Tomándose a Darwin en serio de una vez

Publicado: 9 agosto 2021 en Evolución, Teoría del conocimiento
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Voy a insistir en una idea que me sigue pareciendo completamente revolucionaria, y que, como suelo leer en muchos lugares, no parece quedar lo suficientemente clara a pesar de ser la consecuencia más poderosa de la teoría de la evolución biológica.

Tesis principal: no estamos diseñados por la evolución para percibir/conocer el mundo real tal y como es (de hecho, la misma idea de mundo real tal y como es, es un sinsentido), sino para aumentar nuestro fitness (probabilidades de supervivencia y reproducción). Esta tesis, aparentemente muy simple, es auténtica dinamita, e invito al lector a que reflexione profundamente sobre ella.

Posible consecuencia: Por tanto, de la teoría de la evolución darwiniana (o, si se quiere, de la teoría sintética de la evolución) parece que no podemos deducir el realismo científico que suele acompañar al naturalismo, fisicismo, cientificismo o positivismo, tan propios de la filosofía analítica. Si no podemos percibir y conocer el mundo tal cual es, lo percibido y conocido serán una ficción, por lo que no queda otra que caer en el relativismo y/o en el escepticismo.

Argumentación que intenta refutar esta consecuencia:

Hace años escribí esta entrada en donde comparaba la belleza de Monica Bellucci con la de una drosophila. Con ella quería defender la idea de que no existe una belleza en sí, la idea platónica de belleza como algo externo y diferente a los sujetos que la perciben o inteligen. Lo que verdaderamente hay son unos sensores diseñados para percibir como atractivas ciertas formas/texturas/colores propias de nuestra especie en función de sus devenires evolutivos. Así, a una drosophila, Monica Bellucci le parecería igual de atractiva que a nosotros la misma drosophila. Pero, la cuestión es: ¿Al no existir una idea universal de belleza compartida por todos los seres bellos no caemos en un relativismo que, a la postre, nos puede llevar al escepticismo? No.

Que a la drosophila, a un oso hormiguero o a un salmonete de roca, Monica Bellucci no les resulte bella no quita realidad al hecho de que a mí sí me lo resulte. Monica es bella para mí, pero el que solo lo sea para mí no implica que esa belleza no tenga realidad y que a partir de ella pueda escribir maravillosos poemas o hacer magníficas películas. Thomas Henry Huxley, el celebérrimo bulldog de Darwin, lo explica mejor que yo:

Pero ¿es verdad que el poeta, el filósofo o el artista cuyo genio es la gloria de una época queden degradados de su altura por la indubitable probabilidad histórica (por no llamarla certeza) de ser descendiente directo de algún antiguo, desnudo y bestial salvaje cuya inteligencia bastaba apenas para hacerle un poco más astuto que un zorro y algo más peligroso que el tigre? ¿O acaso el poeta se siente obligado a andar a cuatro patas por el hecho indiscutido de que al comienzo de su existencia fue un huevo imposible de distinguir del de un perro por ningún poder ordinario de discriminación? ¿O acaso el filántropo o el santo deben abandonar sus esfuerzos por vivir una vida noble a causa de que el estudio moral del hombre revela fácilmente que en su naturaleza se dan cita todas las pasiones egoístas y todos los fieros apetitos del cuadrúpedo? ¿Es vil amor materno por el hecho de que lo manifieste una gallina? ¿Es indigna la lealtad por el hecho de la manifieste un perro?

T. H. Huxley citado por L. W. H. Hull en Historia y Filosofía de la Ciencia.

Apliquemos esto al conocimiento: si no percibo la realidad tal y como es, ¿Qué validez tiene mi conocimiento? Todo ¿Por qué? Porque entender el conocimiento como el de la realidad tal como es no tiene sentido, es entender el conocimiento sin conocedor, sin sujeto cognoscente. No se introduce en la ecuación una parte elemental del proceso de conocer. Y es que algo solo es verdadero o falso, significativo o absurdo, para un sujeto con una determinada estructura cognitiva. Algo no puede ser verdadero o falso en sí mismo, sino que es verdadero o falso para alguien para el que tenga sentido hablar de verdades o falsedades.

