Una de las características de nuestra especie, que también compartimos con otras, es la de la posibilidad de sexo lúdico. La inmensa mayoría del mundo animal sólo realiza el coito para procrear, la mayoría de las veces, sólo en ciertas épocas del año, cuando la hembra es fértil. Nuestra especie es diferente, ya que las hembras no tienen una época de celo marcada, sino que pueden mantener relaciones durante todo el tiempo, siendo más fértiles secuencialmente durante la ovulación.

Es curioso que los que defienden que el hombre es algo mucho más “digno” que los animales, en el tema de la sexualidad no acepten nada más que la conducta animal, es decir, el sexo para procrear. O sea, que se congratulan de que el hombre sea el único animal que tiene sentimientos religiosos, pero que el sexo supere los límites de los puramente orgánico y entre en el campo de lo cultural les molesta… ¿Por qué?

Un tema polémico es la cuestión de si la homosexualidad es una elección libre del sujeto. Aparentemente, parece que no, ya que la atracción sexual es algo que te sobreviene de forma no voluntaria. Al igual que yo no elijo ser heterosexual y excitarme en presencia del sexo femenino, el homosexual tampoco lo elige. Sin embargo, si uno mira los resultados del famoso informe Kinsey puede cambiar de idea. En los años 50, Alfred Kinsey, entrevistó a 20.000 norteamericanos, preguntándoles por su sexualidad. Los resultados fueron muy sorprendentes (sobre todo para su época): el 37% de los hombres y el 13% de las mujeres habían tenido alguna práctica homosexual en su vida, y el 4,5% de hombres y 3% de mujeres eran predominantemente homosexuales. Una de las conclusiones que se sacaron fue que, aunque la homosexualidad plena se da en un pequeño porcentaje de la población, todos los hombres tienen un cierto grado de bisexualidad. En este sentido, por ejemplo, Michel Foucault afirmaba que los roles sexuales clásicos (hetero, homo, bi) no existen, siendo una construcción social. La sexualidad humana se antojaba mucho más compleja para encasillarla en tres categorías excluyentes. En este caso, la homosexualidad no es algo simplemente impuesto biológicamente, sino que estaría muy influido por factores culturales, teniendo un papel más importante la propia elección. Según Kinsley, la mayoría de las personas elige la heterosexualidad porque la homosexualidad está socialmente castigada. En una sociedad que no las penalizara, las relaciones homosexuales esporádicas serían mucho más comunes (como sucedía en Grecia o Roma).

La homosexualidad es muy común en los mamíferos

Pero, ¿qué finalidad evolutiva podría tener la homosexualidad? Aparentemente, parece la contraventaja biológica por excelencia. ¿Qué puede ir más en contra de la supervivencia de tus genes que no tener descendencia? Este es el argumento principal de los homófobos, por el que dicen que es algo antinatural, una monstruosidad sin parangón en el mundo animal. ¿Sin paragón en el mundo animal? El biólogo canadiense Bruce Bagemihl nos dice que la homosexualidad ha sido observada en casi 1.500 especies y está bien corroborada en unas 470.  Además tenemos relaciones de todas las modalidades: esporádicas o más duraderas, monógamas y polígamas, plenamente homosexuales (rechazando toda relación con el otro sexo) y hasta vitalicias (en el caso de algunas especies de pingüinos). Un dato curioso es, por ejemplo, en estructuras sociales matriarcales como es la de los bonobos, la homosexualidad es muy común, sobre todo el lesbianismo, que constituye el 60% de las relaciones entre hembras. Y es que, los homófobos suelen utilizar el concepto de naturaleza como les da la gana. A menudo confunden natural con normal o tradicional: si es algo que no hace todo el mundo o que no se ha hecho de toda la vida, ya es antinatural.

Las funciones evolutivas de la homosexualidad podrían ser las siguientes:

1. Favorecer la cohesión del grupo. Si no tenemos normas morales que la sancionen, la homosexualidad tiene una función integradora, y un grupo más unido, que colabora más, tiene más probabilidades de supervivencia. Por ejemplo, en el caso de los leones, los miembros de una pareja que ha tenido relaciones homosexuales cuidan juntos a las crías de uno de ellos, favoreciendo sus oportunidades de supervivencia.

