Sufrimiento

Publicado: 16 junio 2013 en Evolución, Filosofía de la mente
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¿Por qué sufrimos tanto? Si pensamos en que en la actualidad, en Occidente, durante la inmensa mayoría de nuestro tiempo no hay guerreros de la tribu vecina que quieran matarnos, no hay lobos ni osos cavernarios al acecho, no nos falta la comida ni el agua, es decir, nuestras necesidades de supervivencia están más que garantizadas… ¿por qué la selección natural nos diseñó de tal modo que sufrimos constantemente por problemas y amenazas que nunca son tan graves para amenazar nuestra vida? ¿Por qué me preocupo tanto por una discusión con un amigo, un desencuentro amoroso, un mal día en el trabajo? ¿Por qué, además, esas preocupaciones aparentemente superfluas pueden ocasionarme conductas tan disfuncionales evolutivamente hablando como pueden ser la depresión o el mismo suicidio? Es absurdo: un sujeto termina depresivo debido a un conjunto de circunstancias vitales que nunca eran tan graves para amenazar su vida ni sus posibilidades de éxito reproductivo. La depresión sí que acaba por causarle comportamientos que, a la postre, pueden amenazar su vida y sus posibilidades reproductivas. ¿Acaso hay algo más contraevolutivo?

Una de las mejores respuestas que he leído es esta:

Quizá una respuesta sea que los malos efectos del dolor crónico no evolucionaron en absoluto a través de la selección, sino que surgieron simplemente de un “bicho que apareció en la programación”. Las cascadas a las que llamamos “sufrimiento” deben de haber evolucionado a partir de esquemas anteriores que nos ayudaban a limitar nuestras lesiones, planteando el objetivo de huir del dolor con una prioridad extremadamente alta. La consiguiente alteración de otros pensamientos fue solo un pequeño inconveniente hasta que nuestros antepasados desarrollaron unos intelectos nuevos y más amplios. Dicho de otro modo, nuestras antiguas reacciones a dolores crónicos no han sido todavía adaptadas para ser compatibles con los pensamientos reflexivos y los planes clarividentes que más tarde evolucionaron en nuestra inteligencia. La evolución nunca tuvo la menor idea de cómo podrían evolucionar las especies en un futuro, por lo que no previó cómo podría el dolor alterar nuestras futuras capacidades de alto nivel. Por todo esto, llegamos a desarrollar un diseño que protege nuestros cuerpos, pero arruina nuestras mentes.

Marvin Minsky, La máquina de las emociones

Minsky nos explica muy bien este mal acoplamiento entre el cerebro animal o reptiliano y el cerebro racional como causante del sufrimiento evolutivamente injustificado. Sin embargo, no explica el por qué del mismo sufrimiento. ¿Por qué existe el dolor? Los seres humanos podríamos haber sido diseñados como los automóviles que viene equipados con un sensor sonoro de proximidad. Cuando se acerca el peligro, simplemente pitan, no sufren. Nosotros podríamos ser así. Si he tomado un veneno, en vez de sufrir un terrible dolor de tripa, podría tener un indicador que dijera a mi cerebro que algo va mal en el estómago sin dolor ni sufrimiento alguno. En definitiva, estamos en lo de siempre: ¿por qué los qualia? Minsky promete dar una buena explicación a este problema en el capítulo 9 de su muy recomendable libro. Ya os contaré.

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comentarios
  1. sirnewton3813 dice:

    No estoy muy de acuerdo con Minsky sobre todo en la última frase, “Por todo esto, llegamos a desarrollar un diseño que protege nuestros cuerpos, pero arruina nuestras mentes.”
    Ya que una cosa es el “dolor” y otra el “sufrimiento” esto si que arruina la mente.
    El dolor es una estado físico, el sufrimiento un estado mental, no siempre que se sienta dolor uno sufre y no siempre que uno sufre siento dolor.

    Creo que el dolor si que puede ser bien explicado desde un punto de vista evolucionista, pero el sufrimiento necesita de la psicología para ser correctamente explicado.

