Falsadores posibles y adivinos

Publicado: 5 junio 2011 en Filosofía de la ciencia
Etiquetas:, , ,

Cuando pensamos en el criterio último para distinguir la verdad de la falsedad de una ley científica solemos pensar en la predicción. Una hipótesis será verdadera (o describirá una regularidad de la naturaleza) si puede predecir un acontecimiento futuro. De hecho esta es la base de todo conocimiento científico pues, ¿qué es sino un experimento que probar que algo que pensamos que sucede va a suceder de nuevo? ¿Qué es sino la ciencia que el control del futuro?

Sin embargo, como todo en este mundo desalmado, hay discusión. El filósofo austríaco Karl Popper nos advirtió de un grave problema que puede suscitar las predicciones. Popper, como buen filósofo de la ciencia del siglo XX, estaba buscando un criterio de demarcación entre la ciencia y la pseudociencia. Ya conocía el criterio de los postivistas vieneses que consistía en afirmar que una proposición será científica si es verificable empíricamente, pero también conocía que ese criterio era demasiado estrecho y que dejaba gran parte de la ciencia normal fuera de la misma ciencia. Hay muchas afirmaciones tradicionalmente científicas que no son claramente verificables. El problema era grave: si la verificación experimental no me vale para distinguir el auténtico conocimiento del falso… ¿cómo voy a diferenciar lo que me dice un adivino cartomante y nigromante de lo que me dice mi profesor de física?

Popper tuvo una idea genial que parte, curiosamente de una crítica al mismo concepto de predicción. Pensemos en las siguientes frases dichas por dos personajes diferentes:

Adivino cartomante y nigromante: “Mañana vas a tener un buen día”

Profesor de física: “Mañana a las 10:35 hará una temperatura de 22,5º C”

Si pensamos cuál de estas frases es más predictiva, es decir, cuál de ellas tiene más probabilidades de cumplirse, no hay duda de que la del adivino es más probable: tiene un 50%, o tienes un buen día o tienes un mal día. Sin embargo, la del profesor tiene muchas probabilidades de fallar: a las 10:35 podrían hacer 22,6º o 22,4º o 22,3º o 22,2º, etc. Si tuviéramos que apostar racionalmente, lo haríamos a favor del adivino… ¿Cómo es posible? ¿Hacemos más caso a un adivino que a un científico?

Popper subraya así las insuficiencias de fijarnos únicamente en la predictividad de la hipótesis. La predicción del adivino tiene más probabilidades de ser cierta debido a su ambigüedad. ¿Qué es un buen día? Mientras no me pase ninguna desgracia importante… ¡casi todo puede ser un buen día! Además, seguramente que si me pasa algo positivo, utilizaré ese suceso como sesgo de confirmación hacia tan ambigua predicción. No es casualidad que los adivinos profesionales jamás hagan predicciones precisas, sino que siempre jueguen con generalidades y vaguedades. Nunca te dirán: “El jueves 22 de Mayo a las 17:35 tu jefe saldrá por la puerta de su despacho y te subirá el sueldo un 35%” sino, a lo sumo: “Vas a tener éxito en tu trabajo”. Una hipótesis puede ser muy predictiva debido simplemente a su generalidad, por eso la predicción, por si sola no puede ser una prueba de que estamos ante auténtica ciencia. ¿Cómo saberlo entonces?

Popper acuñó la expresión falsador posible, que es cada caso en el que nuestra hipótesis puede fallar. Decir “Mañana a las 10:35 hará una temperatura de 22,5º C” es lanzar una predicción con una infinidad de falsadores posibles: toda temperatura que no sea exactamente 22,5º C., mientras que decir “Mañana tendrás un buen día” sólo tiene un falsador posible: tener un mal día. Para Popper, una predicción es tanto más científica cuantos más falsadores posibles tenga y menos si es al contrario. Pensemos en la fuerza que da esto a la afirmación de nuestro profesor de física: si, a pesar de tener tantos falsadores posibles, acertamos… ¡nuestra teoría tiene una gran fuerza! ¡Teníamos todo en contra y, aún así, hemos dado en el blanco! ¡Eso tiene que ser ciencia a la fuerza!

