1. Un chimpancé no pasaría el test a pesar de que no dudaríamos en decir que un chimpancé piensa. Tampoco lo pasaría un programa que jugara al ajedrez o que calculara. El Test de Turing es indebidamente  logocéntrico, en el sentido en que equipara ilegítimamente lenguaje con pensamiento. ¿No existe pensamiento no linguístico?

2. La prueba es absolutamente conductista. A Skinner le hubiera parecido suficiente, pero si no queremos prescindir del concepto de mente, la prueba no vale. Podríamos hacer programas que tuvieran conducta verbal sin que por ello dijésemos que piensan:

Una misión de exploración procedente de un lejano lugar del universo aterriza en nuestro planeta. Aunque sus tripulantes son incalculablemente más inteligentes que los humanos, se muestran deseosos de hablar con nosotros. Un entusiasta investigador de la IA le explica la prueba de Turing a uno de ellos. Con el equivalente alienígena de una carcajada dice que en un momento puede improvisar un computador que la supere. Y lo hace. Después explica cómo ha programado el computador. Un idioma sólo contiene un número finito de palabras. Por tanto, sólo hay un número finito de oraciones que contengan un máximo de, por ejemplo, cien palabras (aunque aquí cualquier número elevado de palabras satisfaría los propósitos del extraterrestre). Se sigue que hay un número finito de conversaciones con dos participantes que contengan oraciones de una longitud máxima de cien palabras (suponiendo que a ninguna de las partes se le permita repetir la misma oración un número indefinido de veces). Cierto que, desde un punto de vista humano la cantidad de esas conversaciones es mareante, pero sigue siendo un número definido, finito. Lo que hizo el alienígena fue construir todas las conversaciones significativas con dos participantes en las que uno, el interrogador, usa oraciones de hasta cien palabras, y el otro, el computador, usa oraciones de hasta cuarenta palabras. Hecho esto introdujo en bloque todas las conversaciones en el programa […]. Cuando el interrogador escribe su primera intervención, Superparry – como llamaban al programa del alienígena- selecciona al azar una de las muchas conversaciones que comienzan de esta forma y escribe la intervención del segundo participante. El interrogador responde, y Superparry selecciona al azar una de las conversaciones que comienzan con las tres intervenciones ya hechas y así sucesivamente.

Jack Copeland, en Inteligencia Artificial

3. La prueba es muy ambigua: ¿cuánto tiempo tiene que estar la computadora engañando a su interlocutor? ¿Todas las preguntas están permitidas? ¿Puedo preguntarle al computador sobre su biografía? Las precisiones que se hagan al respecto son vitales para entender cómo debería ser una máquina que superara el test. Verbigratia, la Eliza de Weizenbaum está programada como si fuera un psicoanalista para centrarse en hacer preguntas y no en dar respuestas. Si la conversación con ella es muy corta y el programa tiene suerte (tres o cuatro preguntas y respuestas) no hay forma de diferenciarla de un humano. Sin embargo, si la conversación es más larga y el interlocutor va buscando las cosquillas a la máquina, Eliza está lejos de superar el test.

4. Sólo se pide que el computador engañe a su interlocutor, ha de fingir que piensa, no pensar realmente. Para construir una máquina que pasara el test podríamos centrarnos en fomentar esa habilidad de engaño más que en diseñar una máquina pensante. Precisamente la Eliza de Weizenbaum está hecha de esta manera. Simular que uno piensa no es lo mismo que pensar. Y no es bueno que nuestros ingenieros diseñen robots únicamente para pasar el test, ya que diseñarán máquinas expertas en mentir, no en pensar.

5. El test no especifica qué tipo de máquina puede superarlo (1). Esto no es una objeción contra el test sino contra aquellos que afirman que una máquina no puede pensar en base a lo que son las máquinas actuales. Es como si pensáramos que con un modelo tecnológico de pesas y poleas podemos llegar a Marte. Seguramente que el modelo de máquina realmente pensante será muy diferente a los modelos computacionales contemporáneos.