    De hecho Minsky parece que quiere decir que por evolución el ser humano debería de ser menos sensible ante el dolor, es decir, como ha desarrollado intelecto, el dolor debería de haberse acoplado a ese intelecto, como si de alguna forma el intelecto tuviera que coger funciones que tiene por naturaleza el dolor(señal de alarma),pero que aún no le ha dado tiempo.
    Y no necesariamente ha de ser así, de hecho el ser humano es más sensible al dolor que otras especies, que elementalmente son menos inteligentes.

  2. Sirnewton:

    No te comprendo bien. El hecho de que el ser humano sea más sensible al dolor que otras especies es lo que resulta extraño. Minsky se pregunta por el sentido del excesivo dolor que sufrimos los seres humanos cuando no parece que eso tenga mucho sentido en términos evolutivos. Aunque diferenciemos dolor físico de sufrimiento psicológico (Minsky lo hace en el libro, aunque en el texto que he puesto no aparezca), ninguno de los dos parece tener demasiado sentido en el alto grado en que se dan en nuestras vidas.

    Minsky piensa que si hubiera una buena coordinación entre nuestros sentimientos y nuestras capacidades de alto nivel no ocurrirían cosas como la depresión o los diversos trastornos mentales que un excesivo dolor o sufrimiento provocan.

  3. Laura dice:

    Puede plantearse que los mecanismos evolutivos no explican la totalidad del comportamiento, hay una emergencia de cualidades que superan lo estrictamente relacionado con la supervivencia. No solo sufrimos, o estamos en depresión, tambien jugamos, reimos,etc. Y no solo nosotros, las demás especies muestran estas cualidades.

  4. sirnewton3813 dice:

    Santiago: Sí, lo que quiero decir es que Minsky expone un problema donde realmente no lo hay. Estoy de acuerdo de que la capacidad intelectual es evolutivamente más nueva que el dolor o las pulsiones más básicas, pero yo no creo que el problema de por ejemplo “la depresión o otros trastornos mentales”, que originan sufrimiento, sea de alguna forma un síntoma de un mal ajuste entre lo viejo y lo nuevo, sino que es un mal ajuste entre lo viejo y el tipo de vida que lleva esa persona, cuando digo el tipo de vida me refiero a como fue educado, a como fue CENSURADO.

    Por ejemplo si una persona ha tenido una infancia mala,(palizas, falta de cariño, etc..) debido a un entorno malo,(padre alcohólico, pobreza extrema, etc..), seguramente que de mayor en términos generales sufrirá más, no sufrirá más porque su intelecto no sea capaz de manejar las pulsiones de origen somático, sino que ese mala infancia(en el fondo mala educación de esas pulsiones básicas), no se ajustarán a una sociedad que en términos generales a tenido una infancia más feliz, ese individuo arrastrará siempre esa mala carga de la infancia que le originará no poder adaptarse a una sociedad relativamente más feliz, es decir los trastornos mentales(quitando los que se deben exclusivamente a causas realmente neurológicas) tienen su origen en un entorno de conflicto en la infancia.

    Sí, el individuo a tenido una infancia feliz, de mayor tendrá una mayor capacidad de adaptarse a situaciones conflictivas, pero porque no arrastra ninguna carga pesada, y como no arrastra ninguna carga su intelecto puede trabajar de una forma más clara, por eso digo que es la psicología la que puede explicar mejor, el porque el individuo puede tener sufrimiento, la o las teorías de la evolución creo que no pueden hilar tan fino como para poder explicar ese tipo de trastornos que infligen sufrimiento.

    Creo que Minsky piensa que lo lógico tendría que haber sido que la evolución en el ser humano tendría que haberse dado de tal forma que el intelecto asumiera de alguna forma un control del dolor y las pulsiones más básicas controlándolas de una forma más eficientes, es como si el pensara que la evolución ha de tomar de alguna forma ese camino, EL DE QUE EL INTELECTO LO CONTROLE ABSOLUTAMENTE TODO, y yo creo que el intelecto asume unas funciones, lo somático otras, y si el entorno no es opresor habrá una relación armoniosa entre esas funciones.
    Si realmente hubiera un desajuste entre la función intelectual y las pulsiones más básicas, ocurriría siempre independientemente de que el entorno hubiera sido bueno o malo, la persona sufriría siempre de alguna forma y entonces la psicología no podría hacer nada contra esta situación, es decir la de que el individuo se libere de su sufrimiento.

