Aclarando conceptos

Publicado: 6 mayo 2014 en Filosofía de la mente
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Cuando la ciencia entró de lleno en el tema de la mente a través de la psicología o de las neurociencias, se metió de lleno en problemáticas que llevaban tratándose por la filosofía desde hace más de veinticinco siglos. Los científicos se encontraron con el problema de la mente y, con él, llegaron al problema de la consciencia. Desconociendo la historia de la filosofía se lanzaron, muchas veces de modo muy ingenuo, a hacer filosofía, por lo que es común encontrar en libros de divulgación (único lugar donde a los hombres de ciencia les está permitido especular) capítulos llenos de confusiones y errores conceptuales, propios de autores, muchas veces muy brillantes, pero no demasiado duchos en lo que hablan. He leído en muchas ocasiones razonamientos muy laxos e imprecisos, en los que se usa el término consciencia con diversos significados (como sentience, representación, estado mental, etc.) sin establecer diferenciación alguna, lo cual conlleva a la postre, confusiones y embrollos muy graves.  Así mismo he visto usar el concepto de autoconsciencia de modo harto equívoco, unas veces asemejándola a la autorepresentación y otras a “mismidad”, “subjetividad”, “intimidad”, etc.  sin tener demasiado claro de qué se está hablando.

Si queremos enfrentarnos de modo científico al problema de la mente, la filosofía tiene una importancia capital. Antes de realizar un experimento tenemos que tener muy claro qué buscamos y cómo hemos de buscarlo, y para eso hay que tener una precisión conceptual de cirujano y unos claros preceptos epistemológicos. Vamos a hacer aquí un ejercicio de clarificación e higiene conceptual para, al menos, saber donde estamos. Definamos los términos clave:

Representación: cuando pensamos en un objeto del mundo que, en estos momentos, no está presente delante de nosotros, imaginamos una “imagen mental” en donde volvemos a presentar en nuestra mente el objeto recordado, re-presentamos el objeto. Hay muchas formas de hacerlo. La más típica es la “imagen visual”: yo vuelvo a “ver” en mi mente el objeto recordado. Pero también puede ser funcional: yo traigo a mi mente alguna información del objeto con la que hago algo. Tiene que quedar claro que representación no implica necesariamente consciencia. Mi ordenador hace muchísimas cosas con información que recoge del exterior y tiene almacenada en su memoria, sin que sea, para nada, consciente de lo que hace con ella.

Autorepresentación: cuando tenemos información de un objeto del mundo, siendo ese objeto algo que consideramos parte de nosotros mismos (habitualmente una parte de nuestro organismo como agente teleológico). Nunca puede confundirse, como a menudo se hace, autorepresentación con autoconsciencia. Mi ordenador tiene un indicador del estado de su batería. Cuando la batería está baja indica que hay que enchufar el cargador. Eso es una forma de autorepresentación que, de ningún modo, implica autoconsciencia. Mi ordenador, creo que todos estaremos de acuerdo, no tiene ningún tipo de autoconsciencia.

Consciencia: en inglés existe la palabra perfecta: sentience, es decir, la capacidad de sentir sensaciones, emociones, etc. Cuando me duelen las muelas soy consciente de ese dolor, siento ese dolor. Este es el gran enigma de la mente: ¿cómo y por qué la mente tiene estados conscientes?  Y esto es, precisamente, lo que los ordenadores no tienen, a pesar de que tengan capacidad de representación y autorepresentación.

Autoconsciencia: más difícil todavía. Se la puede traducir por “mismidad” (y oponerse a “alteridad” u “otredad”). Significa ser consciente de que yo soy el sujeto de mis sensaciones, percepciones, sentimientos o pensamientos. Cuando me duelen las muelas, me duelen a mí y no a cualquier otro. La autoconsciencia es lo más difícil de explicar, principalmente porque saber que yo soy el sujeto de mis estados mentales no es claramente una sensación (tal y como sería el dolor de muelas o el olor de una flor) ni tampoco hace falta una inferencia lógica para deducirlo (no tengo que razonar para saber que las muelas me duelen a mí y no a otro). Es algo muy extraño, más bien fruto de una extraña intuición. Del mismo modo, tal y como criticaban los empiristas, no tengo ninguna percepción de ese sujeto, de ese “Yo” que tiene tal consciencia de sí mismo. Yo solo percibo colores, formas, sonidos… pero nunca a ese “Yo” que percibe. ¿Es una ilusión?