Lo que hace Popper es enriquecer la noción de predicción con la de precisión. Nuestras teorías científicas no sólo han de poder predecir el futuro sino, además, hacerlo con suma especificación. Por eso cuando la electrodinámica cuántica puede hacer predicciones con una exactitud de hasta veinte decimales… hay razones para diferenciar lo que hacen los físicos de lo que hacen los adivinos cartomantes y nigromantes.

Anuncios
comentarios
  1. Tay dice:

    Muy interesante!

    “una predicción es tanto más científica cuantos más falsadores posibles tenga y menos si es al contrario”

    Pero también existen magufos y pseudocientíficos que hacen predicciones con enormes cantidades de falsadores. El fin del mundo debía haber llegado hace una semana, y un terremoto terrible debía haber destruido Italia hace un mes. Sin éxito, claro.

    Un saludo

  2. Tay:

    Claro, es que de primeras habría que hacer caso de la predicción apocalíptica del reverendo de turno. Yo si alguien acierta con una precisión de segundos el fin del mundo… ¡me hago cura! Aunque claro, poco tiempo iba a tener ya para ir al seminario siendo el fin del mundo 😉

    La cuestión es que además de los falsadores posibles, y más importante que ellos, es mirar qué es lo que fundamenta nuestra predicción. De primeras no hay que tomar muy en serio una predicción por muchos falsadores posibles que tenga si está fundada en un mensaje oculto en la Biblia. El falsacionismo de Popper puede servirnos como una especie de navaja de Ockham: si tienes dos predicciones igualmente bien fundadas, escoge la que más falsadores posibles tenga. Pero, como bien has visto, hace falta algo más que falsadores posibles.

    Un saludo.

  3. Adolfo dice:

    Yo cuando he leido a gente los filósofos de la ciencia de principios y mediados de siglo XX siempre me he preguntado si su visión de la ciencia sirve para la práctica científica actual. Sinceramente, creo que de sus escritos se pueden extraer unas lecciones interesantísimas, pero hay algunos puntos en los que fallan, y cuando lo comparo con mi trabajo de cara a la tesis, éste es uno de ellos.

    La evaluación de una hipótesis científica es algo que entraña mucha complejidad, como os podéis imaginar. Yo ahora mismo ando con (parte de) la evaluación de mi tesis y la hipótesis es algo así como “los datos publicados en la Web siguiendo la metodología de Linked-Data pueden ser utilizados para dar soporte a la búsqueda de herramientas educativas por parte de un profesor universitario”. Según esto, no parece ser algo demasiado científico ¿no?
    Para evaluar dicha afirmación tengo que realizar una serie de pruebas que convezcan a la COMUNIDAD CIENTÍFICA a la que me quiero dirigir. No será lo mismo dirigirme a la comunidad de físicos que a la de pedagogos. En mi caso me podría dirigir a la comunidad de gente que trabaja con la tecnología de Linked-Data para decirles: “fijaos que vuestra tecnología también sirve para el dominio educativo” o me puedo dirigir a la comunidad de gente que trabaja en educación con tecnología para decirles: “fijaos que hay una tecnología llamada Linked-Data que os puede servir”. Dependiendo de a qué comunidad me dirija tendré que hacer unas pruebas u otras y las presentaré de una manera u otra, porque a ambas comunidades les convencerán cosas diferentes. En mi caso me pretendo dirigir a la comunidad educativa, por lo que estoy haciendo pruebas con usuarios, haciendo entrevistas… no parecen evidencias que fuesen a convencer a un físico, por ejemplo.

    Así pues, creo que cuando se habla de ciencia o de validación científica es necesario meter en la fórmula a la comunidad científica (o las comunidades científicas). No se puede entender una cosa sin la otra, y eso es algo que los filósofos no se percataron hasta finales del siglo XX.

    saludos,
    Adolfo

  4. Nico dice:

    Adolfo, ciertamente todos fallamos; incluidos los filósofos de principio del siglo XX. Sin embargo no creo que los filósofos de principios del siglo XX tuvieran una imagen muy diferente de lo que entendemos por ciencia hoy en día.