Un ejemplo. Tenemos a dos interlocutores charlando mientras la drosophila revolotea a su alrededor. Entonces uno de los interlocutores dice “Deva Cassel es hija de Monica Bellucci”. Esta proposición es un enunciado declarativo que puede fácilmente verificarse y, de hecho, es verdadero; pero, ¿Verdadero para quién? Obviamente, para la drosophila no. Ella no entiende el lenguaje humano, no sabe nada de sus estructuras sintácticas, semánticas o pragmáticas; por lo tanto la proposición no es universalmente significativa, sino que solo lo es en un contexto muy concreto: para dos interlocutores de la misma especie que comparten el mismo idioma y los mínimos culturales necesarios para hacer posible la comunicación. Sin embargo, esto no quita que la proposición sea completamente verdadera para ambos interlocutores y que no tiene ningún sentido “ir más allá” buscando una verdad metafísica más profunda sobre el tema.

¿Esto implica que no existe un mundo real diferente al sujeto de modo que todo lo que entendemos por realidad es una construcción del sujeto? No. Existe un mundo real diferente al sujeto, solo que intentar comprenderlo en sí mismo es absurdo. Lo que entendemos por realidad sí que es una construcción, pero no solo es producto del sujeto, sino más bien es un producto de la acción del sujeto en la misma realidad. Yo percibo/construyo unas determinadas formas/texturas/colores en Monica Bellucci porque gracias a ello tengo más probabilidades de pasar mis genes a la siguiente generación. Esas formas/texturas/colores son una construcción tanto de las propiedades del objeto Monica Bellucci como por las cualidades de mi sistema perceptivo y cognitivo, no teniendo ningún sentido preguntarse qué son más allá de esa relación.

Creo que la principal consecuencia del darwinismo es el antiplatonismo: no hay unas verdades universales existentes con independencia del sujeto. No hay belleza, verdad, bondad en sí mismas, sino solo para el sujeto. El darwinismo, en muchos sentidos, encajaría muy bien con la gnoseología kantiana.

P. D.: Esta entrada es solo un aperitivo para la conferencia que daré a principios de septiembre para el curso de verano de la SEMF, hablando de todo lo que significa la revolución darwiniana para el pensamiento contemporáneo porque, insisto, creo que todavía, en agosto de 2021, no nos hemos tomado suficientemente en serio a Darwin.

comentarios
  1. Angel Cabello dice:

    Estando de acuerdo con el sentido de lo que dices, pero tengo matices …. existen las entidades platónicas, la aritmética sin ir mas lejos … es valida independientemente de las bases en que expresemos los números o la forma (cifras) que les asignemos. Generalizando … las matemáticas.
    Y que tengamos unos sentidos limitados, no significa que no podamos analizar la realidad mas allá de estos sentidos. No podemos ‘ver’ la radioactividad, pero nadie sensato puede negarla.
    Las características ‘humanas’ como la belleza son lo que no tiene sentido mas allá del dominio de definición (la mente humana), que le importa eso a una planta. Aunque podamos tener extensiones darwinianas de ella, como atracción sexual de un animal por otro,
    A veces todo se reduce a que planteamos mal las preguntas, no todo lo que se puede formar con palabras tiene por que tener sentido.

  2. Toda percepción de la realidad no es tal cual la realidad excepto la teoría de la evolución??

  3. Vicente dice:

    Sabemos las consecuencias negativas de valorar tanto la belleza física de alguien. ¿Por qué seguimos siendo sojuzgados por ella cuando sabemos que es una tendencia nefasta muchas veces? Tenemos cierta libertad para luchar contra ello.
    Por otro lado, estoy intentando leer y entender ‘A la caza de la realidad’, de Bunge, y me está gustando.