2. La homosexualidad puede ser una alternativa vicariante cuando faltan individuos de otro género (como suele ocurrir en centros de reclusión: cárceles, cuarteles, conventos…). Se pudo realizar para aliviar tensiones después de un conflicto o situación estresante (como pasa con los chimpancés).

3. Retirar algunos competidores en la lucha por las hembras podría haber reducido la conflictividad, aprovechando este excedente energético (conquistar a las hembras supone un gasto terrible muchas veces no demasiado rentable) para otros menesteres evolutivos.

4. La existencia de individuos sin obligaciones familiares (mantener a sus hembras y crías) permitía nuevas funciones alternativas a la caza como, por ejemplo, la vigilancia, el seguimiento de animales o la fabricación de herramientas.

5. Puede ser una expresión de pautas de mando y sumisión. El macho dominante muestra su poder sodomizando a otros miembros más débiles del grupo.

Contra todos los tópicos y prejuicios, la homosexualidad tiene una función biológica, es decir, es algo tan natural como la propia heterosexualidad, porque el único sitio donde pueden buscarse leyes naturales es en la misma naturaleza, en el mundo de la biología, y no en los textos bíblicos (en los que, por cierto, se anima a la beligerancia contra el homosexual y se lo expulsa sin paliativos del Reino de los Cielos).

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comentarios
  1. JOSÉ GIL LLORCA dice:

    Santiago:

    Caes en el mismo error y en la misma confusión de tantos.

    Esto que dices:

    “O sea, que se congratulan de que el hombre sea el único animal que tiene sentimientos religiosos, pero que el sexo supere los límites de los puramente orgánico y entre en el campo de lo cultural les molesta… ¿Por qué?”

    Sencillamente es falso. Al menos por lo que respecta a la enseñanza del Magisterio de la Iglesia Católica nunca se ha dicho que la sexualidad sea exclusivamente para la procreación ni se ha considerado como algo malo o algo que debe permanecer en los meros límites de lo biológico.

    Sucede exactamente igual que con la comida. Comer tiene una finalidad objetiva principal que es la de la nutrición. Pero en el ser humano, la comida tiene una riqueza cultural muchísimo mayor. Es oportunidad de manifestar amistad, crear vínculos, celebrar, compartir, generar lazos de confianza, honrar, etc. Hay banquetes religiosos, hay banquetes festivos, banquetes de bodas, banquetes de difuntos, etc.

    Estoy completamente de acuerdo en que la sexualidad humana es muchísimo más rica y amplia que la mera función biológica de la reproducción. Ahora bien, hay actos que van en contra de lo que puede ser digno del ser humano en una actividad concreta.

    Así como es indigno el engullir como lo hacían los romanos e ir después a los vomitorios para poder seguir engullendo, de la misma manera, las prácticas homosexuales son contrarias a la dignidad de la persona humana. Y lo son porque expresan una falsedad. La falsedad de la entrega corporal que sólo se puede dar entre un hombre y una mujer.

    Explicar detenidamente esto me llevaría más tiempo pero de momento esta es mi respuesta.

    JOSÉ GIL LLORCA

  2. jesús dice:

    Se me ocurre otra explicación. La homosexualidad puede tener exactamente la misma causa que la masturbación (otra práctica difícil de explicar desde una perspectiva que equipara selección a éxito reproductivo). El caso es que el DESEO SEXUAL es creado tan INTENSO por la selección natural, que prefiere que estemos dispuestos a chingar con lo que haya a mano (o con la mano, si no hay nada más), en vez de crearnos más REMILGADOS.

  3. Hola Jesús:

    Ja, ja, ja. Sí, esa explicación entraría dentro de la que he expuesto en el punto dos. Sin embargo, por sí sola no explica por qué habiendo hembras disponibles, un homosexual prefiere a los machos. Yo antes de masturbarme prefiero a una hembra.

    Hola José:

    Celebro que su opinión no sea como la que muchas veces he escuchado. Estamos de acuerdo entonces en el punto de partida de que la sexualidad tiene un factor cultural muy importante.

    Mi forma de entenderla es que, al igual que usted dice que hay muchos tipos de banquetes, la homosexualidad es uno de esos tipos. Ahora bien, su crítica a la homosexualidad va dirigida a que es un tipo de sexualidad que no es digna, al igual que, según usted, comer y vomitar según los rituales romanos.

