Desde que Libet publicara sus controvertidos experimentos sobre el libre albedrío se han vertido ríos de tinta sobre el tema. ¿Qué tomemos consciencia de nuestra decisión medio segundo después de que nuestro cerebro se active para realizar la acción es signo inequívoco de que nuestra acción no es libre? De primeras, los deterministas se frotaban las manos pues parece que sí: una decisión libre ha de ser fruto de un proceso consciente pues… ¿no parece absurdo pensar en una decisión inconsciente como auténticamente libre? Pero, de segundas, revisiones de los supuestos del experimento y pruebas posteriores pusieron en tela de juicio tan clarividentes resultados. Christoph Hermann, catedrático de psicología general de la Universidad de Carl von Ossietzky, critica las conclusiones de Libet y aporta nuevas e interesantes perspectivas desde las que afrontar el problema.

El equipo de Hermann realizó nuevos experimentos en los que a los sujetos se les daba la opción de pulsar dos teclas en función de una serie de estímulos visuales. Cuando vieran una determinada imagen debían pulsar la tecla de la izquierda y si veían otra, la de la derecha. Entretanto, podrían aparecer otras imágenes que no obligaban a pulsar tecla alguna y se monitorizaba la actividad cerebral mediante magnetoencefalografía. Lo que se probó es que la actividad cerebral preparatoria para pulsar cualquiera de las dos teclas aparecía, no sólo cuando se visualizaban las imágenes que señalizaban que había que pulsarlas, sino en las otras también. El cerebro no sólo se activaba en señal de tomar la decisión antes de ser consciente de tomarla, sino en señal de estar preparado para tomar cualquier decisión. La actividad cerebral refleja la expectativa genérica de tener que hacer algo, no la causación que precede a la decisión libre. Los experimentos de Libet quedan así invalidados.

Pero lo interesante del planteamiento de Hermann no está solamente en estos nuevos datos, sino en el horizonte conceptual en el que plantea todo: para que consideremos que una acción es libre han de darse tres condiciones:

1. Principio de autoría: para que una elección sea libre ésta ha de estar en consonancia con las creencias y convicciones del sujeto que la toma. Este principio es sumamente interesante pues permite que una acción sea libre sin que sea consciente. Por ejemplo, cuando yo voy conduciendo y piso el embrague para cambiar de marcha, seguramente, no soy consciente de que lo piso. Podría estar manteniendo una conversación por el móvil mientras lo hago (y atento a que la policía no me vea hacerla) y nadie diría que mi acción de pisar el embrague es una acción no libre. En nuestra vida cotidiana realizamos miles de acciones de modo automático y eso no debería ser incompatible con nuestro libre albedrío. Además, la posibilidad de una acción libre inconsciente invalida por completo las conclusiones de Libet.

2. Principio de autonomía: la decisión libre ha de tomarse en ausencia de coacción externa. Esto es lo que entendemos por libertad pública o política: que nadie nos obligue a hacer nada. Sin embargo, este tipo de libertad no soluciona nada a nivel filosófico. Podrían existir elementos “internos” que me obligaran a actuar de forma no libre. Por ejemplo, pensemos en que hemos tenido un padre muy autoritario que nos educó en la prohibición y la renuncia. Entonces diríamos que somos menos libres a la hora de elegir que otra persona educada de forma más liberal, aun cuando nuestras “determinaciones” vinieran de “dentro” y no de “fuera”.  O pensemos también en alguien que no puede hacer algo debido a una enfermedad mental como una fobia, por ejemplo. Si yo soy incapaz de entrar en una habitación llena de arañas de ningún modo soy libre para hacerlo. A mí nunca me ha gustado demasiado pensar las cosas en términos “espaciales”.

3. Principio de poder actuar de otra manera: para que una elección sea libre han de existir dos o más alternativas que puedan seleccionarse en igualdad de condiciones. Esta es, sin duda, la más problemática, y la clave del dilema. Los deterministas, de la mano de Laplace, dirían que no existe tal posibilidad, no se puede actuar de ninguna manera más que de la que se actúa. El hecho de que no podamos predecir las elecciones únicamente es resultado de nuestras insuficiencias metodológicas, aunque éstas sean totalmente insuperables (por ejemplo, cuando hablamos de sistemas caóticos o si llegáramos a aceptar la incapacidad absoluta de nuestras herramientas de predicción reducidas quizá para siempre a cálculos probabilísticos). Que no podamos predecir algo, aunque sea por definición, no implica que sea algo indeterminado. Los indeterministas, más amigos de la física cuántica que de la clásica, argumentarían, exactamente desde el mismo punto de partida, que del hecho de que no podamos predecir la conducta, lo no  se sigue de ninguna manera es que ésta esté determinada de antemano. Además, añadirían pruebas desde los extraños sucesos aparentemente aleatorios que parecen reinar en el mundo subatómico.

Pero ambas posturas se equivocan en afirmar nada, cayendo en la típica falacia ad ignorantiam.  Desde la ignorancia no se puede afirmar ni negar nada. No podemos predecir totalmente el mundo natural ni la conducta humana, ese es el único hecho. De aquí no puede deducirse lícitamente que la realidad está determinada o no. Hasta que no sepamos algo más, toda discusión será baldía. Escoger entre determinismo y libre albedrío será más una decisión personal basada en nuestras creencias y preferencias que una teoría basada en pruebas. Paradójicamente, será una decisión que cumplirá las tres condiciones de Hermann, una decisión libre.

P.D.: Otra reflexión colateral es pensar en que muchas máquinas toman decisiones cumpliendo las tres condiciones… ¿están nuestras computadoras actuando ahora mismo con libre arbitrio?