    Leyendo tu comentario, deduzco que te dedicas a trabajar (al igual que yo) dentro de las “ciencias de la computación”. Respecto a esto, existe un tema espinoso … el término “ciencia” no es adecuado en dicho caso, sería mejor considerarlo como “tecnología”. Te dejo un enlace de la traducción al español de un artículo publicado en “communications of the ACM” que trata este tema.

    http://www.cs.gmu.edu/cne/pjd/PUBS/CACMcols/cacmApr05Span.pdf

    Lo que quiero decir es que nuestro campo de “investigación” no es el apropiado para determinar que es o no es Ciencia.

    Por otro lado, me parece muy interesante lo que dices sobre lo de convencer de una hipótesis científica a una persona dependiendo de a la comunidad científica que pertenezca. Lo que me estoy preguntado es … ¿es necesario realizar experimentos distintos, o simplemente es suficiente con un cambio de enfoque para la presentación?

  5. Adolfo:

    Estoy plenamente de acuerdo con Nico. Ante públicos diferentes lo que hará falta es cambiar el enfoque pero no el experimento.

    Lo que se trata de saber es si “los datos publicados en la Web siguiendo la metodología de Linked-Data pueden ser utilizados para dar soporte a la búsqueda de herramientas educativas por parte de un profesor universitario”. Para eso hay una respuesta experimental.

    Nico:

    Estoy de acuerdo. Las ciencias de la computación, entendidas a nivel global son más una tecnología que una ciencia. Un ingeniero que quiere diseñar tal o cual software no está buscando ninguna ley de la naturaleza, sólo quiere hacer una máquina que funcione.

    Un saludo.

  6. JL Salgado dice:

    A los economistas del FMI, o del BCE -o mejor EZB- no creo que se le pueda calificar de científicos y tampoco de adivinos, al menos en lo que respecta a la última crisis financiera.

    Así pués, debe haber además un tercer grupo, además de los adivinos y científicos, que con los mejores datos y medios, prácticamente infalsables -¿quien va a contradecir al FMI?- tampoco aciertan, emitiendo sus profecías cada tres meses.

    A ese tercer grupo le llamaría economistas.
    😉

  7. Adolfo dice:

    No, dependiendo a la comunidad que te dirijas se harán unas pruebas u otras. Yo me dirijo a una comunidad mixta (pedagogos + ingenieros) así que tengo que hacer pruebas tan extrañas como entrevistas a usuarios. Si fuese a dirigirme exclusivamente a una comunidad técnica, entonces no las haría.

    Lo de si es ciencia o no… se han escrito ríos de tinta y no se ha llegado a ninguna conclusión definitiva. Puedo pasaros por lo menos una docena de artículos que dicen que “Computer Science is Science”, otra docena que dice lo contrario y otros tantos que plantean la cuestión sin intentar posicionarse. Si a eso le sumamos que en EEUU hay cuatro titulaciones diferentes que aquí englobamos dentro de “Ingeniería Informática”, entonces la cosa se complica.
    Además han aparecido “Web Science”, “Information Science”…

    saludos,
    Adolfo

  8. Alejandro Vukasovic dice:

    Animo a dos participantes de este hilo a resolver el problema de la parada usando una máquina de Turing. (lo siento, mi comentario está fuera de tema) Si eso no es ciencia… Me cambio de rubro… 🙂

    PD: Todavía no se me ocurre alguna buena respuesta para el problema de los Inuit y los Tuareg… Y no puedo sacarme de la cabeza la idea de alguna clase de lógica difusa…

  9. Nico dice:

    Adolfo, sigo sin estar seguro de que necesites diferentes experimentos dependiendo de la comunidad científica a la que te dirijas. Bajo mi humilde opinión, un experimento apoya o refuta una tesis científica.

    Alejandro, yo no veo lógica difusa en el problema del tuareg y del esquimal; más bien una lógica modal para representar creencias. Quizás deberíamos hablar de esto en el respectivo post …

  10. Alejandro:

    Yo ya resolví el problema de la parada. La solución era trivial pero aún no la he dado a conocer porque quiero hacer sufrir a la comunidad matemática 😉

    Adolfo:

    Sigo igual. En tu tesis tendrás que demostrar que algo es cierto o que funciona. Las pruebas para hacerlo serán las que exija tus investigación no las que pida tu público. Si no, lo que defiendes sólo funcionará en unas circunstancias y no en otras… ¿qué tesis es esa?