La clave del asunto es que todo depende de cómo definamos pensar. Si suponemos que para pensar hace falta autoconsciencia o consciencia de algún tipo, una máquina podría pasar cierto test de Turing sin tener conciencia alguna, mientras que si creemos que pensar es, simplemente, realizar algún tipo de operación lógica sin que haga falta tener consciencia de ella, el ordenador desde el que escribo esto piensa en toda regla aunque no pueda pasar el test. En ambos casos el test de Turing no me dice absolutamente nada de si las máquinas piensan.

La pregunta con respecto a la Inteligencia Artificial debería dejar de apuntar hacia el concepto de inteligencia o conducta inteligente (en el sentido del Test de Turing, de conducta lingüística inteligente). En esta línea de investigación creo que ya se han conseguido logros lo suficientemente importantes para decir que tenemos máquinas con conducta inteligente (a pesar de que todavía quede mucho por hacer). La dirección a seguir (y que ya se sigue desde muchos ámbitos) sería la de hacer máquinas que generaran consciencia. Aquí es donde está el reto, debido fundamentalmente a que no tenemos ni idea de cómo nuestro cerebro la genera: ¿qué mecanismo hace que un complejo sistema de redes electroquímicas den lugar a la consciencia? El camino estará en, a falta de más conocimientos desde la neurología, replicar tales procesos electroquímicos y esperar a ver que pasa. De este modo no sólo podremos diseñar máquinas conscientes, sino que tendremos un fantástico campo de pruebas experimental para entender qué es la misma consciencia.

Aquí os dejo una serie de enlaces a programas que intentan pasar el test para que converséis con ellos y comprobéis lo lejos que están de conseguirlo.

Eliza

Doctor Abuse

Solutecia

Paula SG 11

 (1) Turing afirma que en el test podría participar cualquier ingenio tecnológico que la ciencia tuviera a disposición, si bien él enseguida nos habla de máquinas automáticas de estado discreto, es decir, de computadores digitales. La objeción podría tener sentido afirmando que un computador digital nunca podría pasar el test de Turing… Lo cual sólo podrá ser respondido con el tiempo.

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comentarios
  1. yack dice:

    Lo que dice el tal Jack Copeland me parece poco “inteligente”. La cantidad de frases sería brutal y además tendrían que ser validadas por una inteligencia, la del extraterrestre, que pudiese simular la inteligencia humana. No le veo ningún sentido ni creo que demuestra nada que no sea obvio.

    Lo que yo creo que intenta medir el test de Turing es el sentido común que es la forma más sutil de inteligencia y que sólo posee el ser humano. El sentido común es un procedimiento por el cual “se entiende” una proposición en un sentido profundo y contextual y no como una simple serie de reglas. Si preguntas, ¿Por qué crees que hay gente que pasa un detector de metales por las playas solitarias en los días concurridos? Se requiere una comprensión profunda para dar una respuesta coherente, del tipo que un ordenador es incapaz de elaborar.

    No obstante yo preferiría un test más realista y menos ambicioso en el que se buscara una máquina capaz de resolver cualquier problema, o duda que un ser humano experto en el tema pueda resolver. Algo así como ocurre con la inteligencia para jugar al ajedrez, pero aplicado a todos los campos donde se planteen preguntas y problemas.

    De todos modos, es de suponer que si una máquina tiene sentido común, podrá superar el test de inteligencia resolutiva con creces, así que el test de Turing sigue siendo una buen enfoque maximalista, un horizonte de referencia.

    Saludos cordiales.

  2. Jesús:

    Sí, ya leí y discutí brevemente contigo en los comentarios tu célebre post. Pero para mí lo interesante no es tanto la consecuencia ética de hacer sentir dolor a una máquina, sino la posibilidad técnica de construirla ya que ello nos desvelaría, sin duda, mucho acerca de lo que la conciencia es.

    Yack:

    Bien visto. Es cierto que la máquina que propone Copeland tiene el problema de que tiene que seleccionar, de entre todas las conversaciones posibles, las que tienen sentido de las que no, para lo que necesitaría otro “modulo mecánico” que seleccionara, y eso no es tan fácil de construir. Sin embargo, a modo global, la idea sí que es válida. Supongamos que como el marciano que la construye es superinteligente, consigue, en un tiempo razonable hacer esa selección de conversaciones con sentido. La máquina superaría el test. Date cuenta de que lo importante no es que la cantidad de frases sea muy grande (piensa en un superordenador del futuro), lo interesante es el concepto de crear una máquina que pasara el test y que todos diríamos que no piensa.