Véase Instrucciones para realizar un acto libre o si os gustan los zombis

Anuncios
comentarios
  1. miquel dice:

    El libre albedrío es una pura ilusión cerebral. La única manera de defenderlo sería desde una posición dualista que creo que está muy desfasada. ¿Como explicar que una parte del cerebro inicia una acción “libre”, sin estar causada por el estado neuroquímico anterior a la acción, sin violar el segundo principio de la Termodinámica?. Y esto, tanto para un Universo determinista como indeterminista

  2. humildeestudiante dice:

    Si en el momento de selección, tienes por ejemplo 3 opciones y eliges 1 y das las razones de por qué has elegido esa opción y no otra ¿Dónde queda el libre albedrío si todas las razones las darás en base a la experiencia? la selección estaba determinada. Por otra parte se puede hacer una selección inconsciente sin razonamiento, no sé si el inconsciente estará también relacionado con la experiencia.

    Yo creo que la manera de “desarraigarte” de lo vivido y simular el libre albedrío es coger un par de dados y asignarle valores a las decisiones, así se produce una escisión real entre la elección y la experiencia, pero eso no es libre albedrío sino azar. ¿No es en el fondo el libre albedrío algo de azar? si no ponderásemos las opciones, todas tendrían la misma probabilidad de ser elegidas.

    miquel, no sigo tu razonamiento, no sé que tiene que ver que: “la entropía del universo nunca puede disminuir” con un estado neuroquímico anterior, ¿Quieres decir que el cerebro debería regresar a una situación anterior para hacer una selección libre? ¿por qué? ¿O que el cerebro debería ordenarse de tal modo que permitiese una elección libre? La primera pregunta no es posible por el 2º ppo. En el caso segundo, el cuerpo produciría calor para el reordenamiento, la entropía del universo aumentaría y por lo tanto no entraría en contradicción con el 2º ppo.

  3. jesuszamorabonilla dice:

    Creo que en el 3er punto falta un aspecto importante: el indeterminismo NO favorece a la tesis del libre albedrío (salvo haciendo florituras conceptuales completamente inverosímiles, como las que muchos filósofos y teólogos gustan de hacer); pues si el hecho de que yo decida A en vez de B depende de un suceso REALMENTE aleatorio, entonces eso va contra el principio de autoría: sencillamente, yo habré tenido la SUERTE (buena, o mala) de elegir una de esas cosas en vez de la otra, pero no será algo que haya DEPENDIDO de mí.
    .
    En un artículo que aparecerá en el libro “El animal humano” (editado por Antonio Diéguez), propongo que, ANTES de intentar explicar cómo es posible, o cómo deja de ser posible, que tengamos libre albedrío, tendríamos que plantearnos explicar por qué nos PARECE que lo tenemos. Si podemos dar una explicación evolutiva de por qué nos lo parece, y esa explicación no requiere asumir que lo tenemos, entonces no hay motivos ni siquiera para preguntarse si lo tenemos.

  4. Miquel:

    Yo también creo que el libre albedrío puede ser fruto de una ilusión cerebral. Es evidente que cualquier decisión partirá de estados previos físico-químicos, pero piensa que no conocemos todavía plenamente la naturaleza de todos esos estados. Podría ser, con imaginación, que esos estados permitieran algún tipo de proceso extraño al que llamáramos “acto libre”.

    Humildestudiante:

    Bien visto el hecho de que porque una decisión parta de nuestras convicciones anteriores, éstas no estén también determinadas. ¿Por qué mi experiencia o mi genética no va a ser fruto del determinismo?

    Jesús:

    Estoy de acuerdo contigo en que indeterminismo en el sentido de aleatoriedad no favorece el libre albedrío. Pero para que exista libre albedrío es condición necesaria el hecho de que exista la posibilidad de elección. El determinismo sí que niega por definición el acto libre. Los defensores del libre albedrío necesitan, a fortiori, que el mundo no sea absolutamente determinista. Es decir, para defender la libertad hacen falta sucesos indeterminados en el sentido de no estar determinados absolutamente por causas anteriores (aunque vete tú a saber qué diablos es eso) y que tampoco sean aleatorios (¿?).

    Los “libertarios” necesitan, antes de solucionar otras complicaciones, partir del presupuesto ontológico de un mundo no determinista. Y aquí cabe hablar de los hechos estocásticos. Mientras tengamos sucesos que sólo podemos predecir de modo probable, hay algo que se nos escapa, y en ese hueco cabría quizá hablar de libertad, siempre, claro está, que no apelemos al mero azar, concepto también muy problemático: ¿qué es ontológicamente un suceso aleatorio? Yo no lo sé.

    También estoy de acuerdo contigo en que si demostramos que nuestra creencia en el libre albedrío es una ilusión cerebral, el problema entra en otra dimensión. No obstante todavía podría seguir dando coletazos: aunque nosotros no fuéramos libres ya que nos engañamos… ¿cabría la posibilidad de un ser diferente al humano que actuara libremente?

    P.D.: estoy muy enfadado con el embarrancamiento del Otto Neurath… ¿en serio crees que te repites tanto?

