos universos muchos de los cuales tendrían otras leyes diferentes a las nuestras… ¡uuuuffffff! ¿Cuántas entidades tenemos que explicar ahora?

  4. Masgüel dice:

    Desde que empezamos a usar el efecto Doppler para narrar historias del universo, Darwin asoma la cabeza. No eliminemos la posibilidad de extrapolar su teoría también a este ámbito. El determinismo mecanicista nos lleva a aceptar un orden lógico primigenio, una instancia racional trascendental. Yo prefiero otra historia. La de un universo en que las formas (que observamos como regularidades o hábitos de la naturaleza) desarrollan respuestas creativas a entornos en constante cambio y que consisten precisamente en las distintas relaciones creativas que las formas establecen entre sí. Hasta hace unos años yo también me decía ateo, pero sospecho que mi forma de ver las cosas supone un dios en desarrollo. El hombre mismo es una de sus concreciones, así que en tanto que el hombre es personal, el universo es personal. Pero no solo personal. La conciencia simbólica humana sería tan solo la forma en que esta particular regularidad de la naturaleza que es el ser humano se relaciona con el resto de las formas del universo. Creo que Maturana diría que no como una representación de esas otras formas, sino como la imaginería que emerge de la relación de nuestro sistema nervioso y su medio circundante, cuya auténtica realidad nos es inaccesible. En una palabra, Kant. Pero con Nietzsche, yo no se para qué sirve el noumeno. Si de él no podemos decir ni mu, nos está sobrando. Heidegger y Wittgenstein tampoco han desfilado en balde. Podemos decir que desde que empezamos a narrarnos a nosotros mismos (con el pronombre personal “yo” como protagonista absoluto y la vida como un largísimo plano secuencia en cámara subjetiva), nos vemos arrojados a un mundo igualmente constituido por nuestras construcciones simbólicas y por lo que parece, esta carcel lingüística no tiene puerta de salida. Constituye nuestro límite (siempre cambiante) y nuestra condición de posibilidad. Pero el sistema nervioso es un relato entre muchos. “El lenguaje es la casa del ser. En su morada habita el hombre”. Vale. Y a ver cómo vuelvo yo ahora a lo de que ser personal es solo la forma en que la estructura compleja que es el hombre se relaciona con las demás. Ser personal es una costumbre local propia bípedos implumes, una forma de conciencia y de haber otras, nos son inaccesibles. Y si nos son inaccesibles pa qué darle más vueltas, bla bla bla. ¿Habéis leido “Solaris” de Stanislav Lem?. El agnosticismo y la teología negativa son posturas limítrofes. Dios es misterio.

  5. Masgüel:

    Está bien la idea de que las leyes cambien, sean históricas. Parece tan sólo un prejuicio parmenídeo que las leyes tengan que ser eternas e inmutables… Con esto además rompemos con el platonismo en el que viven un montón de matemáticos: que la legalidad natural existe previamente al universo en una especie de “mundo de las ideas”. La legalidad se forma en y con el universo. Sin embargo lo que no me gusta, y ya lo sabes por otras conversaciones, es esta idea de que la naturaleza “es creativa”. ¿No será esto un sesgo antropomórfico que queremos introducir en la naturaleza? Me resisto a asumir esta idea de espontaneidad, de hacer algo “ex-nihilo” de la propia naturaleza.

    Después hablas de muchas cosas… pero no me gusta tu conclusión mística (sesgo positivista que no me deja oír hablar de cosas raras en las ciencias duras ), que está tan de moda ahora entre los físicos (veáse Capra y su Tao). No entiendo por qué llega un momento en que el personal se queda confuso, la incertidumbre lo desborda y acaba por leer los upanisads en vez de seguir trabajando en su acelerador de partículas 🙂

  6. Masgüel dice:

    Decir que la naturaleza es creativa es una forma de describir su conducta. Tienes una bola cubierta de lava, te despistas unos miles de años y cuando te quieres dar cuenta, le ha salido una película templada y húmeda repleta de seres complejísimos. Si decimos que estaban programados por las leyes inmutables de la física, te das con el principio antrópico en las narices. Pero si no están programados y son desarrollos contingentes, “históricos”, no tenemos más remedio que admitir que los ha creado la naturaleza, que la naturaleza se crea a sí misma. ¿Es antropomórfico?. En parte. El potencial creativo solo es personal en los seres humanos. Lo personal sería un producto de ese potencial que se hace sujeto de sí mismo mediante la creación del lenguaje.

    Admitir que el mundo sigue siendo un misterio muy gordo no es una invitación a abandonar la actividad científica, pero creo que la ciencia se va abriendo al conocimiento y discusión de sus propios presupuestos. La filosofía de la ciencia ha desmoronado algunas certezas que los científicos no pueden y afortunadamente muchos ya no quieren desoir.

    P.D. Y respecto al acelerador de partículas, creo que algunos proyectos faraónicos de investigación desvían una inmesidad de dinero que podría aprovechar una gran cantidad de proyectos mucho más modestos y quizá mas interesantes que añadir otra partícula virtual al catálogo de los fenómenos microfísicos. ¿Por qué será que la física de partículas me recuerda a los epiciclos de Ptlomeo?.