  4. Toni dice:

    De acuerdo con los matices de Angel. En palabras de Lea Cosmides, para una mosca del estiércol, ver y oler un excremento es algo excitante (en el sentido sexual). Es una invitación a la reproducción que ha sido grabada en su sistema nervioso, y por lo tanto en su comportamiento, durante la evolución de su especie (y posiblemente de sus ancestros de otras especies). No nos damos cuenta del impacto que tienen en la interpretación de nuestro entorno, las presiones selectivas que han sufrido nuestros antecesores. Es lo que yo llamo la perspectiva animal. Una buena parte de lo que sentimos, así como de nuestro comportamiento, está relacionado directamente a dichas presiones.

  5. Sergio Aranda Klein dice:

    Estimado Santiago:
    Si la tesis es que la evolución es: “…para aumentar nuestro fitness (probabilidades de supervivencia y reproducción)”. Debo decir que no concuerdo para nada. Suponer que la evolución es un proceso para algo, implica que tiene un sentido dado u otorgado algo o alguien. No, la evolución es más bien un resultado, un efecto, en el que influye de manera principal, pero no exclusiva, las capacidades de los individuos para adaptarse a condiciones ambientales variables y muchas veces impredecibles. El motor de la evolución no está en supuestos fines u objetivos, por el contrario, está en ciertos mecanismos biológicos que impulsarán a los individuos de cualquier especie a buscar formas de posicionarse en sobre el entorno (normalmente mediante el movimiento propio), tal que, al hacerlo, resulte en una ventaja para obtener aquello les sea indispensable para sobrevivir o simplemente para vivir mejor (con menos esfuerzo). Estos mecanismos formados a la par de lo vivo, son los actuadores primigenios presentes hasta el día de hoy en la generación de conductas. La evolución no es más que un continuo proceso de búsquedas basadas en el ensayo y error, y en el que serán puestos a prueba todos los medios fisiológicos con que cuenten los individuos de cada especie. En el caso particular de los seres humanos el principal mecanismo de búsqueda es la memoria, con la cual son capaces de planificar estrategias muy complejas y no lineales.

  6. Efe dice:

    Confunde “verdadero” con “significativo”. Los enunciados matemático- lógicos verdaderos lo son independientemente de que la Drosophila, usted, o yo, seamos o no capaces de aprehenderlos, o incluso de que no haya ningún sujeto que pueda hacerlo.

  7. Ángel:

    “Estando de acuerdo con el sentido de lo que dices, pero tengo matices …. existen las entidades platónicas, la aritmética sin ir mas lejos … es valida independientemente de las bases en que expresemos los números o la forma (cifras) que les asignemos. Generalizando … las matemáticas.”

    La parte de las matemáticas que “reside” en la realidad “encajando” con nuestras estructuras cognitivas existe con total independencia del sujeto, pero está incompleta, le falta, precisamente, la parte que pone el sujeto al pensar en las matemáticas. Las matemáticas sin seres humanos existen en la realidad sin sujeto solo como una especie de disposición o propensión a la acción, como una especie de “complicada cerradura” a la espera de que alguien tenga la “llave correcta”. Pero, para nada, existen sin sujeto tal y como las entendemos. No hay nada como un “teorema de Pitágoras” flotando por la realidad o en un mundo platónico diferente de éste. Comprendo que todo esto es difícil de comprender y necesitaría mucho tiempo y espacio para desarrollarlo.

    “Y que tengamos unos sentidos limitados, no significa que no podamos analizar la realidad mas allá de estos sentidos. No podemos ‘ver’ la radioactividad, pero nadie sensato puede negarla.”

    Claro. Yo no niego esto. Los átomos son fruto tanto de observaciones como de deducciones que nos llevan a postular con bastante certeza su existencia. Nuestro aparato cognitivo es tan potente que podemos postular la existencia de cosas que no pueden observarse directamente. Lo que nuestros sentidos y sistemas cognitivos no pueden percibir/conocer/comprender son los aspectos para los que no hayamos evolucionado como especie. Al igual que un chimpancé no puede comprender la teoría de la relatividad, nosotros no podremos entender, seguramente, muchísimos aspectos de la realidad.