  5. Masgüel dice:

    Santiago, ya se que no te gusta el término pero voy a intentar una respuesta vinculando libertad y creatividad. Kevin Kelly decía en una conferencia TED que el proceso neguentrópico de evolución de los sistemas complejos supone una expansión creciente del ámbito de la diversidad, la posibilidad y la libertad. Un sistema es más complejo cuando su relación con el medio es más compleja, cuando su gama de respuestas posibles es más diversa. El aprendizaje es un desarrollo evolutivo de seres especialmente complejos que les permite incorporar respuestas que no estaban inscritas en su genoma a su repertorio. En el homo sapiens, encontramos desarrollada la capacidad para inventar nuevas respuestas en su grado más alto. Libertad no es ausencia de condicionantes. Libertad es el resultado de la creación de novedad a partir de esos condicionantes, de la expansión del ámbito de respuestas posibles. Hace poco, no recuerdo dónde, leí que se había calculado la diferencia de variedad de productos y servicios que se ofrece al consumidor en la ciudad de New York en comparación con los que ofrecía en los primeros tiempos de la colonia. Es cientos de veces superior. Una sociedad más compleja es una sociedad en la que se realiza una mayor variedad de actividades relaconadas entre sí. Todas ellas parten de necesidades, condicionantes y restricciones, pero también todas ellas son respuestas inventadas por alguien.

  6. Masgüel dice:

    Voy a ejemplificar lo anterior con un ejemplo. Imaginemos que nuestro planeta es el único rincón del universo que ha desarrollado seres vivos. Pues en ese caso, por lo que sabemos, la variedad de procesos naturales que se dan en la Tierra excedería la variedad de procesos naturales del resto del universo. Y dada la aceleración que supone la evolución lamarkiana de las culturas humanas, no me extrañaría que la variedad de respuestas adaptativas que invente el hombre se aproxime y exceda con el tiempo a la variedad de respuestas adaptativas que ha producido la evolución darwiniana del resto de los organismos presentes en nuestra biosfera.

  7. Masgüel:

    Estamos donde siempre. No creo que hayas definido con suficiente claridad qué es eso de “novedad” o “creatividad” en el mundo natural. Estoy de acuerdo en que hay un aumento de complejidad, pero eso no implica novedad en el sentido puro del término. Si yo tengo muchas piezas de lego y las configuro de diferentes formas para hacer figuras diferentes… ¿estoy realmente creando cosas nuevas?

    Algo totalmente nuevo es algo incausado y punto. Y no veo claramente eso por ningún lado. Tú dices que causas anteriores pueden condicionar o determinar hasta cierto punto un nuevo suceso, pero hay siempre habrá algo que se escape al condicionamiento o determinación, y eso es lo que yo no alcanzo a entender.

    Y, de todas formas, aunque hubiese novedad y no la entendiéramos, una cosa es algo nuevo y otra cosa muy diferente es algo libre. Podríamos pensar que algo fruto de un proceso aleatorio podría darnos novedad, pero no algo fruto de la libertad. Si la creatividad me resulta confusa, no hablemos de la libertad…

  8. Masgüel dice:

    “No creo que hayas definido con suficiente claridad qué es eso de “novedad” o “creatividad” en el mundo natural.”

    ¿Cómo voy a definir con claridad algo que no entiendo?. Cómo es que en la naturaleza emergen nuevas formas de organización es algo que constatamos, pero de momento, no entendemos.

    “Si yo tengo muchas piezas de lego y las configuro de diferentes formas para hacer figuras diferentes… ¿estoy realmente creando cosas nuevas?”

    Si. Y diría aún más. ¿Qué constituye las piezas de la naturaleza?. ¿Los átomos?. Hubo un tiempo en que no había átomos de hierro. Hizo falta que se organizaran cuerpos con una dinámica tan compleja como las estrellas para que emergieran los átomos de hierro como residuo de procesos de fusión nuclear. Cualquier fenómeno que quieras identificar con las piezas de lego de la naturaleza también puede ser interpretado como emergencia de novedad en un proceso histórico (aunque sean las primeras décimas de segundo tras el big-bang). Desde esa perspectiva la diferencia entre un átomo y una jirafa es de grado.

    “Algo totalmente nuevo es algo incausado y punto. Y no veo claramente eso por ningún lado.”

    Yo lo veo por todas partes. En todos los fenómenos podemos reconocer lo que tiene de regular y lo que tiene de singular. Causa es una relación que establecemos entre aspectos de los fenómenos que observamos con regularidad. Nada más (y nada menos).

  9. “¿Cómo voy a definir con claridad algo que no entiendo?. Cómo es que en la naturaleza emergen nuevas formas de organización es algo que constatamos, pero de momento, no entendemos.”

    Pues valiente propuesta la tuya: no entiendo la naturaleza y eso que no entiendo es lo que explica el funcionamiento de la naturaleza…

    Y no, no constatamos nuevas formas de organización. Constatamos formas de organización y punto. Pensemos que existe un mundo paralelo al nuestro en el que todas las combinaciones con piezas de lego posibles ya han sido dadas (o no ya en un universo paralelo. ¿Sabes lo que pasa ahora mismo en Alfa-centauri?). Lo que a nosotros nos parece nuevo, no sería más que una réplica de lo que ya se ha dado en el mundo paralelo. Podría ser que la noción de novedad fuera un concepto subjetivo, valorativo y no ontológico. Algo es nuevo o no de forma relativa, no absoluta. Algo es nuevo en función de otra cosa antigua. ¿Cómo saber si nuestro universo genera realmente novedad si no conocemos otro universo para compararlo?