    La pregunta es evidente: ¿Qué tiene la práctica homosexual de indigno? Usted lo expresa muy brevemente afirmando que se basa en la “falsedad de la entrega corporal que sólo se puede dar entre un hombre y una mujer”. Espero que me explique esto mejor, pero de primeras, le diré que tenga cuidado en el uso de los términos. La falsedad o la verdad sólo son predicables de proposiciones. Un acto no puede ser verdadero ni falso, a lo sumo, puede ser mejor o peor en virtud de adecuarse a unos fines, pero las acciones, al igual que los hechos, no son verdaderos ni falsos. Así, espero que, como usted mismo reconoce, exponga de modo más extenso su postura.

  4. Muy interesante tu reflexión, Santiago. No se me había ocurrido -tampoco es que haya investigado ni pensado mucho en el tema- que la homosexualidad tuviese, por una parte, sus correlatos en el mundo animal -yo he vivido muchos años en el campo y he observado ese tipo de comportamientos en animales, sí, pero no sabía que se diera en tantas especies- y, por otra, que pudiese tener sus ventajas a nivel evolutivo. Tal y como lo cuentas resulta muy plausible, y desde luego debería bastar para refutar a quienes atacan la homosexualidad considerándola “antinatural”, lo que a estas alturas suena algo ridículo. Por lo demás, yo tampoco me tomaría muy a pecho lo que puedan decir los textos bíblicos sobre el tema; igual como los griegos o los romanos tenían una visión mucho menos prohibitiva, digamos, sobre el tema, en tanto que ésta reflejaba los hechos de su propia sociedad, los autores bíblicos que condenaron la homosexualidad muy probablemente reflejaban posturas presentes en la suya, sin mucho más misterio. Que hoy esas posturas nos suenen caducas, desfasadas e, incluso, condenables, es normal, pero es que vivimos otra época. Claro que siempre habrá literalistas que se aferren a la letra, que no al espíritu, de los textos bíblicos… Yo conozco al menos a un rabino gay, y no diré que esto no le haya dado ciertos problemillas, pero bueno, sigue siendo rabino. Y, desde luego, hay muchos judíos liberales a los que el tema, dicho mal y pronto, se la refanfinfla… Vamos, que no tienen nada en contra. Y eso no quita que sean religiosos. Ser religioso no es ser estúpido ni carca, por lo menos no a priori, por suerte. Aunque siga habiendo individuos que defiendan la pena de muerte y la condena a los homosexuales… Pero no sólo supuestos “religiosos” (me pregunto qué demonios “religan” con tanta intolerancia), sino, como es sabido, por neonazis y demás intolerantes, religiosos o ateos…

  5. Hola Rafael.

    Sí, estoy de acuerdo contigo en que se puede ser religioso y no estúpido o carca, y también que la crítica a la homosexualidad no viene sólo desde instituciones eclesiásticas. Pero en lo que si difiero es en cuando distingues la literalidad de las escrituras con su espíritu. En el Antiguo Testamento se condena con mucha dureza la homosexualidad y en esos textos no cabe otra interpretación. La distinción literalidad/espíritu auténtico es una herramienta ad hoc muy útil para que una teoría no pueda ser refutada.

    Supongamos el caso en el que nos encontramos con una frase en la Biblia que dice así: “Yavhé te ordena que mates al homosexual”. Cuando la lees piensas: “Joer, vaya Dios bondadoso que pide que matemos a los homosexuales, esto no puede ser”. Y el cura te dice: “No hijo mío, no hagas caso, es que interpretas literalmente la Biblia, su espíritu es diferente. Donde dice “mata al homosexual” realmente dice “amalé como a ti mismo”. Obrando así, la Biblia tiene un mensaje blindado, imposible de refutar. Cuando crees refutarlo es que no has comprendido su significado profundo.