Autoconsciencia biográfica o narrativa: soy consciente de que tengo una historia, de que yo he sido el mismo desde que nací hasta el día de hoy y, en cuanto a tal, me relato a mí mismo mis andanzas biográficas. Téngase en cuenta que esto podría entenderse meramente como “autorepresentación histórica”: mi navegador de Internet tiene un historial en donde se indica todos los lugares de la red que visitó. Ese historial es una especie de “autobiografía” del navegador que no implica ni consciencia ni autoconsciencia. En este sentido, la autoconsciencia biográfica no parece tan enigmática como la autoconsciencia.

Cuando vemos por Internet vídeos de  bebés o de primates reconociéndose ante un espejo, muchos se lanzan a decir que ya poseen autoconsciencia. Se precipitan: bébes o primates pueden tener capacidad de autorepresentación: saben que ese que hay delante del espejo es su propio organismo, pero de aquí, ¿puede deducirse que son autoconscientes tal y como hemos definido la autoconsciencia? No: podríamos diseñar una máquina que se reconociera ante un espejo pero que no fuera ni consciente ni autoconsciente de nada.

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comentarios
  1. rockymapache dice:

    No estoy de acuerdo con tu caracterización de la conciencia. Si un sistema cree, es consciente. De hecho decimos cosas como “Soy perfectamente consciente de que fulanito es más listo que yo” para expresar creencias. Y las creencias no exigen ningún tipo de experiencia fenomenológica, tan sólo la actitud intencional.

  2. Yo he hablado de conocimiento, no he hablado de creencia. El concepto de creencia es aún más oscuro y difícil.

    Pero aún así, es posible hablar de creencia sin consciencia. Si entendemos creencia por tener un cierto grado de certeza acerca de un conocimiento, podemos imaginar, por ejemplo, un programa de predicción del estado atmosférico que afirma que hay un 95% de probabilidades de que llueva. Podría decirse que ese programa “cree” que va a llover, sin ser consciente de nada.

  3. Masgüel dice:

    Pero Santiago, si abres una entrada para aclarar conceptos y a la primera de cambio entrecomillas “creer” para hablar de la actividad de un programa informático, mal empezamos. Como dice Searle, la computación es un proceso físico de intercambio de electrones. Su contenido semántico solo es real para el observador consciente que lo interpreta.

    Tus definiciones me parecen problemáticas. La consciencia es un polo intencional. Lo que se presenta o representa ante ella, el otro. No hay consciencia sin contenido de consciencia. Ni a la inversa.

  4. Masgüel dice:

    Y la autoconsciencia siempre es simbólica, aunque no siempre es verbal.

  5. rockymapache dice:

    1) ¿Cómo es posible que el concepto de creencia sea más complicado que el de conocimientyo/sapiencia si este último presupone el primero?

    2) Una creencia puede ser inconsciente, claro, pero el sistema que cree es consciente. El programa de predicción metereológica es consciente de que probablemente llueva, aunque no se consciente de esa creencia.

    Entiendo que no estés de acuerdo con el punto 2), pero es una postura que se defiende y la caracterización del lenguaje que ofreces no lo captura. Sesga la definición para que lo que quieres defender -que máquinas como la anterior no son conscientes- sean trivialmente verdaderas.

  6. Masgüel:

    No te entiendo. ¿Dónde he dicho que la consciencia o la autoconsciencia no tengan contenido intencional?

    He utilizado la expresión “creer” entrecomillada para hablar de un programa informático porque no doy por sentado que todos los lectores acepten que si un computador tiene en su memoria “Madrid es la capital de España”, crea que Madrid es la capital de España tal y como consideramos que lo cree una persona.

  7. Rocky:

    1) No tiene por qué ser así. Es que el tema de la “creencia” tal y como se ha entendido a través de las actitudes proposiciones me parece un callejón sin salida. Todo se hace más claro si partimos desde otra perspectiva (la de Ramsey). Cuando digo que “Creo que Madrid es la capital de España” estoy diciendo que “Madrid es la capital de España” + “No estoy 100% seguro de ello”. La creencia no es más que una ponderación del grado de certeza de otro conocimiento.

    Por ejemplo, si el indicador de batería informa a mi ordenador de que la batería esta baja y con esa información mi ordenador activa una serie de medidas de ahorro de energía. ¿Hay aquí conocimiento? Yo afirmo que sí. ¿Hay aquí creencia? Podría decirse que no, ya que el ordenador no evalúa el grado de fiabilidad de su indicador de batería.

    2) ¿El programa de predicción meteorológica es consciente de algo?