    La búsqueda de máquinas con sentido común es otro de las grandes búsquedas de la AI. Tengo un post dedicado:

    https://vonneumannmachine.wordpress.com/2010/04/10/la-inteligencia-son-cien-millones-de-reglas/

    Un saludo.

  3. Al final, el test de Turing dice simplemente que le demos las mismas oportunidades que al humano (o al simio, o al ET,…). Yo no sé nada de la consciencia de mis semejantes, pero les atribuyo una porque pasan el test de Turing. Sólo puedo basar mi juicio en observables, y la consciencia no lo es. Aunque lo sea en el futuro, es irrelevante, porque a los demás les llevamos atribuyendo consciencia desde mucho antes de ese futuro.

  4. Alejandro Vukasovic dice:

    José Luis Ferreira:

    Uhm…. ¿Solipapismo?

  5. José Luis:

    Un gran problema que seguramente tendremos cuando diseñemos máquinas conscientes será precisamente saber si son conscientes cuando el único acceso epistémico a la conciencia es en primera persona, es introspectivo. ¿Cómo saber si ese cacharro es consciente si no sé si mi mujer es consciente?

    La respuesta estaría en ponerse un poco fisicalistas. Si hacemos una máquina que tiene exactamente las mismas propiedades físicas que un ser humano, no tenemos razones para suponer que uno tendrá conciencia y la otra no. Es como si hiciéramos dos relojes despertadores. Uno sabemos que suena cuando ponemos la alarma a las 10:00. Ahora, el otro, que es exactamente igual al primero, lo ponemos a las 12:00. ¿Sonará o no? Yo apostaría a que sí.

    El problema de basar las investigaciones sólo en lo observable (la conducta), es lo que le paso a Skinner y a sus colegas: hay muchas conductas que sólo son explicables si apelamos a la mente, a lo no observable directamente. Skinner quería hacer una ciencia estricta de la conducta pero fracasó, precisamente, por sólo aceptar lo directamente observable. Yo hago cosas en base a creencias, deseos, ideas, prejuicios, que no se ven al microscopio (o por lo menos a día de hoy. Véanse las neurociencias), pero que son fundamentales para diseñar algo que pudiéramos denominar pensante. Es lo que lleva diciendo la psicología cognitiva desde hace muchos años.

    Un saludo.

    Alejandro:

    ¿Solipapismo?

  6. Alejandro Vukasovic dice:

    Santiago:
    Ja, ja, ja… No me había dado cuenta y me mandado un feroz TYPO (uno de los más grandes… xD). Mis disculpas… Solipsismo… Nuevamente mis disculpas… El asunto es… ¿Es necesario recurrir al SOLIPSISMO cada vez que se habla de la conciencia? Me parece que eso es esquivar el problema… (O mi visión del asunto es muy limitada y no veo la solución que propone le solipsismo).

  7. Alejandro:

    No te disculpes. Solipapismo como neologismo no está mal. Podríamos definirlo como aquella postura que defiende que solo el Papa existe, siendo todo lo demás un constructo de su imaginación. Teoría que, además, seguro que tendría sus defensores 😀

  8. Alejandro Vukasovic dice:

    Santiago:

    Creo que ese concepto prenderá en Roma… xD xD xD

  9. No es solipsismo. Es justo todo lo contrario. Es porque los demás pasan el test de Turing que la postura es solipsista.

    La conducta no es lo único observable y el conductismo de Skinner, además, tenía, creo, una definición por lo demás estrecha de conducta. Una cosa es que juegues solo con lo observable y otra que creas que puedes condicionar todo lo observable, que es en lo que erraba Skinner.

    Lo observable te puede conducir a hipótesis sobre cómo es la naturaleza humana, consciencia incluida. Si lo observable en las máquinas es indistinguible, ¿cómo llegas a justificar hipótesis distintas?