  10. jesuszamorabonilla dice:

    Santiago: como decían en “La frontera azul”, “no desplecies a la selpiente: podlía conveltilse en dlagón”. Aunque tal vez te cueste trabajo imaginarlo (a mí también), hay defensores del libre albedrío que intentan mostrar que es compatible con el determinismo (bueno: Kant, sin ir más lejos), así que lo de que el indeterminismo sea una especie de “último refugio” para los “libertarios”, no es tan cierto después de todo.
    Por otro lado, la aleatoriedad es jodidamente difícil de encajar con el libre albedrío a poco que uno lo piense: imagina que tu decisión de elegir entre A y B depende de cierto suceso cuántico que tiene dos posibles estados, 1 y 2, que se dan con probabilidad p y 1-p. Eso quiere decir que tú elegirás A un porcentaje p de las veces y B un porcentaje 1-p, AUNQUE TE OPONGAS CON TODAS TUS FUERZAS A CUMPLIR ESOS PORCENTAJES.
    .

  11. Jesús:

    Es que sólo tienen dos caminos:

    O aceptan un indeterminismo en el cual indeterminismo no es sinónimo de aleatoriedad sino que en él se dan unos extraños fenónemos “x” que no son ni aleatorios ni determinados.

    O se inventan un mundo paralelo al determinista, que es lo que hizo Kant, en el que todo vale: Dios, la inmortalidad, la libertad…

    Y sí, libre albedrío y aleatoriedad no tienen nada que ver. Si el lanzamiento de una moneda es un proceso aleatorio no creo que la moneda elija libremente salir cara o cruz.

  12. Yack dice:

    El libre albedrio presupone que podemos elegir opciones que no nos convienen y un mecanismo así no habría sido bendecido por la evolución.

    Saludos.

  13. Yack:

    Bueno pero… es que sí que podemos elegir, aunque lo hagamos determinísticamente, opciones que nos perjudican… y la evolución nos ha bendecido. Yo puedo beber, fumar y suicidarme…

  14. Masgüel dice:

    “valiente propuesta la tuya: no entiendo la naturaleza y eso que no entiendo es lo que explica el funcionamiento de la naturaleza…”

    Es que no la explica.

    “Pensemos que existe un mundo paralelo al nuestro en el que todas las combinaciones con piezas de lego posibles ya han sido dadas”

    Pues si de propuestas valientes se trata, una que para negar la novedad en nuestro universo tiene que inventarse otros universos (y que precisamente por ser otros universos nos son inaccesibles), se pasa de torera.

    “¿Sabes lo que pasa ahora mismo en Alfa-centauri?”

    Si las jirafas no son un desarrollo terráqueo sino que heredan su forma de organización (veta a saber cómo) de las jirafas de Alfa Centauri, ¡bravo por Alfa Centauri!. Pero en algún sitio tuvieron que ser formas nuevas. Un segundo después del big bang no había jirafas.

    “Algo es nuevo o no de forma relativa, no absoluta.”

    Algo es nuevo respecto a lo que había antes. Si antes no había algo y después sí hay, es nuevo.

    “¿Cómo saber si nuestro universo genera realmente novedad si no conocemos otro universo para compararlo?”

    Nuestro universo genera novedad si en un estado anterior no se daban procesos que ahora sí se dan. Ni se puede ni hace falta conocer otros universos. Basta con conocer estados previos del nuestro.

  15. Yack dice:

    Santiago, el dogma central de la evolución es que nos gusta lo que nos conviene y siempre elegimos lo que más nos gusta, considerando las consecuencias a largo plazo. Si fumas es porque te gusta, pero la evolución no pudo imaginar que nos dedicasemos a fabricar objetos que producen placer y nos perjudican, aunque la naturaleza siempre se reserva el procedimiento de eliminar a los individuos o especies que se descarríen.

    En realidad las drogas son formas artificiales de cortocircuitar el mecanismo del placer, pero no se puede engañar a la divina providencia sin pagar un alto precio a largo plazo por ello.

    Y en cuanto a lo de suicidarte, no estoy seguro de que puedas porque ni te gusta ni te conviene.

    Saludos.

  16. jesuszamorabonilla dice:

    Yack:
    la teoría de la evolución no tiene “dogmas” (como sí los tiene cualquier creencia en cosas tan absurdas como “la divina providencia”); en todo caso, se puede emplear esa expresión metafóricamente para referirse a los principios fundamentales de una teoría (pero no son “dogmas”: si se muestran argumentos empíricamente sólidos que los refuten, pues los abandonamos y ya está).
    El “dogma” al que te refieres es, por lo demás, bastante ridículo, por una razón: la inmensísima mayoría de los organismos a los que se refiere la teoría de la evolución no “eligen” ni les “gusta” nada (son bacterias, plantas, protozoos, que carecen de un sistema nervioso que les dé la capacidad de sentir placer o dolor, y por supuesto, la de “elegir”). La teoría de la evolución se expresa en términos GENERALES, es decir, términos que puedan incluir TANTO a los organismos que tienen esas capacidades como a los que no las tienen. Lo que dices es tan provinciano como si dijeras que “el dogma central de la evolución es que te saldrá pelo cuando haga frío”.
    Por otro lado, la evoución ni “imagina” ni deja de imaginar, ni tiene nada que ver con una supuesta “providencia”, ni es algo a lo que tenga sentido decir si se la “engaña” o se la deja de engañar, ni por supuesto, hay especies o individuos “descarriados” según la evolución. Y lo más grave: desde el punto de vista de la evolución no hay tal cosa como “lo que a uno le conviene” (sencillamente, uno tiene tales o cuales características que le hacen dejar más descendientes, o no las tiene, aunque para eso se tenga que “joder” viviendo una vida de lo más miserable).