  6. Bueno, el cura quizá te diría eso, Santiago, pero muchos rabinos no, sino que, más bien, te invitarían -no explícitamente, se da por sentado que lo harás- a hacer preguntas, a discutir. El valor de la Torah no está, dentro de cierta visión, digamos, abierta del judaísmo, en el desvelamiento y guardia dogmática de una especie de mensaje secreto y unívoco que debe ser aceptado a pies juntillas, sino, justamente, en la gran cantidad de problemas y preguntas que plantea, sobre las que se debe discutir y discurrir; algo parecido al Talmud, llevado todo lo allá que se quiera: “dos judíos, tres sinagogas”, dicen, o sea, donde veas dos judíos encontrarás al menos tres opiniones para un mismo asunto. 😛 En ese sentido no le daría más importancia a la Biblia que a cualquier otra obra literaria que ofrezca, al menos, un mínimo de materiales susceptibles de discutirse. Cuando hablaba del “espíritu” de las Escrituras, en general, me venía a referir más bien a eso, al espíritu de diálogo, de cuestionamiento, no a “verdades profundas” de ningún tipo. Si alguien es capaz de verlas, en las Escrituras o en cualquier otro texto, le felicito, pero a mí, como a Spinoza, todo eso tan sólo me plantea más preguntas… por eso, en ciertas expresiones que hoy seguramente condenaríamos -el ejemplo de la homosexualidad que traíamos aquí-, más que aceptar o refutar la letra bíblica, podríamos, primero, contextualizar el texto, y segundo, emitir nuestro propio juicio, que nada nos lo impide. Espero haber aclarado mejor mi postura… Que tampoco es una postura muy fuerte, ya digo que cargo con más dudas que certezas. 😉

    Shalom!

  7. Rafael:

    Sí, el judaísmo es, en ese sentido, más abierto que el catolicismo. El judaísmo parece más una continua reflexión sobre sí mismo que algo sustantivo (es la religión más egocéntrica). De aquí que no exista una postura oficial sobre muchos temas, sino más bien formas de vida o costumbres. A mí siempre me ha parecido mucho más interesante, como religión, que la católica o la protestante. La figura del viejo rabino con conocimientos enciclopédicos siempre me ha perecido legendaria.

    No obstante, la cosa me sigue pareciendo la misma. La Torá o el Pentateuco son libros que dicen muchas barbaridades y no creo que existan muchas interpretaciones posibles a algunas de ellas, principalmente porque creo que cuando alguien escribe algo, habitualmente intenta ser claro y que no exista demasiada diferencia entre lo que queda escrito y lo que él quería decir. Ahora mismo yo estoy haciendo un pequeño esfuerzo por explicar mi postura y creo que de este párrafo no caben muchas interpretaciones distintas. Lo que está escrito, habitualmente, es lo que se quiere decir y no otra cosa. Es cierto que para comprender un texto mejor, hará falta comprender la época y otros elementos que están “fuera del texto mismo”, pero esto no debe desvirtuar que, al final, un texto, dice lo que, mayormente, está escrito (por mucho que Derridá viniera a tirarme de los pelos).

    Por esta razón los textos bíblicos son lo que son: creencias de pueblos de hace más de dos mil años y creo que cualquier persona sensata debería tratarlos así y no buscar ni códigos secretos ni alguna otra fantasmagoría, más que la que se busca al leer cualquier obra literaria. En definitiva, no tratar de encontrar cosas sobrenaturales donde no las hay. Otra cosa es, como dices, que el texto te de que pensar muchas cosas, lo cual es magnífico, pero siempre teniendo en cuenta su, digamos “igualdad ontológica”, con cualquier otro texto.

    Shalom 🙂

  8. Bueno, pues pienso que básicamente estamos de acuerdo, Santiago. Tú dices:

    >>>La Torá o el Pentateuco son libros que dicen muchas barbaridades y no creo que existan muchas interpretaciones posibles a algunas de ellas, principalmente porque creo que cuando alguien escribe algo, habitualmente intenta ser claro y que no exista demasiada diferencia entre lo que queda escrito y lo que él quería decir.<<<