  11. Bruno dice:

    Sin ánimo de ofender, Adolfo, pero creo que hay un problema semántico. Unas entrevistas difícilmente pueden considerarse como un experimento científico englobable al ámbito que Popper planteaba con su sistema de falsación. Que algo sea conocimiento no lo convierte automáticamente en ciencia, pues la ciencia no es más que un sistema para plantear contenidos proposicionales válidos.

    Por ejemplo, la teoría del psicoanálisis freudiano es infalsable y, por tanto, no científica, cosa que no implica automáticamente que no sea un ámbito académico válido (aunque fuese a nivel de historia de la psicología).

    Del mismo modo, tu tesis parece muy específica y aplicable a un sector muy concreto, casi parece una cuestión de marketing. En este caso sí, claro, si estás intentando “vender” tu idea (es decir, convencer a tu público de la posibilidad de la aplicación pedagógica de la tecnología Linked-Data), es evidente que los argumentos no serán los mismos para unos que para otros, pero estamos hablando de técnicos (tanto los pedagogos como los ingenieros), no de científicos.

    Respecto si las ciencias de la computación son o no ciencias, pues dependerá de la acepción del término que estemos empleando, pero parece una cuestión más propia del prestigio que asociamos a la palabra ciencia. Si hablamos de ciencia como conocimiento, sí, es evidente que la computación es una ciencia como tantas otras (psicología, sociología,…) pero estamos en las mismas que cuando hace un par de siglos a la física y a la química se las llamaba “filosofía natural”. Sí, por el contrario, nos referimos a aquellas disciplinas que surgen de la aplicación rigurosa del método científico… Bueno, no conozco lo suficiente el tema como para ponerme taxativo, pero diría que se trata más bien de una tecnología.

  12. Francisco Javier Miranda dice:

    Hola, Santiago:

    Solamente quería añadir algo a tu explicación del falsacionismo de Popper. Por cierto, esta es la segunda vez que escribo en tu blog, la anterior -el año pasado- también a propósito de mi admirado Popper. Al grano: si no me equivoco, Popper desarrolla su teoría falsacionista para explicar, dado el problema lógico de la inducción y, por tanto, de la verificación empírica, la verdadera naturaleza epistemológica de la ciencia. Lo que caracteriza a la ciencia no es la verificación empírica,, como ingenuamente puede pensar cualquier empirista recalcitrante, sino la posibilidad de que sus proposiciones puedan ser falsadas (lo cual sí es lógicamente posible). Uno de los corolarios de este descubrimiento es la importancia y el valor de la teoría, de las “conjeturas” -en palabras de Popper-. O, dicho de otra forma, de la razón frente a la experiencia. Me encanta esta teoría de Popper porque reconozco en mí una inclinación natural por el racionalismo -es solo una confesión, no un juicio de valor- sin despreciar en absoluto la experiencia ni la ciencia (todo lo contrario). Me considero, utilizando la etiqueta que propone el mismo Popper, un simpatizante del “racionalismo crítico”. Tan importante (si no más) es la razón, como la experiencia, para hacer ciencia con mayúsculas.

    Un cordial saludo,
    Francisco

  13. Hola Francisco.

    Perfecta explicación. No hay mucho que añadir. Popper prescinde de la problemática inducción para centrarse en la deducción. Cuando alguien se enfrenta a los hechos va con una teoría previa de la que deduce hipótesis que lanza a falsar. Popper también rompe con la idea de “hecho neutro”, con la idea de que uno se enfrenta a la realidad sin teoría alguna y extrae todo contenido del hecho. No, el científico “pone” su teoría en el hecho y éste le responde, pero el científico no “saca” la información directamente del hecho como hubiera pensado, por ejemplo, Aristóteles. Aquí podemos conectar, con permiso de los puristas, la hermenéutica de Gádamer con la filosofía de la ciencia. Tenemos prejuicios que enfrentamos con la realidad. Nuestro deber es estar dispuestos a modificarlos si la realidad nos obliga, cosa que no siempre es tan fácil.

    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s