  8. Mariano:

    No. Lo que percibimos/conocemos de la realidad no es una ficción, es una construcción fruto de nuestra acción en la realidad. La teoría de la evolución, como cualquier otra teoría, sea correcta o falsa, es fruto de esa acción. Eso quiere decir que la teoría de la evolución no representa la realidad-en-sí, el mundo tal cual es, sino el mundo que tiene significado para nosotros los homo sapiens.

  9. Sergio:

    Claro. No estoy diciendo en ningún momento que la evolución persiga un fin. Esto además, es otra de las grandes consecuencias del pensamiento darwiniano: la ateleología o la ruptura con la ortogénesis. La evolución no persigue ningún fin, pero los organismos que afloran de ella sí que pueden.

    Te reformulo el tema a ver si te gusta más. La evolución, un proceso completamente ciego, premió a los individuos capaces de obrar siguiendo fines, siempre que éstos aumentaras sus probabilidades de supervivencia/reproducción. Parece entonces razonable pensar que después de eones de evolución biológica surgieran mecanismos teleonómicos (por usar la expresión de Pittendrigh que hará famosa Monod) muy sofisticados. Esos serían desde las células y los órganos, hasta nuestros sistemas perceptivos/cognitivos.

    Pero, como puede deducirse, estos sistemas perceptivos/congitivos no están “diseñados” para percibir la realidad tal cual es (¿Para qué?), sino solo los aspectos de ella útiles para aumentar la supervivencia/reproducción.

  10. Vividor dice:

    Bueno, la realidad es tanto lo que ocurre fuera del individuo como lo que ocurre dentro del individuo, lo que percibe y entiende, así podemos decir que el individuo capta siempre la realidad sólo que con otra perspectiva acorde a su propia estructura nerviosa.
    No es más real la realidad que hay fuera del individuo que la que hay dentro del individuo, solo son perspectivas diferentes de una realidad más global.
    Yo si que creo que la evolución tiene un fin, y es el de las leyes globales de la física, por supuesto a un nivel biológico, es curioso como unas pocas leyes universales son capaces de una diversidad tan grande hasta llegar a individuos que se planteen que es la evolución, y la cosa sigue…

  11. Angel Cabello dice:

    “… la parte que pone el sujeto al pensar en las matemáticas. Las matemáticas sin seres humanos existen en la realidad sin sujeto solo como una especie de disposición o propensión a la acción, como una especie de “complicada cerradura” a la espera de que alguien tenga la “llave correcta”. ….. Comprendo que todo esto es difícil de comprender y necesitaría mucho tiempo y espacio para desarrollarlo.”

    De acuerdo que es algo largo de discutir, pero las matemáticas tienen sentido porque el mundo-realidad-universo es cuantitativo, que exista el doble de masa hace que exista el doble de atracción gravitatoria … no entra el hombre en nada de esto. El teorema de Pitágoras es un invento humano, la relación entre los lados de un triangulo en un espacio euclideo …. eso es algo ajeno al hombre, una relación que siempre se cumple, aunque no exista nadie para observarlo y formularlo de una u otra manera.

  12. Masgüel dice:

    Santiago, me temo que tu argumento hace agua. No estás refutando el relativismo. Estás justificando un constructivismo relativista. El relativismo no defiende que no haya verdades. Afirma que las verdades son relativas a las diversas prácticas y condiciones de verificación que maneje cada sujeto o cada cultura. Tampoco afirma que no exista una realidad externa (a la piel, supongo. La sombra del homúnculo interno es alargada). El constructivismo relativista no es solipsismo. Tampoco es idealismo transcendental. Para el relativista, tanto el mundo como el sujeto son artificios culturales. Para el cientificista, un artificio cultural es flatus vocis. Para el constructivista es el molde de la realidad. La ideal y la tangible. Por supuesto, lo ficticio, lo abstracto, también es real y tiene poder causal. Pero la cultura es todo lo que hacen seres humanos (y algunos animales), con cuerpo, con ojos, con manos…

    “Eso quiere decir que la teoría de la evolución no representa la realidad-en-sí, el mundo tal cual es, sino el mundo que tiene significado para nosotros los homo sapiens.”