  8. Masgüel dice:

    Santiago, disculpa la confusión.
    Mi objeción es a tu defenición de representación y autorepresentación, por una parte. Objeto que no tienen sentido sino como contenido de consciencia. Una computadora no se representa nada, del mismo modo que no cree nada. Podemos programarla para que muestre una salida datos que represente algo para nosotros, intérpretes conscientes de un proceso que, sin nosotros, carece de contenido semántico.
    Y a tu distinción entre autoconciencia y autocosciencia narrativa por el otro. Objeto que la autoconsciencia siempre es simbólica, aunque solo en la autoconsciencia humana la actividad se enriquece con las infinitas posibilidades del lenguaje verbal.

  9. Masgüel:

    Para mí es que la representación no es más que la repetición de una información ya dada con anterioridad. Un computador es capaz de representación aunque no tenga un sujeto consciente. Es tan sencillo como pensar en una cámara de fotos.

    El intérprete de la información no tiene que ser, igualmente, un sujeto consciente. Por ejemplo, un sistema informático de reconocimiento de patrones podría analizar una imagen de una videocámara, inferir que en la imagen se ve un ladrón y avisar a la policía. Para mí, aquí habría conocimiento en toda regla sin sujeto consciente.

    Con respecto a Searle y a su caja china: ¿qué entiendes tú por contenido semántico? A mí siempre me ha parecido un argumento válido solo para la consciencia, pero no para el conocimiento. Un computador podría llegar a desarrollar conocimiento semántico.

    ¿Qué quieres decir exactamente con que la autoconsciencia siempre es simbólica?

  10. rockymapache dice:

    1) Lo que propones es compatible con que la sapiencia dependa de la creencia: sé que p = p + seguridad 100% + lo que sea.

    [La interpretación que ofreces es cuestionable en pasado. Como traducirías: “Creí que Barcelona era la capital de España”]

    Ten en cuenta que no sólo tenemos creencias dubitativas -“Creo que Pedro vendrá a la fiesta, pero, quién sabe, quizá vaya al teatro y nos deje plantados”-; también tenemos creencias asertivas: “Creo que la Tierra es aproximadamente redonda”, “Creo en la sinceridad de mi madre”, “Creo que el hombre llegó a la Luna”, etcétera.

    En el caso que pones, yo diría que hay tanto creencia como sapiencia.

    2) El programa de predicción metereológica es, en mi opinión, consciente, sí. Entiendo la consciencia como el “darse cuenta” y el programa se da cuenta de que llueve, graniza, hace sol, etcétera, y actúa en consecuencia, aunque no se dé cuenta de que se da cuenta ni tenga experiencias fenomenológicas de ningún tipo. Asumo que la semántica y la intencionalidad se siguen de la sintaxis y de la pragmática, y esto es algo que encuentras en el programa.

    Volviendo sobre Ramsey, al que has citado, las creencias son independientes de la experiencia. ¿Qué experimentamos al creer que la Tierra es redonda? Sea lo que sea, si es que es algo, lo puedes sustraer manteniendo la creencia intacta. Es accesorio, no necesario.

  11. Rocky:

    1) Sí, no hay problema en que sea compatible. Lo importante es aceptar que una creencia no es más que un conocimiento acerca de otro conocimiento sin otro estatuto especial. Al igual que decir que “Burro se escribe con b” es un enunciado lingüístico que habla sobre el lenguaje (metalingüístico) pero que no tiene nada más extraño, la creencia es un enunciado metagnoseológico (que habla sobre el conocimiento)que no tiene nada de especial con respecto a otro enunciado gnoseológico. Lo que se intenta es una concepción lo más sencilla, pragmática y antimetafísica posible de creencia.

    Con un enunciado en pasado no pasa nada. Es simplemente añadirle la dimensión temporal. “Yo creí x” es aquivalente a “x” + “No estoy seguro de x”+ “En un tiempo pasado t”.

    2) Es que si entiendes consciencia como “tener noticia de”, los ordenadores son consciencientes. Pero entonces, ¿cómo diferencias consciencia de sentience?, es decir, saber algo de tener la sensación consciente de saberlo. Yo, “tener noticia de” lo traduzco como conocimiento y “sentir que tengo noticia de” lo traduzco como consciencia.

    Yo también creo que la semántica surge de la sintaxis y la pragmática y que puedes encontrarlas en un ordenador. Pero, desde mi punto de partida, eso no equivale a consciencia.

    Con la de Ramsey, la creencia es un juicio sobre otro juicio, no sobre el mundo, por lo que es independiente de éste. E, igualmente, la sensación emparejada con la creencia es independiente del mundo, es simplemente una sensación “interna”. Por eso un ordenador puede tener creencias aunque no sea consciente.