  5. alejandrovu dice:

    ¿En serio piensa eso Marvin Minsky? O_o Es casi como decir que si hubiera una buena coordinación entre nuestro sistema inmunológico y el resto del cuerpo entonces no deberíamos preocuparnos de la anafilaxia.

  6. Hola. Supongo que ya conoces a A. Goicoechea, pero por si acaso te dejo esto: http://arturogoicoechea.wordpress.com/2013/06/17/las-metaforas-del-dolor/
    Un saludo.

  7. Sirnewton:

    Pero, supongamos que tenemos a un individuo con una salud mental envidiable. Ha sido bien educado en un entorno familiar perfecto de tal modo que ha desarrollado buenos mecanismos para afrontar cualquier problema que se le presente. Además, su química cerebral es magnífica teniendo casi un optimismo innato. Pues bien, aún así, si ese individuo discute una tarde con un amigo íntimo, sufrirá, al menos un buen rato (estará enfadado, de mal humor, etc.). Lo que Minsky se pregunta es por qué sufrimos más de lo estrictamente necesario. Teniendo en cuenta que la función del dolor es avisarnos de una amenaza real para nuestra supervivencia… ¿por qué sufrir tanto por el hecho de algo tan poco amenazador como la potencial pérdida de un amigo?

    Un neurólogo muy famoso, Robert Sapolsky, afirma que el estrés propio de nuestras sociedades surge porque tenemos la capacidad superior de imaginar una situación peligrosa aunque ésta no ocurra en el presente. Con mi imaginación puedo estar todo el día pensando en que me va a atacar un león y todo mi sistema de alerta se dispara (pupilas dilatadas, ritmo cardíaco acelerado, bronquios abiertos, músculos en tensión…), lo que produce los clásicos ataques de ansiedad o de pánico sin causa real o a partir de una causa que se exagera o distorsiona. Es lo mismo que dice Minsky: tengo una capacidad de nivel superior (la imaginación) que al combinarse con una “más animal” (mi sistema de alerta ante terribles amenazas) provoca desajustes que dan lugar a comportamientos poco adaptativos y a un enorme sufrimiento.

    Y no, Minsky no pretende que el intelecto lo controle todo. Solo afirma que si la relación entre “sistemas inferiores” y “superiores” fuera más adaptativa, sufriríamos menos. Minsky aceptaría (creo yo) que el sistema límbico controlara mucho más que el neocortex siempre y cuando la respuesta de esa relación fuera adaptarse mejor al entorno.

  8. Alejandro:

    Es que el ejemplo que pones no es bueno. La anafilaxis surge (corrígeme si me equivoco ya que no soy experto en inmunología) porque el sofisticadísimo sistema de detección de potenciales amenazas de nuestras defensas tiene defectos y reacciona con demasiada virulencia ante una amenaza que no lo es tanto. No creo que sea un problema de coordinación con ningún otro órgano del cuerpo.

    Pero, ¿tan mala te parece la explicación de Minsky? A mí es que me parece bastante lógica y muy coherente con lo que sabemos de psicología evolutiva.

  9. Laura:

    Es cierto, pero todo tiene un origen en la historia evolutiva. Todas nuestras características surgieron alguna vez en un ser en evolución y tuvieron necesariamente que sufrir el juico de la selección natural. Es posible que muchas características hayan sido más o menos neutras (que no hayan servido ni para que sobreviviéramos ni para que no lo hiciéramos), pero es buena estrategia investigar nuestra personalidad a partir de su historia biológica. Quizá no descubramos nada, pero podríamos descubrir mucho.

  10. sirnewton3813 dice:

    Estoy de acuerdo en que nuestras facultades superiores junto a nuestras pulsiones más básicas puedan ser algunas veces explosivas, por ejemplo, puedo tener miedo de caerme si estoy situado al borde de un precipicio, la relación entre el peligro de caerme y el miedo que existe en este caso puede ser proporcional y por tanto el miedo da una señal correcta hacia esa realidad, hasta aquí está bien, pero claro, puedo estar tumbado en mi casa, e imaginar que estoy cerca del precipicio, y debido a que imagino ese hecho, sentir miedo, y aquí no es proporcional, ya que realmente se que sólo estoy imaginando, sin embargo aparece miedo aunque realmente sepa que en mi sofá no corro peligro, así pues mi imaginación rompe los esquemas naturales y hace salir esa alarma “miedo” que realmente no debería de salir. Pero claro, yo no veo realmente ningún problema en esta situación, la imaginación de alguna forma engaña a los mecanismos más primitivos que hay en el cerebro, el intelecto sabe que no corre peligro, pero el mecanismo de la angustia surge porque en el fondo no sabe distinguir entre “realidad” o “ficción”,(gracias a eso podemos disfrutar de una película de terror o de un drama).