    Y claro, hay muchas "barbaridades" en la Torá o en el Pentateuco, obviamente, o al menos así nos resultan a nosotros, lectores del siglo XXI. Pero esa es la clave de lo que te decía: que estén ahí, que podamos leerlas y nos parezcan esto o lo otro. No hay una interpretación cerrada, por lo menos, dentro de la visión de cierto judaísmo que trataba de transmitir. Si uno quiere decir que son barbaridades, y lo justifica, pues adelante: no hay dogma que "transgredir": lo único que se pide -implícitamente, repito- es que se trate de razonar, de pensar, de interpretar… pero no para llegar a ningún dogma, vamos, eso faltaría. En ese sentido, creo que también aciertas al decir "los textos bíblicos son lo que son: creencias de pueblos de hace más de dos mil años y creo que cualquier persona sensata debería tratarlos así y no buscar ni códigos secretos ni alguna otra fantasmagoría, más que la que se busca al leer cualquier obra literaria. En definitiva, no tratar de encontrar cosas sobrenaturales donde no las hay." Es más o menos lo que yo decía antes, que, del mismo modo como, digamos, la Odisea o el Viaje al fin de la noche pueden decirnos algo, hacernos reflexionar, etc., igualmente la Toráh y el resto de así llamados "Libros Sagrados" tienen, o pueden tener, la misma capacidad, al menos. Ahora, discutir "en serio", llegando incluso a la violencia porque las interpretaciones no coincidan… en fin, eso ocurre, lamentablemente, pero creo que no tendría por qué ser así. O sea, ¿qué culpa tienen unos libros escritos, como tú dices, hace más de dos mil años? Si alguien pone una bomba en un mercado y mata gente, la culpa es de ese alguien, incluso de quien le haya "metido en la cabeza" la idea de que hacer eso es, justamente, una "buena" idea… ¡pero de un libro! Eso es la excusa, el pretexto que usan algunos para "lavar el cerebro" a otros, creo. No sé. Querría pensar que es así, y que los libros, que son papel, tinta, ¿qué culpa iban a tener? Eso es lo que ocurre, por desgracia, cuando algunos ven "verdades absolutas" en un libro, en una bandera, en un ideario…

    Por lo demás, un pequeño apunte sobre las capacidades "sobrenaturales" de la religión (como del arte o la ética, aquello que Wittgenstein llamaba "lo místico"). Independientemente de que le busquemos una explicación "racional" (científica, neurológica, lo que sea), es, hoy por hoy, un hecho que hay personas que encuentran un "sentido" no exactamente muy "natural" a ciertas vivencias. El hecho de enamorarse, la pasión de cosas como la Semana Santa, incluso la fidelidad a unos colores, una bandera, un club de fútbol. Que esto esté más o menos justificado según patrones de "moralidad científica" -que la tiene, qué duda cabe-, pues bueno, seguramente no. Pero la misma ciencia investiga esos fenómenos, con lo que estar, ahí están. Que eso se produzca por una combinación determinada de neurotransmisores en estado especialmente activo en el córtex cerebral, pues bien, a mí me vale como explicación (y simplifico, seguro que tú me lo podrías explicar mucho mejor). Pero, aunque, digamos, al estar enamorado te digan que tus niveles de tal o cual neurotransmisor se están disparando y por eso te sientes como te sientes… bien, pero la experiencia es tal y como la vives, independientemente de eso. No sé si me explico… A ver, otro ejemplo. Escucho, digamos, a, no sé, Beethoven. Y leo una explicación sobre, qué sé yo, el uso de los modos mayor y menor en la séptima sinfonía, ese tipo de explicaciones musicológicas. Claro, es muy interesante. Pero bueno, lo que produce la música… Eso es otra cosa. Que se explicará por estados cerebrales, por serotoninas, endorfinas y demás. Vale. Pero…

    Me explico como un "libro abierto", lo siento. 😉 En fin, interesante la conversación, un saludo y shalom!

  9. Ah, se me olvidaba, que quería llegar a eso. Acepto la “igualdad ontológica” de principio para cualquier libro, claro. Ahora bien, volviendo a lo del “sentido”, está claro que no todos conceden el mismo “sentido”, el mismo valor, a los mismos libros ni, en general, a las mismas cosas. Si te enamoras de alguien, verás a esa persona muy probablemente idealizada, bellísima, incluso si todos tus amigos te dicen que no lo es. Si eres cristiano, supongo que te ocurrirá algo parecido con la Biblia, por palos que te den racionalistas, positivistas y ateos de por todos lados. Y si tienes un gusto dudoso para el cine y la música en general, como es mi caso, entonces apaga y vámonos, pero desde luego no abras un blog y te pongas “en evidencia” aireando tus gustos. 😛