  17. Javier dice:

    Yo como siempre intento aportar mi perspectiva, que supongo que no es novedosa, pero ahí la dejo:

    ¿Por qué hay que pensar que el concepto de “libre albedrío” es una cuestión de todo o nada? Es decir, se puede pensar en él como en algo gradual, algunas organizaciones de la materia tienen más, y otras tienen menos. Hay muchos pensadores “positivistas” que se empeñan en no ver una “dirección” a la evolución, pero claro, esa evolución, como otros muchos conceptos es imposible de verse si desde el primer momento se quiere llegar a esa conclusión. No veo que haya ningún inconveniente en pensar que el sentido de la evolución es crear, como dicen más arriba, seres con un repertorio de reacciones más extenso, es decir, en el fondo, seres con más “libre albedrío” cada vez. En el pensamiento de Ortega y Gasset, por ejemplo, estos aspectos se comprenden muy bien. Él decía que los seres que actúan fundamentalmente por instinto (los animales) actúan fundamentalmente reaccionando a los estímulos externos, y por lo tanto son incapaces por ejemplo de crear tecnología para aislarse y superar su “circunstancia”. Sin embargo, los humanos, podemos “ensimismarnos”, es decir, abstraernos, aunque solo sea por un momento de los estímulos externos para pensar y crear. Desde este punto de vista, los humanos tenemos más “libre albedrío” que los animales, y por eso somos capaces de crear tecnología para modificar nuestra “circunstancia”: al fin y al cabo el grado de capacidad para alterar esta circunstancia es lo que nos da el libre albedrío. Dicho de una manera más simple: la bacteria no puede hacer nada para hacer frente a lo que el exterior le echa encima, actúa con una serie de respuestas totalmente limitadas en las que no cabe “decisión” alguna. Un paso más adelante, si la jirafa tiene frío en su medio, no puede encender un fuego para calentarse, aún teniendo más posibilidades para hacer frente a su “circunstancia”, no tiene tantas como el humano, que puede encender un fuego o construir una casa para modificar la realidad a su conveniencia.

    Desde la misma perspectiva, la piedra poco puede hacer para elegir su destino, y si un humano le da una patada para desplazarla, poco puede hacer para oponerse. Imaginemos ahora una civilización extraterrestre capaz de generar una realidad virtual tal que puede controlar por completo su “Universo”. ¿Cuál de los tres ejemplos tendría más “libre albedrío”, la piedra, el humano o la civilización extraterrestre?

  18. Yack:

    Pero es que por esa misma regla de tres la evolución pudo bendecir un mecanismo que nos permitiera elegir sin prever que podríamos elegir opciones muy nocivas al igual que no pudo prever que usaríamos drogas.

    Es posible, aunque estoy fabulando, que la libertad fuera un efecto colateral de otros mecanismos evolutivos que fueran muy premiados por la selección natural. Por ejemplo, la libertad podría ser un epifenómeno de poder imaginar diversas estrategias para cazar un mamut. En la medida en que puedes imaginar varias opciones hay que elegir entre alguna de ellas y no siempre está claro cuál será la mejor.

    Masgüel:

    Yo lo que veo es únicamente varios tipos de fenómenos: o predecibles o predecibles parcialmente o totalmente impredecibles. Ignoro si esa impredicibilidad es porque hay realmente extraños sucesos libres y novedosos o porque nuestros instrumentos de medida aún no han alcanzado a predecirlos o porque jamás podremos hacerlo. Todo lo demás es hermeneútica. Además, vuelvo a repetirte, me cuesta pensar en fenómenos incausados, ex-nihilo, incluso me cuesta tragar la aleatoriedad. Puedes ver sucesos complejos o que aumentan su complejidad, pero sucesos incausados… dudo mucho que hayas visto alguno. Hasta que no me vengas con más claridad, seguiré en mi determinismo.

  19. Masgüel dice:

    Santiago:

    “no pudo prever que usaríamos drogas.”

    Cierto. Pero no deja de ser una feliz y extraña coincidencia que ciertos vegetales produzcan sustancias cuya afinidad química con nuestros neurotransmisores induzcan estados de conciencia que no son meros delirios de un sistema nervioso intoxicado, sino que tienen una estructura coherente y propia. ¿Una adaptación de las plantas a la conducta animal produciendo sustancias que afecte nuestro sistema nervioso (a nivel neuroquímico todos los animales somos muy parecidos)?. Parece poco probable, porque también los peces se embriagan con las drogas que nos embriagan a nosotros y nunca han compartido ecosistema con las plantas terrestres.

    “que la libertad fuera un efecto colateral de otros mecanismos evolutivos que fueran muy premiados por la selección natural. Por ejemplo, la libertad podría ser un epifenómeno de poder imaginar diversas estrategias para cazar un mamut. ”

    Un organismo máximamente adaptable es aquél que pueda dar respuesta satisfactoria a cualquier amenaza que le suponga el medio, sobrevivir hasta la madurez sexual y reproducirse. La especie humana es extremadamente adaptable. Desde una perspectiva biológica somos a todas luces una especie invasiva. La velocidad con que nos hemos extendido hasta el último rincón del globo es la prueba. Nuestra adaptabilidad no proviene del pulgar oponible, por muy útil que nos haya sido esa disposición dactilar. Ni de la postura erecta, que tampoco nos ha venido nada mal. Nos evita oler el culo al de delante en la cola de la frutería. Se debe a la creación y habitación de mundos simbólicos en cuyo seno inventamos nuevas herramienta para la gestión y solución de nuestros problemas. Pero no es un epifenómeno más que en caso de adoptar un materialismo eliminativista. La libertad no es el epifenómeno de poder imaginar diversas estrategias. La libertad es poder imaginar diversas estrategias.

    “sucesos incausados… dudo mucho que hayas visto alguno. Hasta que no me vengas con más claridad, seguiré en mi determinismo.”

