Lorenz y el efecto inverso de las alambradas

Publicado: 16 marzo 2014 en Ética y moral, Evolución
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En resumen, los animales vivían en completa libertad y estaban familiarizados con nuestra casa. Tendían siempre a venir hacia nosotros, no a escapar de nosotros. Las frases que en cualquier otra vivienda podrían ser: “El pájaro se ha escapado de su jaula, ¡cierra aprisa la ventana!”, en la nuestra era: “¡Por Dios, cierra la ventana, que la cacatúa – o el cuervo, el maki, el capuchino – quiere entrar!”. La aplicación más genial del “efecto inverso de las alambradas” fue experimentada por mi esposa cuando nuestro hijo mayor era todavía muy pequeño. Precisamente entonces teníamos algunos animales grandes, que podrían ser peligrosos: cuervos, dos grandes cacatúas de moño amarillo, dos makis mongoz y un mono capuchino, a los que  – en especial a los cuervos – no era prudente dejar solos con el niño. Como solución más práctica, mi mujer improvisó una gran jaula en el jardín y metió en ella… el cochecito con nuestro hijo.

Konrad Lorenz, Hablaba con las bestias, los peces y los pájaros

Hay muchos tipos de cárceles que no tienen barrotes: un empleo, una relación sentimental o familiar, un proyecto, una promesa, una frontera, el miedo, el remordimiento, la inseguridad… en general, las contradicciones o los callejones sin salida. La relación del hombre con la naturaleza se ha entendido históricamente siguiendo este patrón carcelario: la naturaleza era algo hostil, peligroso, de lo que había que protegerse creando barreras. Una vez establecida una defensa sólida, se pasaba al ataque: mediante nuestra técnica había que controlarla, dominarla, ajustarla a nuestros deseos. Y esto nos llevó al callejón sin salida: una mala relación con lo natural que supone su destrucción sistemática y, a la postre, la nuestra también.

La solución pasa, como en casi todas las ocasiones, por el conocimiento. Cuando comencé a interesarme por la biología, mi impresión hacia seres que antes me parecían dañinos y repugnantes giró 180 grados. Ahora, si en un trozo de pan sale algo de moho, corro a sacar el microscopio para ver que ocurre allí. Cualquier insecto, cualquier mala hierba, me parecen sumamente interesantes. De la curiosidad y del saber surge el respeto, y del respeto surge el amor. Elevada a la enésima potencia, ésta es la vida de Konrad Lorenz : su inmensa curiosidad por la naturaleza iba pareja a su sin par amor hacia ella. Por eso su casa era el ejemplo, por excelencia, de convivencia entre hombre y animal, porque para amar algo hay que comprenderlo. De hecho, gran parte de los males que se han cometido a lo largo de la historia tienen entre sus causas un desconocimiento o una mala comprensión de lo que es el otro. Si sientes indiferencia (y, en cuanto a tal, muestras desconocimiento) por los organismos vivos, no te dolerá demasiado su exterminio en pro de otros fines que sí te interesan.

Comprendemos que, en una primera fase, la humanidad en un estadio de desarrollo técnico primitivo, entendiera la naturaleza como algo hostil. No hay duda de que un tigre dientes de sable quiere comerme y que poco amor puedo mostrar yo al encontrarme con uno, especialmente si está hambriento, en medio de la sabana. Pero en el nivel técnico actual, cuando rara vez hay especie animal que pueda resultar peligrosa, la actitud ante lo natural ha de cambiar. Hemos dominado y controlado el mundo, es algo para estar muy orgullosos como género humano. Pero una vez aquí hay que cambiar los términos.  Y cambiar los términos pasa por cambiar la posición de las alambradas: el que ha sabido protegerse ha de pasar a proteger. Y para que nos interese proteger hay que comprender, respetar y, a fortiori, amar.

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comentarios
  1. sirnewton3813 dice:

    Santiago estoy muy de acuerdo con lo que expones, también me gustaría añadir 2 cosas, que hay una relación de proporción entre los derechos humanos y los derechos hacia los animales, en el sentido en que aquellos países en donde se respetan más los derechos humanos también son más sensibles con los animales, es decir mayor empatía hacia ellos, en términos generales se llega a entender mejor por ejemplo el sufrimiento de un animal desde una perspectiva de que ellos se asemejan al ser humano, al menos desde un plano del sufrir. Y dos, que aunque estoy de acuerdo en que el conocimiento del animal lleva al respeto de éste, no estaría de más que en la experimentación con el animal para fines por ejemplo médicos hacia el hombre fuera una experimentación lo más inocua posible hacia el animal y no tolerar sufrimientos relativamente gratuitos apelando que eso beneficia al ser humano.

  2. Como estudiante de filosofía y psicología, no puedo estar más de acuerdo con lo expresado. Aún así, creo que falta hacer consciencia mucho más hondo en este tema. Sabido es por muy poca gente, mientras se come un trozo de pollo en el Kentucky Fried Chichen o se fríe un huevo en casa, respecto del proceso de crecimiento y vida que tuvieron esos pollos que están en su plato y las gallinas que pusieron ese huevo. Al respecto, esos pobres pollos, tuvieron un crecimiento aceleradísmo producto de hormonas, para que así lleguen muy pronto a su tamaño y peso ideal para matarles. Ellos nunca vieron un prado ni pudieron correr libremente por un campo, al contrario vivieron aglomerados y su muerte es similar a un campo de concentración, su muerte es una verdadera tortura. Así mismo, esa gallina que puso ese huevo, se le aceleró su proceso natural de producción de huevos que es de uno al día, por un proceso de hasta 6 huevos al día… ¿saben lo que eso significa? hormonas, modificación genética, etc…
    Me pregunto, ¿qué es maltrato animal entonces?, si esto no lo es, entonces debo estar loco y haber crecido en un mundo en que se respetaban los animales, se jugaba con ellos, se tenían de mascota y servían de sustento para la familia del campo, se cuidaban los animales y las plantas, eran nuestro bien más preciado.
    Esto sin indagar en los procesos industriales de otros animales y aves, como pavos, cerdos, etc., ni tampoco entrar en detalle por ejemplo, en las cacerías de animales o aves, que gente enferma que disfruta con el placer de matar, paga mucho dinero por ejemplo en mi país, por salidas a cazar ciervos y jabalíes. Me pregunto, porqué mejor no los dejan a ellos indefensos dentro del hábitat del jabalí o del ciervo y su cometido tenga que ser lograr salir de allí con vida, sin matar ningún animal, sería interesante eh?

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