    Quizás Minsky lo que quiere decir es que lo lógico sería que por ejemplo uno pudiera imaginar un hecho catastrófico sin que le hiciera ni un ápice de angustia, ya que sólo es imaginación, pero creo, que si es eso lo que en el fondo quiere decir, de alguna forma está diciendo que nuestras capacidades defensivas más primitivas tendría que haber evolucionado hacia la situación siguiente: que las propias pulsiones o mecanismos defensivos más básicos por sí mismos y sin ayuda del intelecto supieran discernir entre la realidad tal y como se presenta y lo que no es real y pertenece a la fantasía, pero claro, eso de alguna forma sería otorgar “capacidad objetiva” a las funciones más básicas, para eso ya está el intelecto, no es necesario que se intelectualice la propia pulsión y tenga capacidad de discernir entre realidad o ficción.

    Además podemos invertir la situación, o sacar ventaja a la ciega capacidad de discernir de las pulsiones, podemos imaginar situaciones que nos produzcan “placer” o a veces nos aporta placer situaciones que no son proporcionales a la realidad, lo mismo que el sufrimiento pero a la inversa, y eso no se lo pregunta Minsky? Gracias a nuestras facultades superiores podemos generar más placer del que la realidad nos pueda dar.

  11. yack dice:

    Lo que yo recuerdo sobre lo que Mynsky afirma es que cuando el dolor es muy intenso se inhibe el pensamiento de más alto nivel y eso es poco práctico para la supervivencia. Por ejemplo, si te das un golpe muy doloroso en una rodilla mientras estás intentando robar una caja fuerte, pierdes la capacidad de concentrarte y, como consecuencia, te atrapa la policía.

    Según él, la selección natural debería haber preservado la operatividad de nuestras facultades superiores durante las fases de dolor intenso.

    Esto no deja de ser una especulación a la que yo opongo la siguiente interpretación alternativa:

    El mecanismo del dolor está diseñado para que en situaciones extremas se pongan en marcha los mecanismos de supervivencia automáticos más básicos y tal vez sea más practico, en términos estadísticos, desconectar los lentos y poco fiables sistemas de alto nivel y aferrarse a lo que “siempre ha funcionado”.

    ¿Sería adaptativo que pudiésemos desconectar el dolor a voluntad? Si así fuera, nunca lo conectaríamos y nuestra vida se acortaría tanto que desapareceríamos como especie en una generación.

    La selección natural trabaja con grandes números y no le interesa resolver los casos particulares que comprometen los resultados globales.

    Saludos.

  12. alejandrovu dice:

    Yack: Estoy más de acuerdo contigo que con Minsky en este tema.

  13. Alvaro dice:

    En cualquier sociedad, pero mucho más en las primitivas sociedades tribales, perder el vínculo social podía significar la muerte. Quizás en el ejemplo que pones, el sufrimiento de discutir con un amigo tenga reminiscencias de aquel comportamiento de supervivencia.

  14. Yack:

    No, Minsky no dice que la selección natural no debería haber anulado nuestras facultades superiores en los casos de dolor intenso. De hecho lo que dice no contradice en nada a lo que tú comentas. Minsky se refiere a el excesivo sufrimiento que domina en nuestras vidas en contraposición con la ausencia de peligro real. ¿Por qué si, por ejemplo, muere un familiar mío, paso años sumido en una profunda tristeza que, además, empeora mi conducta en términos evolutivos? ¿No hubiera sido mejor solo sufrir solo unos días y luego estar en plena forma?

  15. Sirnewton:

    Minsky no propone alternativas (o yo no las he leído), pero la que propones está bien. Sería magnífico que nuestro sistema emocional supiera discernir mucho mejor la situación real de la irreal para que no sufriéramos ante algo irreal. Pero es que fíjate en la chapuza: yo puedo saber perfectamente que no existen los monstruos y que, por lo tanto, es imposible que debajo de mi cama esté ninguno. Sin embargo, aunque me lo repita muchas veces, el miedo pasará olímpicamente de mis razonamientos y se hará sentir. ¿No parece que hay una evidente falta de comunicación entre la razón y las emociones? ¿No hay un claro desajuste?