    Pa gustos pintan colores, pero a mí se me ha quitado la manía de que el universo tiene que ser legaliforme por cojones. Tiene un aspecto legaliforme, y ese uno de sus intereses y misterios más fascinantes. ¿Por qué se repiten los fenómenos que se repiten y no otros?. Pa quedarse calvo. Pero además tiene un aspecto no legaliforme. De la emergencia de novedad no hay ley. Un proceso nuevo, que antes no se daba, puede convertirse en regular y entonces podremos formular una ley que lo explica, reduciendo la riqueza del fenómeno a los aspectos que tenemos que idealizar para consensuar que se repite. Pero del cómo emerge por primera vez una forma organizada y más compleja del colapso de una forma de organización previa, salvo ignorancia mía (muy probable), no hay noticias.

  20. Yack dice:

    Jesús, para ser Dios y saberlo todo, deberías captar las ironías y el sentido figurado. Claro que tampoco los inquisidores, que eran depositarios de la verdad suprema, se andaban con remilgos a la hora de interpretar lo que decían los supuestos herejes. Siempre escogían la versión que más derechos los llevará a la hoguera, porque esa era su objetivo, su placer inconfesable y la confirmación y exhibición de su suprema sabiduría. Suerte que estamos en el siglo XXI.

    Santiago, no estoy diciendo que sólo podamos ver una opción. Lo que digo es que tenemos el cerebro para encontrar la mejor opción y adoptarla. La libertad sería la capacidad de elegir una opción que no fuera la mejor y eso es lo que digo que no es adaptativo. Por otra parte la determinación de cuál es la mejor opción no forma parte de la libertad sino que es la función ñpropordial de la inteligencia. Una inteligencia que no buscara la mejor opción sería un despropósito y una mente que no eligiera la mejor opción encontrada, un desastre, y no habrían sido bendecidas por la selección natural.

    Y cuando digo “bendecidas” no me refiero a que la selección natural revestida con casulla púrpura salpicara con el hisopo de agua bendita a la mente humana, devotamente reclinada, como algunos interpretarán llevados de su urgente afán de condena.

    Saludos.

  21. Alejandro Vukasovic dice:

    Creo que el concepto de fuerza entrópica podría darle cierta razón a Masgüel en cuanto a los procesos ex-nihilo.

  22. humildeestudiante dice:

    Hola de nuevo,

    “Bien visto el hecho de que porque una decisión parta de nuestras convicciones anteriores, éstas no estén también determinadas. ¿Por qué mi experiencia o mi genética no va a ser fruto del determinismo?”

    Pido disculpas, me debo haber explicado muy mal, pues intentaba dar una respuesta afirmativa a la pregunta.

    Volviendo al libre albedrío es un concepto perfecto para salvar esa pregunta tan complicada que no creo que llegue a responder: ¿Somos libres? si se asume que ya somos libres con unos condicionamientos dados dejamos de serlo.

    Si se mira al pasado, ¿se puede ver alguna acción sin justificación?, hasta “lo hice por desahogarme” tiene una justificación, desahogarse. Si soy un corredor de fondo tendré tendencia a correr carreras largas, no donde se requieran las capacidades de un velocista. A lo mejor soy corredor de fondo porque mi condicionamiento genético me indujo a apuntarme martes y jueves a atletismo por una chica que me gustaba.

    En el presente somos un poco como marionetas del pasado. Si se quiere ser libre se debe responder a ¿soy libre? si queremos ser libres debemos quitarnos los hilos del biológicos, físicos y del pasado que nos manejan. Quitar un hilo y dotar a mi pierna de movimiento, me daría un grado de libertad pero aún no me podría mover libremente porque estaría condicionado por los otros hilos, por lo tanto, en el movimiento posible, estaré restringido. Los grados de libertad pueden ser: Condicionamiento de las leyes de la física, condicionamiento cultural, psicológico, social… y por supuesto algunos solapados con otros. La liberación de un grado de libertad en la mente no implica que éste no tenga limites, pero te dota de cierta libertad, restringida bien por otros condicionamientos, bien porque no es posible ver más allá.

    Si obtuviéramos la libertad absoluta de nuestros movimientos ¿por qué cosa estarían condicionados? el primero sería fisiológico, comer para sobrevivir, genético, partiendo de esa base, suma y sigue. Éste es uno de los grados de libertad insalvables junto a las leye de la física. Moralmente, el hilo puede manejar el condicionamiento genético, ¿hasta qué punto? difícil responder.

    Quizá el símil sea mucho mas entendible con un mecanismo estático cuya frontera de movimiento esté condicionada por todas esas cosas insalvables.

    Para mí el azar es lo que más se asemeja a la libertad.

    Un saludo

  23. Masgüel:

    “Cierto. Pero no deja de ser una feliz y extraña coincidencia que ciertos vegetales produzcan sustancias cuya afinidad química con nuestros neurotransmisores induzcan estados de conciencia que no son meros delirios de un sistema nervioso intoxicado, sino que tienen una estructura coherente y propia. ¿Una adaptación de las plantas a la conducta animal produciendo sustancias que afecte nuestro sistema nervioso (a nivel neuroquímico todos los animales somos muy parecidos)?. Parece poco probable, porque también los peces se embriagan con las drogas que nos embriagan a nosotros y nunca han compartido ecosistema con las plantas terrestres.”

    Supongo que los efectos ante las drogas se deben a que nuestro cerebro es un sistema de drogadicción endógeno que reacciona ante sustancias que se también se encuentran fácilmente en la naturaleza. Pero no entiendo que quieres decir con eso de feliz y extraña coincidencia… ¿qué más puede haber en el hecho de que podamos alterar nuestros estados de conciencia con sustancias químicas?