  10. Antonio dice:

    Turing era matemático y osado. Escribió su artículo para la revista Mind (Mente). Y comienza sin dobleces:
    “PROPONGO someter a consideración la siguiente pregunta: ¿Pueden pensar las máquinas?” Esto debería empezar con las definiciones de “pensar” y “máquina””
    Concluye Turing que el asunto sólo podría ser resuelto de forma estadística. “Pero esto es absurdo”, continúa. Por lo tanto sustituye la pregunta por el “juego de la imitación” (Test de Turing) equivalente a la pregunta pero carente de ambigüedad. Más adelante se pregunta si la sustitución es legítima. Y entre otros temas aborda el solipsismo.
    “la única manera en que podríamos estar seguros de que una máquina piensa es ser la máquina y sentirse uno mismo pensar”. Pero esta es una postura solipsista según la cual “la única forma de saber que un hombre piensa es ser ese hombre en particular.”
    En mi opinión es un test operativo muy útil en la actualidad si lo referimos a “tareas” específicas: jugar al ajedrez, componer poesía, componer música… Y en efecto, en una tarea mayoritariamente verbal todas las máquinas fracasan.

    Mi pequeña aportación está en:
    http://sinapsis-aom.blogspot.com/2010/03/alan-turing-test-de-turing.html

  11. Antonio:

    Nunca he entendido por qué Turing afirma que la pregunta “¿Pueden las máquinas pensar?” ha de ser sustituida por su test debido a que si no, sólo se podría responder mediante una encuesta. ¿Está despreciando la reflexión filosófica acerca de esa cuestión? Y es que de hecho, el propio test de Turing presupone una definición de pensar y otra de máquina (y supongo que Turing no las sacaría de una tómbola).

    El test de Turing es erróneo en el sentido en que reduce pensamiento a lenguaje y a mera conducta. Si defendemos que para el pensamiento es necesaria consciencia o, como afirmará Searle, semántica, la prueba de Turing no nos vale.

    A pesar de ello es, prácticamente, el punto de partida de la filosofía de la Inteligencia Artificial y ha dado lugar no sólo a ríos de tinta, sino a nuevos planteamientos a la hora de redirigir las investigaciones. Nadie duda de que la idea es genial y Turing, alguien más cerca de los dioses que de los hombres.

    Un saludo.

  12. Turing sustituye una pregunta por otra porque la primera no se refiere a nada observable. Quiere sacar la cuestión del terreno de la metafísica, de lo indefinido, de lo especulativo, al de la realidad que podemos observar. Las reflexiones filosóficas, o más bien las hipótesis que son coherentes y explicativas de los hechos, vendrán a partir de los datos.

    Lenguaje y conducta (entendida de un modo amplio) es lo único que tenemos para atribuirle a nuestra madre una consciencia. Nunca nos hemos metido en su cerebro, ni le hemos hecho un escáner, ni la hemos abierto a ver si estaba hecha de cables o albúmina. Si nos dicen que nuestra madre era, en realidad una máquina, lo mínimo que podemos pensar es que esa máquina recogía muy bien muchas de las cosas que atribuíamos a una madre. ¿Muchas? No, todas.

  13. La pregunta a cualquier objeción al test de Turing es: si no tienes ningún dato para distinguir entre dos fenómenos ¿en qué te basas para postular hipótesis distintas sobre ellos?

    Pasar el test de Turing significa exactamente no obtener datos para distinguir entre dos fenómenos.

    Así que cada vez que se diga que el test es erróneo me gustaría oír una respuesta a esa pregunta.

  14. José Luis:

    Mi solución, de primeras, es partir del caso de que dos seres físicamente similares tendrán necesariamente las mismas propiedades. Así, mi madre tiene un sistema nervioso muy parecido al mío, por lo que infiero que tiene consciencia. Sería absurdo dar más crédito a la hipótesis de que es un robot. Y es que muchas veces nos pasa que no aceptamos algo, simplemente, porque no tenemos certeza absoluta a pesar de que lo contrario sea altamente improbable.

    Turing podría intentar sacar la cuestión de la filosofía (aunque es muy duro comparar la filosofía con una mera encuesta) y partir de cero, pero no lo consigue. Al plantear el test da por supuestas una serie de condiciones que no se extraen neutramente de los datos. Por ejemplo que lenguaje=pensamiento o que conducta inteligente=pensamiento. Eso son presupuestos previos al experimento.