    Y sí, esta forma incorrecta de percibir emocionalmente el peligro también nos permite sentir placer con solo imaginarlo, pero estamos en las mismas: sería genial que nuestro diseño nos dejara en este caso sentir placer al imaginar pero nunca dolor. Por pedir que no quede. En el fondo, lo que dice Minsky es que la selección natural podría haber sido más maja y habernos diseñado mejor para ser felices, cosa que, según él, no ha ocurrido.

  16. Álvaro:

    Sí, perder un amigo es perder una alianza y eso podría ser muy importante, pero la cuestión es: ¿por qué por ello no sufrir solo dos minutos y ya está? ¿Por qué tanto sufrimiento? Mi sistema emocional podía transmitirme solo un poquito de sufrimiento, el suficiente para avisarme de que está pasando algo malo y parar, y no llevarme a una depresión. Parece que hay una desproporción entre cantidad de sufrimiento y cantidad de peligro.

  17. Alvaro dice:

    Esa desproporción se podría explicar por el contraste entre la enorme evolución cultural de la especie frente a la ínfima evolución biológica del cerebro en el mismo periodo. El dolor, el miedo, es útil si se mantiene mientras dure la amenaza. Un león rondando el poblado tiene que producir miedo mientras el león campe a sus anchas, no solamente durante el primer minuto. Si en el pasado remoto la pérdida de alianzas sociales significaba la muerte, la preocupación debería mantenerse mientras no se recuperase la alianza o un sustituto válido de ésta, y no durante los primeros diez minutos.

  18. yack dice:

    Santiago, el problema es que la selección natural no está interesada en hacernos felices ¿para qué? Simplemente nos ha puesto trocitos de queso en los lugares más inaccesibles y nos ha dotado de un cerebro que nos permite alcanzarlos y de paso mantener en movimiento la pesada maquinaria de la civilización.

    En cuanto a la conveniencia de sólo sentir un pinchacito cuando te arrancan las dos piernas, no funcionaría. Tememos perder a un ser querido porque imaginamos (por experiencia de cuando murió el gato) el sufrimiento que nos provocará (en profundidad y extensión) y por eso estaremos dispuestos a realizar cualquier sacrificio para evitarlo y no precisamente para salvar a nuestra media naranja, sino para evitar el largo sufrimiento que nos producirá su pérdida.

    Nuestro mecanismo de decisiones sólo funciona, sólo puede funcionar, basándose en el cálculo de placer o dolor que nos producirá cada decisión, aunque creamos, ingenuamente, que se mueve por objetivos más nobles y altruistas. No podemos reducir el dolor sin reducir también la eficacia de las decisiones.

    Saludos.

  19. Yack, Álvaro:

    Pero pensad en una máquina. Mi ordenador realiza todas sus tareas con una constancia perfecta, sin pereza ni distracción alguna. Y, para ello, no siente dolor ni placer de ningún tipo. ¿No fue entonces aquí la evolución muy poco práctica? ¿Por qué crear un complejo y costoso sistema de premios y castigos cuando, sin ellos, podría haber creado seres igual de eficaces?

  20. Alvaro dice:

    Santiago. La evolución no es práctica. No tiene propósito. Tampoco “crea seres” en el sentido en el que un ingeniero ha creado tu ordenador. La evolución es un sistema de fuerza bruta, ensayo-error, azar, efectos secundarios (entre ellos la emergencia de facultades, efectos, etc) y demás. Quizás el sufrimiento resulta ser un efecto secundario del sistema nervioso desarrollado que, lejos de ser una ventaja, acabe siendo el talón de Aquiles de la especie.

  21. Álvaro:

    Sí, si es que en ese sentido no hay contradicción con lo que Minsky dice. Él compara la mente en evolución con el diseño de un programa informático. Cuando en un programa muy grande el ingeniero quiere realizar cambios, en muchas ocasiones, esos cambios provocan conflictos con partes anteriores del programa. De hecho, muchos programas se abandonan porque el ingeniero ya no da abasto para corregir tantos errores y decide hacer un programa nuevo. La evolución funciona así. Por eso las capacidades superiores pueden ocasionar muchos conflictos con capacidades inferiores más antiguas en el tiempo evolutivo.