    “La libertad no es el epifenómeno de poder imaginar diversas estrategias. La libertad es poder imaginar diversas estrategias.”

    No, imaginar diversas estrategias es sólo imaginar diversas estrategias. Tener libertad para elegirlas es otra cosa diferente. Yo puedo estar en la cárcel e imaginar mil formas de escapar, pero si no puedo elegir entre ninguna de ellas, no seré realmente libre.

    “Pa gustos pintan colores, pero a mí se me ha quitado la manía de que el universo tiene que ser legaliforme por cojones. Tiene un aspecto legaliforme, y ese uno de sus intereses y misterios más fascinantes. ¿Por qué se repiten los fenómenos que se repiten y no otros?. Pa quedarse calvo. Pero además tiene un aspecto no legaliforme. De la emergencia de novedad no hay ley. Un proceso nuevo, que antes no se daba, puede convertirse en regular y entonces podremos formular una ley que lo explica, reduciendo la riqueza del fenómeno a los aspectos que tenemos que idealizar para consensuar que se repite. Pero del cómo emerge por primera vez una forma organizada y más compleja del colapso de una forma de organización previa, salvo ignorancia mía (muy probable), no hay noticias.”

    No sabemos si tiene un aspecto no legaliforme. Te digo que tenemos fenómenos que podemos predecir y otros que no. Pero eso puede deberse a otras causas que no impliquen que la naturaleza no tenga un comportamiento causal determinista (ni lo contrario). Como bien dices, lo único que sabemos es que no hay noticias de cómo surgen ciertas propiedades o de cómo se comportan ciertos fenómenos. Ignoramos (tú y yo y creo que toda la comunidad científica), pero basándonos en ello deducir cosas es falacia ad ignorantiam. Entonces, para gustos colores.

  24. jack:

    “Santiago, no estoy diciendo que sólo podamos ver una opción. Lo que digo es que tenemos el cerebro para encontrar la mejor opción y adoptarla. La libertad sería la capacidad de elegir una opción que no fuera la mejor y eso es lo que digo que no es adaptativo. Por otra parte la determinación de cuál es la mejor opción no forma parte de la libertad sino que es la función ñpropordial de la inteligencia. Una inteligencia que no buscara la mejor opción sería un despropósito y una mente que no eligiera la mejor opción encontrada, un desastre, y no habrían sido bendecidas por la selección natural.

    Y cuando digo “bendecidas” no me refiero a que la selección natural revestida con casulla púrpura salpicara con el hisopo de agua bendita a la mente humana, devotamente reclinada, como algunos interpretarán llevados de su urgente afán de condena.”

    Es que sí que podemos elegir la peor opción. Hay conductas autodestructivas por todas partes. Desgraciadamente el suicidio es algo muy común en occidente. Y no creo que exista nada tan poco adaptativo como el suicidio. No obstante, este hecho no tiene nada que decir contra la evolución. El suicidio se deberá a una serie de desajustes, disfunciones o trastornos del complejo y eficaz sistema adaptativo que es el cerebro.

    Y te he entendido cuando decías bendecidas: favorecidas por la selección natural.

  25. Humilde:

    Es que el problema está en: ¿qué es una acción que no obedece TOTALMENTE a un condicionamiento? Por ejemplo, hoy elijo que iré a la universidad en vez de ponerme a trabajar. Vengo de una familia de alto nivel cultural con una tradición muy arraigada de estudiar en la universidad por lo que culturalmente estoy muy condicionado para decidir estudiar. Pero aún así decimos que NO ESTOY DEL TODO CONDICIONADO, que, de algún modo, aunque el condicionamiento “me empuja” a elegir algo, yo puedo elegir lo contrario, enfrentarme al condicionamiento… Esta acción contraria al condicionamiento ha de ser incondicionada… y aquí está la gran pregunta: ¿de dónde diablos procede esa decisión no sujeta a condiciones?

  26. Alejandro:

    Explícate más. Los sistemas físicos tienden al desorden… ¿qué tiene que ver eso con crear algo ex-nihilo? ¿Con que la vida parece ir en contra de ese desorden? Sí, pero la vida, a nivel global acaba por generar más entropía que la que reduce. La vida parece algo distinto a lo inerte en este nivel, pero eso no implica que no esté sujeta al segundo principio de la termodinámica, como todo.

  27. miquel dice:

    “Tenemos grados de libertad para hacer lo que queramos (más que una ameba, un ratón o un gorila), pero ninguna libertad para querer lo que queramos. Esto no es contradictorio con que la experiencia de decidir es un proceso real con la función de seleccionar diferentes opciones de acuerdo con las previsibles consecuencias que tienen para el organismo, y por tanto nos debemos comportar “como si” tuviéramos libre albedrio aunque éste sea una ilusión del cerebro. Nos sentimos agentes de la conducta aunque tan solo se trata de conocimiento o conciencia de haber realizado dicha conducta. Es decir, el cerebro actúa y luego cree que ha sido su voluntad la impulsora de dicha acción, o lo que es lo mismo, actúa y luego cree que hubiera podido elegir otra opción; aunque ya no es posible retroceder. Los defensores de una supuesta libertad humana incondicional rechazan el hecho de que nuestras acciones estén causadas pero no se me ocurre como puede mejorar la cosa si la causa es el puro azar o no existe ninguna causa.”
    Fragmento extraído de mi blog memoriasdesoledad. “Determinismo, libre albedrío y responsabilidad”
    Un saludo

  28. Alejandro Vukasovic dice:

    Tenemos una caja llena de moléculas dentro de un acuario (sólo agua). Ahora quitamos la tapa de la caja. Y las moléculas se van “deterministicamente” de donde hay más a donde hay menos. Un observador podría decir que existe una fuerza que mueve a las moléculas, pero no es así. Sinembargo una serie de fenómenos ( http://en.wikipedia.org/wiki/Entropic_force ) (un link no muy académico xD) son de esta naturaleza. ¿Podría ser esta la “novedad” de la que hablaba Masgüel?
    Creo que por ahí iban los tiros.