  7. Es que el problema que veo es que crear algo, en el sentido no de cómo lo hacemos en la vida cotidiana (crear un producto en el fondo no es crear nada sino sólo modificar algo que ya estaba hecho), sino en el sentido de una naturaleza que opera indeterminísticamente, es decir, introduciendo novedad REAL, algo absolutamente impredecible desde ninguna instancia, algo que surge “de la nada”, sin explicación posible… es introducir peligrosamente la irracionalidad en el Cosmos, es admitir que la naturaleza obra milagros constantemente, que es “libre”… de aquí al new age, a la madre Gea que quiere el bien de la biosfera y al toda teoría vale va un suspiro. Admitir la creatividad natural es abrir la caja de Pandora a cualquier teoría inverosímil (veánse todas las teorías de los universos múltiples basadas en las fluctuaciones cuánticas como la de Smolin).

    Yo es que debo ser alguien terco y anticuado, pero me quedo en el determinismo de la naturaleza (no en el mecanicista ni en el materialista, que creo que son dos concepciones a superar), en el sentido de aceptar que todo obedece a causas y que todo esta interconectado siguiendo algún tipo de lógica (aunque a veces no la comprendamos bien).

  8. Héctor M dice:

    siguiendo algún tipo de lógica (aunque a veces no la comprendamos bien).

    Y ¿qué diferencia hay entre un orden NO compre(n)sible y el Azar?

  9. Masgüel dice:

    Es que el cosmos será tan racional, poético o divertido como las explicaciones que desarrollemos sobre su naturaleza y funcionamiento. Lo que buscas son causas no mecánicas para la organización de las formas complejas. Cualquier inquisición al respecto merece mi simpatía. Solo afirmo que por el momento es un completo misterio y no podemos asegurar que una explicación completa y coherente sea posible. Merece la pena seguir intentándolo. La ciencia es una aventura fascinante, pero cuanto más ligera vaya la alforja de las certezas, más flexible será nuestra capacidad para ensayar opiniones dispares. El mundo cada vez rueda más deprisa. Ya no podemos permitirnos ser tercos.

    Es tan arbitrario saltarse el principio de razón suficiente para la totalidad de las respuestas creativas que el universo va desarrollando como para ese primer motor de la cadena causal que necesitas. Una estructura lógica que, por casualidad, da lugar en su desarrollo a seres complejos capaces de entenderla.

    En el fondo, aunque a algunos les cueste mucho admitirlo, las opiniones dependen de los gustos. Muchos no entienden que el determinismo es una postura teleológica. Si todo está unido en una cadena causal desde el principio, tamibién lo está su fin y en un universo con estructuras que crecen en complejidad, el resultado es igualmente un punto Omega a lo Teilhard de Chardin. Yo no me cierro en banda a esa posibilidad, pero la historia natural apunta en otra dirección. Las formas se ven sometidas a un proceso de selección natural en el medio que supone su cambiante y creativa interacción mutua. Y como he dicho arriba, no sería una creatividad consciente de sí salvo en las formas conscientes de sí como nosotros. Un proceso creativo es el que da lugar a una respuesta nueva a un problema adaptativo nuevo. Sabemos que se produce cuando la presión ambiental fuerza a un sistema alejado del equilibrio a reorganizarse. ¿Pero cómo lo hace?. Es una reformulación de la pregunta “¿por qué hay cosas en lugar de no haber nada?”. Algunos piensan que la ciencia no responde a esas preguntas. Por el contrario, yo creo que abre el camino a una prometedora abundancia de propuestas a cuál más imaginativa e interesante. Bástenos con saber que lo que estamos haciendo, que lo que estamos condenados a hacer, es literatura.

  10. Masgüel dice:

    Por cierto que la hipótesis de Gaia no tiene nada que ver con convertir al planeta Tierra en una deidad personal. Lo que plantea es entender la biosfera como un organismo vivo, como un sistema de procesos de homeostasis que autorregulan las condiciones que permiten su supervivencia y desarrollo. Yo estoy de acuerdo.

    Otra cosa. Pensar la realidad entera como milagro efectivamente es una forma de misticismo. Pero es que a nuestra realidad le está haciendo falta un pizca de polvo de hada para reanimarla del rigor mortis que le impuso Newton.

  11. Lo que dice Lovelock quizá no, pero su utilización por parte de muchos ecologistas en su constante sacralización y mistificación de la naturaleza, sí. Busca en Google “Hipótesis de Gaia” y verás que, en la mayoría de los comentarios, la gente la flipa bastante.

    A lo que me refería es que hay que tener mucho cuidado por cómo interpretamos ciertas teorías porque pronto se despierta uno algo emocionado y deja volar su imaginación más allá de lo razonable.

    Pero sí, estoy de acuerdo en que no hay que estar cerrados a nuevas opciones, incluso si estas nos parecen contraintuitivas o extrañas (así decía Feyerabend que avanzaba la ciencia), pero siempre con en escepticismo propio del científico: no creerse nada, ni siquiera esta afirmación.

  12. Masgüel dice:

    Es más agradable suspender la incredulidad, como cuando ves una peli. Si te identificas con los personajes te puedes reir, asustar o emocionar con ellos, pero con la distancia del que se sabe seguro en su butaca. También entre el escepticismo y la creencia se puede establecer un equilibrio satisfactorio. Cuando aceptas que todo lo que podemos construir son relatos sobre el mundo y sobre nosotros mismos, concibes la ficción de otra manera. Ya no necesitas apartar el velo de Maya. ¿Por qué vas a querer apartar el velo de Maya si es precioso?. ¡Cómo se me va la pinza! – dijo él fumao como un piojo.

  13. El interés por los upanisads y el interés por el acelerador de partículas no son mutuamente excluyentes. Aunque probablemente deberían.

    http://www.antoniolopezpelaez.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s