    Pero es que lo que no sé por qué os parece tan rara la idea de que sufrimos demasiado. Fíjate en todos los trastornos mentales que existen: ansiedad, estrés, depresión, trastornos obsesivo-compulsivos, bipolaridad, autismo, esquizofrenia, baja autoestima… la lista es amplísima. ¿No te parecen demasiados cuando en nuestras sociedades no existen demasiados problemas que amenacen que nuestros genes pasen a la siguiente generación?

  22. sirnewton3813 dice:

    Con respecto al sufrimiento desproporcionado o incluso “proporcional” pondré un ejemplo extremo, pero al parecer puede ser posible.
    En la cultura oriental o al menos en cierta parte de ella el sufrimiento es debido a que el “yo”, que es tomado como una total ilusión mental se aferra desmedidamente a todo situación que le genere placer, eso vuelve al individuo egoísta y muy frágil ante cualquier pérdida, así pues el sufrimiento siempre estaría al orden del día, sin embargo se presupone que es posible liberarse del sufrimiento cuando uno es posible(mediante por ejemplo la meditación) alcanzar unos estados de consciencia que de alguna forman disuelven ese “yo” y hacen que la persona sea “libre”, esto sería llegar al “nirvana”, la persona entonces alcanzaría un estado de claridad mental total y de paz, y este individuo ya no sufriría y de alguna forma estaría siempre en armonía y por tanto feliz.

    Con esto quiero decir, que si realmente,” esto es posible”, entonces la evolución no ha sido tan mala en el caso del ser humano, el problema radicaría en una especie de ignorancia que nos hace sufrir innecesariamente, una vez superada esta ignorancia a través de cualquier técnica oriental uno consigue situarse siempre por encima de las nubes que crean la tormenta del sufrimiento y por tanto siempre gozar del sol.

    Claro, si es posible llegar a liberarse del sufrimiento, significaría que nuestro cerebro a evolucionado con muy buena coordinación, pero que debido a la ignorancia(cuando digo ignorancia me refiero a un desconocimiento de uno mismo) nos hace tomar siempre decisiones o pensar situación erróneas que dan como resultado el sufrir.

  23. alejandrovu dice:

    Creo que Álvaro lo a expuesto muy bien. Si al final esos problemas no interfieren con que sus portadores tengan desendencia ¿cómo se espera que la evolución los arregle?

  24. Sirnewton:

    Vale, aceptemos que entre todos los códigos éticos, religiones, planteamientos filosóficos, modos de vida, etc. desarrollados a lo largo de la historia, el budismo, o sus diversas variantes, han dado con la clave para minimizar el sufrimiento. Aún así, si contamos que el hombre lleva, pongamos, unos 200.000 años sufriendo sobre la faz de la Tierra y el budismo solo unos 2.500, tenemos 175.500 años de dolor innecesario. La evolución no lo ha hecho demasiado bien.

    Además, el budismo requiere un montón de técnicas y prácticas para conseguir eliminar ese dolor, un entrenamiento que dura años… ¿no hubiera sido mejor la evolución si nos hubiera diseñado de tal modo que todo ese trabajo no fuera necesario?

  25. Alejandro:

    Es que el problema está en que una depresión severa si afecta a tus posibilidades de tener descendencia.

  26. sirnewton3813 dice:

    Santiago: Existe otra posibilidad que seguramente a ti te satisfará más que a mi, y es que quizás por decirlo de alguna manera, la evolución en el ser humano no ha sido aún completada, me refiero a que estamos aún a medio camino para alcanzar un cerebro totalmente humano, nuestras partes más inferiores ´nos dominan demasiado y nuestras facultades superiores no son capaces de armonizar bien esa situación, con lo que el resultado es lo que es, ahora bien, quizás en unos miles de años el cerebro llegue a ser totalmente “humano” en el sentido de haber conseguido una total independencia de nuestros primitivos instintos, y sublimicemos todas las pulsiones correctamente.
    Pero esa posibilidad me es muy artificial.