    Y mi solución, de segundas, es poner en duda el hecho de que una máquina que no tenga estados mentales internos (creencias, deseos, propósitos, sensaciones) pueda hacer lo mismo que una que sí los tiene. Una máquina sin mente no podría pasar un determinado test de Turing (sería muy interesante pensar cómo sería ese test). Creo que la mente cumple funciones muy importantes (quizá todas) a la hora de realizar acciones conductuales. Es absurdo hacer una máquina que sólo imite nuestra conducta sin tener mente ya que, desde luego, no será nada parecido a un ser humano.

    Si aceptamos que una máquina sin mente puede hacer lo mismo que un humano, estamos aceptando la hipótesis de los zombis de Chalmers, entonces, ¿para que la evolución dio a luz a la conciencia si sin ella habríamos sobrevivido igual?

  15. ¿Tú has visto el sistema nerviosos de tu madre? Yo no el de la mía.

    Durante milenios los humanos atribuían consciencia a sus madres sin saber nada acerca de sistemas nerviosos.

    No sabemos si son posibles los zombies de Chalmers. Es más, son una entelequia porque son indistinguibles de los no zombies.

    http://todoloqueseaverdad.blogspot.com/2010/03/un-mundo-de-zombies.html

    Es bien posible que la aparición de la consciencia sea inevitable una vez un sistema nervioso (o un cableado) tiene una complejidad suficiente como para hacer multitud de tareas que sí tienen valor adaptativo. O no, pero lo que importa es que este desconocimiento no es un argumento en contra del test.

  16. José Luis:

    “¿Tú has visto el sistema nerviosos de tu madre? Yo no el de la mía.”

    ¿Pero cuánto te apostarías a que ambas madres tienen conciencia? ¿No te parece absurdo llegar si quiera a ponerlo en duda?

    “Es bien posible que la aparición de la consciencia sea inevitable una vez un sistema nervioso (o un cableado) tiene una complejidad suficiente como para hacer multitud de tareas que sí tienen valor adaptativo. O no, pero lo que importa es que este desconocimiento no es un argumento en contra del test.”

    Sí que es un argumento contra el test. Si hacemos una máquina que lo supere pero que no sea consciente no estaremos ante auténtico pensamiento (siempre que definamos pensamiento como algo parejo a la consciencia). Un test mejor que el de Turing sería hacer que la máquina realizara tareas de valor adaptativo propias de la consciencia, de modo que sabríamos si tiene o no. Es decir, si aceptamos que la conciencia tiene una finalidad adaptativa podríamos diseñar pruebas para detectarla y así salir para siempre del solipsismo.

  17. yack dice:

    La existencia de la conciencia en otros seres distintos a nosotros mismos, es indemostrable (por ejemplo en un sueño lúcido la creencia es falsa pero no falsable) y por lo tanto no hay que perder el tiempo en esa dirección. Tampoco está demostrado que haga falta conciencia para pensar y sólo cuando consigamos la inteligencia artificial estaremos en condiciones de planteárnoslo con cierto fundamento.

    El test de Turing es el único procedimiento para determinar si una máquina es inteligente, entendida la inteligencia como aquello que sólo hacen los seres inteligentes, es decir, los seres humanos normales y adultos.

    Si una máquina se expresa de tal manera que es indistinguible de un ser humano es, por definición, inteligente, lo que quiera que eso signifique.

    Una base de datos en las que su pusieran todas las preguntas que se pudieran formular y enlazadas con ellas todas las respuestas que daría Einstein a esas preguntas, sería indistinguible de Einstein. De hecho, podría aportar nuevas teorías que nunca hubiese ideado el auténtico Einstein, si insistimos con preguntas reiterativas. Pero tal base de datos es técnicamente inviable y el test de Turing sigue siendo, por ese motivo, válido.

    Si esa base de datos existiese, sería inteligente, una inteligencia basada en un concepto funcional diferente, pero equivalente en todo a la estándar e indiferenciable de ella.

    Por otro lado, a través del lenguaje, se puede evaluar la inteligencia porque el lenguaje (oral, corporal, escrito, etc.) es el único testimonio que nos llega del pensamiento ajeno.

    Saludos.