    Pero los homo sapiens de dónde, de cuándo. Porque el homo sapiens es según de dónde y de cuándo, aprendiendo un lenguaje distinto, distintos valores, distintas maneras de construir mundos y sujetos.

    Tu defensa, a tu pesar, del relativismo, me parece bien. Pero te quedas corto.

  13. Masgüel dice:

    Mudar las categorías kantianas por la fisiología y la psicología de la percepción fue la jugada de Uexküll. Pero el siglo XX no ha pasado en balde. La tradición continental hizo caso a Nietzsche y eliminó el noúmeno. De Ortega y Heidegger a la postmodernidad ha sido un siglo mundanista. La vida es la realidad radical.
    Mientras la filosofía doblaba el giro lingüístico, el paleoantropólogo pasaba el relevo al antropólogo cultural. Durante décadas Chomsky fue el último asidero para las categorías universales. Hoy de la gramática generativa no queda rastro. Mientras Chomsky hace política, hoy en etnoligüística quienes hacen ruido son los pirahas de Everett. El relativismo de Whorf vuelve a asomar la pata por debajo de la puerta.

  14. Masgüel:

    La idea es llegar bastante más lejos que von Uexküll (que se queda bien cortito). Intento algo así como Kant + Darwin + pragmatismo.

    Pero lo siento. No creo en nada del relativismo lingüístico ni de Whorf y Saphir, ni de Everett. Se pasan de frenada con las diferencias ignorando las similitudes. Hay muchísimos universales tanto lingüísticos como de muchos otros tipos, y esos se basan en que todos los humanos somos de la misma especie y, en cuanto a tal, compartimos las mismas estructuras perceptivas/cognitivas. Véase la obra de Donald Brown.

  15. joserizomassu dice:

    La evolución todavía es más generalizable: la mantención de lo estable. Uno ahí puede ponerle hasta entropía y en cierto sentido, “reducirla” a reglas físicas. Después de todo, el criterio para la evolución por selección natural es tener población variable, reproducción diferencial y rasgos heredables que ayuden a esa reproducción. No se requiere necesariamente entidades vivas, lo cual es una fortuna porque de otro modo no estaríamos acá (de seguro el primer replicador estuvo sometido a procesos de selección natural, en el sentido de fidelidad de copia y estabilidad, sin que por sí mismo estuviera vivo).

    Santiago, ¿dirías que te acercas más al enfoque enactivo de Varela? ¿Serías un anti-realista? :O

    Por cierto, excelente charla. Me la estoy disfrutando por youtube

  16. joserizomassu dice:

    Algo que olvidé menciona antes, asociado a esa “reducción” de la evolución biológica a parámetros físicos: quizás y sólo quizás, puede haber teleología en la evolución, y esta sería con independencia de si existen sujetos que sean capaces de formularla: la tendencia a crear sistemas que disipen más energía (o en otras palabras, que aumenten la entropía). Es una regla literalmente universal, todo va hacia allá, y la evolución del universo, en ese afán de aumentar rápidamente la entropía, dio con algo muy útil: seres vivos. Y de ahí, cada extinción, cada reemplazo poblacional, cada cambio es simplemente más de lo mismo: cambiamos sistemas (físicos, biológicos, sociales) menos disipadores a más disipadores de energía

    En esta entrada de otro blog se habla del tema con muchísima más profundidad de la que yo podría hablar acá:

    https://ilevolucionista.blogspot.com/2015/02/las-matematicas-de-nuestra-conducta.html

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