  29. Ananías de Camplintela dice:

    Desde la ignorancia se puede afirmar y negar. Desde la ignorancia se pueden apreciar los mismos paisajes filosóficos que desde la más aclamada y reconocida de las cátedras o desde el más elevado de los púlpitos.
    Ejerzo mi opinión y la fundamento en el más riguroso de los planteamientos epistemológicos.
    Hasta donde puede entender y adquirir certeza un ser pensante humano,(y aún diría que no humano) reconoce con absoluta precisión el indeseado camino hacia la inexistencia, hacia su desaparición inevitable.En este acertado y aplastante saber, puede percibir con notable sapiencia el determinismo que caracteriza su efímero existir. Todo lo demás son meros devaneos en los que se entretiene cual niño jugando con el bolinche, viendo como unas veces acierta y otras falla. Otros se dedican a amasar fortunas para entretenerse en este penoso camino hacia el determinismo que les espera con la bella imagen de la guadaña, las bellas huríes, las portentosas walkirias o el ciego dios del Destino acompañado con sus parcas siervas empujando hacia los territorios de Plutón.
    Mientras tanto todo mortal está autorizado para entretenerse y gozar de los espejismos de su libre albedrío.

  30. José Manuel dice:

    Estoy bastante de acuerdo contigo -y con otros- en que las elecciones están condicionadas por eventos previos. Pero esa no esa cuestión primordial. La cuestión es si somos CONSCIENTES en el momento de
    elegir. Y aquí hay una disyuntiva: unas veces, sí, otras, no, y otras
    pasados cierto umbral es díficil volver a decidir libremente…

    Debo señalar que la cuestión que aquí se comenta no es exactamente una
    discusión puramente científica, desde el momento en que junta un experimento
    en neurobiología con un concepto filosófico (libertad/libre albedrío), el
    cual requeriría una definición más precisa para poderlo contrastar
    experimentalmente.
    Vide:
    http://www.researchgate.net/publication/222027645_Brain_preparation_before_a
    _voluntary_action_Evidence_against_unconscious_movement_initiation

  31. José Manuel dice:

    Estoy bastante de acuerdo contigo -y con otros- en que las elecciones están condicionadas por eventos previos. Pero esa no es una cuestión primordial. La cuestión es si somos CONSCIENTES en el momento de elegir. Y aquí hay una disyuntiva: unas veces, sí, otras, no, y otras
    pasados cierto umbral es díficil volver a decidir libremente…
    Debo señalar que la cuestión que aquí se comenta no es exactamente una discusión puramente científica, desde el momento en que junta un experimento en neurobiología con un concepto filosófico (libertad/libre albedrío), el cual requeriría una definición más precisa para poderlo contrastar experimentalmente.
    Vide: http://www.researchgate.net/publication/222027645_Brain_preparation_before_a

  32. Yack dice:

    Santiago, cuando digo que siempre elegimos la mejor opción quiero decir, la mejor opción para el que toma la desición, no para tí.

    El que se suicida lo hace porque considera que es la mejor opción que tiene, puesto que ve el futuro cargado de sufrimiento y sin esperanza y el suicidio significa acabar con el problema de un plumazo. Si no hay más suicidios es porque lo impide nuestro instinto de conservación, que genera terror y sufrimiento asociado a la simple idea de la propia desaparición.

    Pero lo que yo pretendía decir es que el cerebro busca siempre la mejor solución posible a la situación actual y que no tenemos la opción de rechazar esa solución y elegir otra diferente. ¿En base a qué?

    Saludos.

  33. jonyle dice:

    Exacto. Coincido con el anterior.
    Siempre elegimos la mejor opción para ese momento concreto, porque, si no fuera la mejor opción, ¿por qué íbamos a elegirla? Es lógico: nadie elegiría aquello que no considera que es lo mejor de todas sus posibilidades.
    Además, lo que consideramos “la mejor opción” no es libre. Nuestra forma de ser, preferencias, biografía,… lo que somos, nos hace ver unas cosas como mejores, mientras que otros tienen distintas perspectivas. Por ello, en cada momento particular, uno tiene: o duda (y, por tanto, habrá que esperar a un momento posterior) o una opción como mejor (que depende de nuestra vida, no que haya sido elegido libremente).
    Una vez que tenemos la mejor opción, la elegimos y la ejecutamos. Es, por tanto, que no somos libres.

  34. wachovsky dice:

    o mas sencillamente: si la conciencia no es computable (reproducible) incluso por una maquina oraculo (en la praxis una computadora cuantica adiabatica de proposito general, una misma de esa que no tenemos ni sabemos por cuanto tiempo no tendremos) entonces existe el libre albedrio, si por el contrario una entidad laplaciana del tipo demonio o Dios mismo puede calcular todas nuestras reacciones y oscilaciones tanto determinista como posibilista (mucho mas verosimil esta segunda) nuestra respuesta-decision a todo entramado-estimulo anterior sera una respuesta a que lo que existe es un servo arbitrio que nos determina; algo asi grosso-modo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s