  18. Supongamos el siguiente caso:

    Mandamos una sonda a un planeta extrasolar para ver si allí hay vida inteligente. Nuestra sonda está equipada con un sistema homologable al test de Turing que busca conducta inteligente.

    En el planeta extrasolar vivie una raza extraterrestre llamada los “antiturings”. Dicha raza es tremendamente inteligente pero es muy peculiar. No tienen patas ni ninguna otra extremidad que les permita moverse ni tampoco ojos ni oídos ni ningún medio para captar nada del exterior salvo un complejo sistema telepático que les permite comunicarse entre sí. Por supuesto, los antiturings tienen consciencia, emociones, recuerdos y cualquier otro tipo de estado mental similar al humano.

    Nuestra sonda aterrizaría en el planeta y se postraría con sus sensores delante de un antituring. Buscaría establecer comunicación lingüística pero el antituring no le oiría ni podría responderle. Después estudiaría algún tipo de conducta inteligente pero el antituring no se mueve, no hace aparentemente nada. La sonda volvería a la Tierra con el defraudante mensaje de que el en planeta no hay vida inteligente.

    Un saludo.

  19. yack dice:

    No veo que la objeción sea consistente Santiago. El test de Turing está pensado para que un humano evalue si una máquina es inteligente, desde el supuesto de que “inteligente” significa aquello que es capaz de emular, a la perfección, al pensamiento humano, que es la única cosa inteligente que conocemos. Por la misma razón, un test de Turing no se podría aplicar a ninguna entidad que no aspirase a emular la inteligencia humana.

    El test tiene un ambito y una intención muy concreta, y sacarlo de él lo desvirtua. No pretende detectar cualquier tipo de inteligencia sino sólo la inteligencia humana, que es el referente universal, aquí y ahora, a falta de otro.

    Saludos.

  20. Santiago:

    Es que si se pudiera construir una máquina consciente y otra inconsciente que hicieran las mismas cosas, no podrías distinguirlas y, sin embargo tú estarías diciendo que ninguna de ellas los es.

    La tesis de Turing es que no tiene sentido plantearse preguntas a las que no les podemos dar un sentido. La tesis de observar la consciencia es un sinsentido. Solo la observo en mí.

    Encontramos una piedra en otro planeta, puede ser un antituring. Si no tienes datos para atribuirle características inteligentes, emotivas,… ¿por qué le atribuyes conciencia? Tal vez la abras y veas grandes complejidades organizativas. Pero eso te pasará con la máquina que pasa el test de Turing.

  21. José Luis:

    “La tesis de Turing es que no tiene sentido plantearse preguntas a las que no les podemos dar un sentido. La tesis de observar la consciencia es un sinsentido. Solo la observo en mí.”

    Repito: si aceptamos que la consciencia tiene una finalidad adaptativa estamos asumiendo que su tenencia nos otorga ventajas evolutivas que los seres inconscientes no tienen. Un test, diferente al de Turing, podría ser crear un entorno de supervivencia en el que introducimos a dos seres para probar si tienen consciencia. El que sobreviviera (y ya sé que esto es una burda simplificación de la selección natural) sería el que la tuviera.

    Y es que, ¿no habrá acciones que para su resolución impliquen tener estados internos? Si las hay, podemos saber si un ser es consciente o no.

    Yack:

    Es que yo, y repito de nuevo, estoy intentando decir que equiparar conducta verbal inteligente a inteligencia humana es reducir mucho el asunto. Hay inteligencia no verbal (que no se expresa lingüísticamente), hay emociones que van ligadas a nuestros pensamientos, hay consciencia de que estamos pensando, hay un deseo de pensar… Todas esas cosas no las detecta el test y creo que son cruciales para hablar de pensamiento.

  22. Me parece bien que no quieras reducir el test al aspecto verbal, pero no puedes dejar de admitir que si lo amplías a todo lo observable (y la consciencia no lo es) el test es todo lo que tenemos y todo lo que necesitamos. Si le abren la cabeza a mi madre y me muestran que es un androide lleno de chips y no de neuronas no tendré más remedio que tragarme mis prejuicios acerca de que sólo la evolución puede crear consciencia. El soporte físico que causa lo observable (y hasta que no se abrió la cabeza no observábamos nada raro) debe ser irrelevante so pena de cometer un prejuicio y de suponer lo que quieres concluir.