  27. Sirnewton:

    Ni idea. Los caminos de la evolución son inescrutables. Mientras tanto, a mí lo único que me vale para eliminar el sufrimiento es tomarme un par de gin tonics 😉

  28. alejandrovu dice:

    Santiago: ¿Y la esquizofrenia, trastornos bipolares, etc? ¿La gente con estas enfermedades no tiene hijos? xD Quizá hoy sea más cabeza dura que de costumbre, pero ¿Por qué siento que se le está pidiendo a la evolución que se comporte como un diseñador? ¿También se va a cuestionar por qué las hojas en general son verdes, siendo que si hubieran sido negras absorberían más radiación?

    Ahora bien, por supuesto que si tuviésemos control sobre el sufrimiento, nuestra vida sería más guay, pero no creo que la evolución haya estado (o esté) obligada a dotarnos de eso… Aunque también es cierto que quizá en un tiempo más (a escala evolutiva) mi recuerdo esté obligado a tragarse sus palabras.

    Saludos.

    PD: ¿Gin tonic? No bebo, pero si lo hiciera, creo que preferiría un whisky. xD

  29. Alejandro:

    Es que el tema se está yendo de las manos. Minsky comenta un hecho: sufrimos aparentemente más de la cuenta y se pregunta por qué. Su respuesta es que hay una especie de “disfunciones” entre capacidades superiores e inferiores. Ya está. Minsky no dice que la evolución debiera haber hecho nada, solo constata un hecho e intenta darle explicación.

    Luego ya hemos hablado de otras cosas. A mí especialmente me llama la atención el hecho de que la evolución optará por crear costosos sistemas de premio y castigo cuando podría haber conseguido los mismos resultados sin ellos (tal y como describo en el ejemplo del ordenador), pero, efectivamente, la evolución no es un ingeniero inteligente sino más bien un aficionado al bricolaje que hace lo que puede con los materiales de los que dispone. Podríamos ser infinitamente infelices si con ello fuéramos más aptos para la supervivencia. Yo suelo pensar en los conejos. Si uno ve un conejo parece que es un animal que está siempre estresado, siempre parece asustado, vigilante… No creo que sea muy feliz. Pero claro, un conejo tranquilo y despreocupado sería presa fácil para los lobos.

    PD: es que hoy en día lo que se lleva entre los gafapastas son los gin tonics… ¡No estás a la moda!

  30. sirnewton3813 dice:

    Con respecto al gin tonic, hay una frase muy buena en un capítulo de “los Simpson” en donde Homer Simpson acaba diciendo en su elocuente estilo: “el alcohol es el origen y el fin de todos los problemas”

  31. Sirnewton:

    Es que no hay que leer a Minsky sino ver más los Simpson. 😉

  32. Yack dice:

    Santiago esa es una buena objeción que coincide con la que yo suelo poner cuando oigo que sin emociones no habrá inteligencia artificial eficiente.

    El dolor y el placer sólo es una guía que facilita que los seres vivos hagan lo que deben hacer para sobrevivir (ellos y la especie) en un medio hostil y escaso de recursos. En este escenario cada decisión tiene un peso sobre la opciones de supervivencia y si el saldo se acaba, significa la extinción del individuo y el fracaso del plan para el que fue diseñado.

    Sin embargo, en una máquina artificial, su creador humano asume la tarea de cuidar de ella y suministrarle todo lo que necesita, como si de un animal domestico se tratara. Por lo tanto, no necesita añadirle un sistema de premio y castigo equivalente al de los seres vivos autosuficientes, ya que la responsabilidad de la supervivencia la asume su creador y diseñador.

    Si fabricáramos máquinas autosuficientes para sobrevivir en un ambiente hostil y con escases de recursos, deberíamos dotarlas de un plan maestro de propósito general y de un sistema de premios y castigos para dirigir su conducta de acuerdo con ese plan maestro, pero concediéndoles la flexibilidad necesaria para que pudiesen establecer autónomamente prioridades en función del entorno cambiante.

    El resultado del cálculo optimizado de costo/beneficio a corto/largo plazo, en función de los objetivos generales del plan, sería percibido por la unidad central de proceso como dolor y placer.

    Saludos.

  33. alejandrovu dice:

    Santiago:

    Pues creo que la evolución dio (¿otra vez nos traiciona el lenguaje?) con un buen método, como el que describe Yack, para poder sobrevivir.