  12. sirnewton3813 dice:

    Estoy relativamente de acuerdo con las definiciones dadas en el tema.
    Todo este tema es bastante enreversado ya que muchas de las definiciones por separado están en el fondo muy entrelazadas entre ellas, unas se necesitan de las otras para definirse, y eso comporta confusión.
    Mirado desde un punto físico la diferencia entre consciencia e inconsciencia de una idea es una cuestión de “cantidad de estímulo “, es decir, cuando la idea que uno tiene posee supera un cierto umbral de estímulo se hace consciente, mientras no supera ese umbral es inconsciente.
    Lo de las creencias me parece superfluo en este tema, ya que toda idea consciente o no comporta creencia, y aquí incluyo que “el NO creer en algo” eso ya es una creencia en si.
    Con respecto a la intencionalidad, también me parece superfluo, ya que toda idea consciente o no comporta intencionalidad, aunque es cierto que la idea cuando es consciente es más intencional.

    No estoy de acuerdo con lo que dice rokymapache cuando dice que la creencia no requiere de ningún tipo de experiencia fenomenológica, creo que precisamente su base es esa experiencia fenomenológica, ya que también hay que pensar que la actitud intencional también es fenomenológica.

  13. rockymapache dice:

    1) No tengo claro que tu concepción de la creencia distinga entre creer y aceptar, que son dos actitudes cognitivas claramente distintas: la creencia sobreviene y la aceptación es voluntaria.

    2) La sentience sería el conjunto de estados mentales fenomenológicos. La consciencia el conjunto de los estados mentales (que pueden ser conscientes o no: si yo creo que p, pero no creo que creo que p, mi creer que p forma parte de mi consciencia, pero es una creencia inconsciente).

  14. Yack dice:

    En el lenguaje cotidiano, una creencia es algo a lo que un sujeto le atribuye una elevada certidumbre.

    Por ejemplo, “Creo que Pedro vendrá pronto”, es una creencia.

    Si Pedro ya ha venido y está visible ante el sujeto, no tendría sentido que este dijera: “creo que Pedro ha venido”, aun considerando que podría tratarse de una alucinación o de un hermano gemelo de Pedro, pero esa posibilidad es tan reducida que el lenguaje, y el sentido común, para ser útil, no las contempla debido a su baja probabilidad.

    Pero al margen del lenguaje cotidiano, y en un sentido profundo, podemos considerar que todas nuestras certezas también son creencias porque no podemos comprobarlas directamente, sino a través de unas interfaces y protocolos que no controlamos ni conocemos directamente, es decir que su fiabilidad también es una creencia irreductible.

    Lo único que no es una creencia para un individuo consciente es que existe y que es consciente de una serie de experiencias.

    Saludos

  15. rockymapache dice:

    También manifestanos creencias asertivas que no ponemos en duda: “Creo que la Tierra es redonda” es un ejemplo.

  16. Rocky:

    ¿Qué diferencia encuentras entre creer y aceptar? Porque yo creo que aceptar nada tiene que ver con el conocimiento.

  17. Ananías de Cantinplela dice:

    Me parece que decir que un mono no es autoconsciente no deja de ser un alarde simiesco de prepotencia y ensalzamiento en la “escala evolutiva”.
    Un mono, mirándose o sin mirarse en un espejo, se come las mismas bananas que el maquinista y las degusta. Se dice, estas son mis bananas y aquel otro también se las come, como yo, pero con tenedor y cuchillo en un restaurante que te cagas. Yo cago aquí, en la selva.
    El mono mira hacia arriba y ve unas lucecitas y se pregunta ¿qué cojones será eso? Mejor seguir comiendo bananas. Mientras tanto Peter Higgs espera a ver si le dan el Nobel de Física sabiendo que en breve estará criando malvas y preferiría mil veces mil, hasta el infinito y más allá, ser un mono que al fin y al cabo sabe lo mismo que él ,o más, sobre las lucecitas de los cojones. Y al menos tiene la ventaja “entre comillas” de no ser autoconsciente.

  18. rockymapache dice:

    Aceptar no tiene que ver con conocer, cierto. Aceptar que p consiste meramente en hacer como si p. Por eso la caracterización de la creencia tiene que distinguirse de la de la aceptación, y no tengo claro que la tuya lo haga.

  19. rockymapache dice:

    Ah, llamo actitud cognitiva a la aceptación no porque constituya conocimiento, sino porque tiene la misma dirección de ajuste y desempeña el mismo rol en la reflexión que la creencia.

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