  23. yack dice:

    Yo creo que a través del lenguaje se puede determinar si algo es inteligente, o más exactamente si es un ser humano. El hecho de que haya actividades propias del ser humano que no sean lenguaje estricto (construir un reloj, jugar al ajedrez) no significa que no se pueda interrogar al ejecutante sobre cómo se ha construido esa máquina o por qué ha efectuado tal o cual jugada, y así se traduciría a lenguaje cualquier performance.

    El test de Turing sólo aspira a identificar una máquina que sea indistinguible de un ser humano a través del lenguaje y yo sigo sin ver ni un sólo caso en el que se pudiera engañar al test. Solamente las entidades basadas en bases de datos astronómicas podrían engañarlo pero en realidad tampoco lo engañarían porque realmente son máquinas inteligentes aunque basadas en el principio de fuerza bruta no algorítmico y, además, serían técnicamente irrealizables en el horizonte previsible.

    Comparto también el punto de vista de José Luis Ferreira sobre el prejuicio de que sólo la evolución puede crear conciencia. Sea lo que sea la conciencia, en el ámbito de las convenciones que la ciencia acepta debería poderse reproducir, aunque tal vez no hiciera falta a partir de una ingeniería diferente a la que ha adoptado la selección natural. Podemos volar con hélices en lugar de hacerlo con alas.

    Otra cosa es que la conciencia sea una propiedad “intrinseca” de un universo creado ad hoc para ser experimentado por un observador consciente, pero eso no forma parte del modelo científico.

    Saludos.

  24. El asunto de la consciencia me parece que es simplemente un juego de palabras. Cómo sé yo que yo mismo soy consciente? ¿sólo porque puedo hacerme esa pregunta? Entonces “consciencia” viene a ser un concepto tautológico, (ya que su existencia está justificada sólo por lo que a priori se definen como sus consecuencias); similar a cuando decimos que la pérdida de un calcetín en la lavadora es prueba de que existe la Unicornio Rosado Invisible (la cual roba los calcetines); o cuando dicen que existe un dios creador porque existe su creación.

    Por otra parte, es súmamente necesario hacer la distinción entre el Conductismo Metodológico (el de John Watson, en línea con el positivismo lógico) y el Conductismo Radical (el de B. F. Skinner, mucho más cercano a la filosofía analítica). El primero es efectivamente una metodología reduccionista, que mediante la conducta públicamente observable busca conocer lo no observable (la consciencia, la intelligencia, etc.); y es la corriente que sigue actualmente la psicología cognitiva. Por otra parte, el Conductismo Radical es una postura epistemológica, que también es empirista, pero no define conducta sólo como lo observable, ni asume dogmáticamente que ésta sea la consecuencia de propiedades internas (consciencia, pensamiento, inteligencia), y los mal llamados procesos cognitivos son en realidad conductas encubiertas (no visibles para otros), por lo que no omite el pensar, recordar, percibir o emocionarse (entre otras) como conductas humanas estudiables científicamente. [http://www.conducta.org/articulos/delprato-skinner.htm] [http://www.conducta.org/articulos/comportamiento.htm]

    Para el conductismo radical, el problema de la consciencia, es en realidad un pseudoproblema, pues es simplemente un tema de definiciones. Si yo afirmo que mi portátil es consciente de su nivel de batería (pues me avisa cuánta carga le queda, y además se comporta coherentemente con ello, pues entra en hibernación si está muy bajo), la única forma de refutar lo que digo es cambiando la definición de consciencia.

  25. David:

    No, no es únicamente un juego de palabras. Piensa en, por ejemplo, cuando te duelen las muelas. Ese dolor es muy real, un hecho empírico incuestionable. Tú eres plenamente consciente de él porque tienes una extraña capacidad: la consciencia. Tu portátil, aunque tenga un indicador que informe del nivel de batería no tiene consciencia alguna de ese hecho, no siente ni padece nada porque el nivel de batería esté alto o bajo. Tu portátil no siente absolutamente nada. Hay una importante diferencia que requiere explicación.

  26. quisiera saber como se llega a participar en ese concurso alguien sabe ? se tiene q pagar? o no lo puede hacer cualquier persona?

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