    ¿Por qué sufrimos mucho? ¿Podría ser sólo un efecto secundario de esta novedad que llamamos inteligencia? Supongo que los centros primitivos mandan.

    Tengo algunas dudas: ¿Hace cuánto que empezamos a sufrir “más de la cuenta”? ¿Es un tiempo suficiente para determinar si eso ha sido perjudicial para nuestra especie y nos condenará a no ser exitosos en cuanto a nuestras posibilidades de reproducción?

    Saludos, sr Gin Tonic.

    PD: ¿Sabes algo que me llama mucho la atención? Es que estemos aquí cuestionando aquí la integración entre los centros primitivos y las novedades del último modelo. Hasta donde sabemos, no lo hacen las piedras, ni las estrellas, ni mis figuras de pelis de terror… Pues menudo “aficionado” al bricolaje que resulto ser la evolución. Lo siento, está fuera de tema, pero de verdad es algo que me cuasa asombro.

    Lo anterior me lleva a algo más fuer del tema, si cabe. ¿Controlaremos alguna vez nuestra evolución? ¿Nos diseñaremos a nosotros mismos? ¿Arreglaremos lo que consideremos no es una solución óptima?

  34. yack dice:

    Alejandro, contestando a tu última pregunta, yo diría que eso que dices, ya está empezando a ocurrir.

    Por alguna misteriosa vía, la evolución ciega e inmisericorde se está reconvirtiendo, a través de la especie humana, vía inteligencia tecnológica, en una evolución inteligente, con propósitos muy concretos entre los que destaca, en segundo orden tras el de la supervivencia, el de la eliminación del dolor y la obtención permanente de placer.

    Entonces, el nuevo modelo hacia el que vamos (ya habló Santiago de esto, tiempo atrás) estará basado únicamente en el placer, porque tendremos tal dominio sobre el medio que se acabarán definitivamente las estrecheces que hicieron necesario el dolor. Y en último término rediseñaremos nuestro cerebro a medida de nuestros deseos, y convertiremos el placer, que sólo fue una estrategia de la Naturaleza para dirigir nuestra conducta, en un objetivo en sí mismo.

    Ironías del destino.

    Saludos.

  35. alejandrovu dice:

    Yack:

    ¿Podría ser entonces que la evolución darwiniana termine en una larmackiana?

  36. Yack dice:

    Bueno, Alejandro, el lamarkismo nació muerto y debe seguir así. Yo creo que sería más apropiado decir “evolución inteligente” aunque ese término podría ser aún peor porque entonces se apuntarían el tanto los testigos de Jehová. Habría que pensar en algo así como “evolución tecnodirigida” o “tecnoevolución”.

    Saludos.

  37. alejandrovu dice:

    Yack:

    Permíteme estirar el elástico y ser abogado del diablo. Supongamos que disponemos de una ultraguayísismo enjambre de nanobots (como en Prey de Micheal Crichton). Y estos son capaces de estudiar el ambiente y producir soluciones de ingeniería para que la versión siguiente del enjambre tenga las habilidades necesarias para seguir operativo. ¿No sería esto cercano a una evolución Lamarckiana?

    Saludos.

    PD: ¿Alguien más responde? xD

  38. yack dice:

    No creo que fuese justo llamarlo así porque estaríamos dándole la razón a Lamarck restrospectivamente, concediéndole un mérito que no tuvo.

    El ejemplo que pones es sólo una escenificiación diferente de la evolución inteligente que se está desplegando en el ámbito de la tecnología humana.

    El nuevo modelo evolutivo (tecnoevolución) se basa en el hecho de que los nuevos diseños se generan en un entorno virtual (una mente biológica o electrónica) y son seleccionados en ese mismo entorno sin llegar a materializarse.

    Dentro de una mente humana existe una simulación de la realidad exterior, donde la imaginación creativa libera todo tipo de criaturas hipotéticas que pueden ser seleccionadas por la voluntad de su dueño (que sustituye a la selección natural), antes de que lleguen a materializarse en el mundo real. De esta forma se ahorra una cantidad inmensa de energía, se acelera la evolución en muchos órdenes de magnitud y se redirige en una dirección diferente.

    Saludos.

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