  10. Quisiera aportar dos reflexiones:

    1. Que la homosexualidad tenga o no un carácter positivo en la selección natural del pool de genes que la portan (si es que es un rasgo genético) es totalmente irrelevante para su aceptación moral o no, o para su aceptación legal o no. Hablé de eso aquí:

    http://todoloqueseaverdad.blogspot.com/2009/04/la-enfermedad-de-los-homosexuales.html

    2. Si uno está dispuesto a interpretar un libro sagrado (y en cualquiera de ellos se han permitido interpretaciones de muy diversa índole y calado), es porque tendrá algún criterio para hacer esas interpretaciones, y ese criterio parece ser moral en la mayoría de los casos. Es decir, no interpretamos de una manera lo que está escrito en cursivas y de otra manera lo que no, por poner un criterio distinto. Si esto es así, mejor quedarse con el criterio y pasar olímpicamente del texto sagrado, que se quedad como documento histórico, literario,.. es decir, como lo que es.

  11. irichc dice:

    La homosexualidad tiene una leve función biológica porque la naturaleza nada hace en vano, ni siquiera sus monstruos. O lo que es decir lo mismo: no hay mal que por bien no venga.

    Sin embargo, Shaftesbury argumenta que todo ser que no sea una singularidad pertenece a un sistema, ya sea el de su propia raza, ya el de otras (ecosistema). La criatura que a nada sirva más que a sí misma jamás podrá ser considerada buena en un sentido objetivo, en tanto que egoísta y vana.

    El alegato de que las relaciones homosexuales crean vínculos de solidaridad fue esgrimido por Sade. Respondo al mismo: tal vez sea así respecto a un grupúsculo, pero no en relación a toda la comunidad.

    El resto de puntos no merece mucho comentario. No se prueba ni ha de presuponerse que las relaciones homosexuales reduzcan la conflictividad. Se hace difícil dudar, no obstante, que sea completamente superflua y perjudicial para todas las demás funciones éticas.

    Un saludo,

  12. Rafael:

    Muchos temas tocas, darían no sólo para varios posts, sino para muchos libros. Sólo te diré que durante mucho tiempo yo también consideré la distinción wittgensteiniana entre decir y mostrar, entre la ciencia y lo místico como algo aceptable. Por un lado lo mensurable, lo cognoscible, pero más allá, la belleza de un paisaje, la soledad, la vida misma… Ahora no lo creo así. No creo que existan dos tipos de verdades, ni dos realidades ni nada por el estilo. Nuestra racionalidad (y la científica es, a mi juicio, la forma más sofisticada de racionalidad) no comprende muchas cosas, pero por eso no hay un “más allá”… simplemente es que nuestro “más acá” es muy complejo. Estamos en un estadio muy joven de la ciencia, démosle algo más de tiempo haber qué nos dice.

    José Luis:

    1. Efectivamente. Que la homosexualidad exista o no en la naturaleza no implica que sea algo inmoral o no. Bien recordada la falacia naturalista. Aquí sólo quería desmontar dos aspectos: que se la considere como algo antinatural, como una aberración o monstruosidad; y que se la considere un trastorno o enfermedad al considerarla que va “contra los intereses de la especie o del individuo”.

    2. Yo distinguiría entre interpretar “científicamente” un libro, es decir, estudiarlo como se estudia cualquier texto histórico (comprobando fuentes, contextualizando, reconstruyendo la época, etc.), e interpretar un libro con el “anteojo” de pensar que en él hay verdades absolutas de procedencia divina. Si escoges la segunda, eso no será interpretar, será fantasear.

    Irich:

    La naturaleza no hace nada en vano y, precisamente por eso, la homosexualidad no es nada malo, sino que, como he pretendido defender, tiene funciones que han podido ser claves en la supervivencia de nuestra especie.

    La selección natural, según hoy se cree mayoritariamente, actúa a nivel de individuo. Es decir, en la lucha por la existencia, cada individuo trabaja para sí mismo, egoístamente, aunque su conducta podría ser altruista. Desde esta perspectiva, que es desde la única que pretendo hablar, si quieres moralizar la naturaleza, hay poco lugar para la bondad, si es que hablar de bondad o maldad natural tiene sentido.

    Las relaciones homosexuales, como cualquier otra relación, liberan endorfinas, producen placer al igual que cualquier otra relación. Hacer el amor es todo lo contrario a hacer la guerra. De tal modo que sí que me parece que la homosexualidad reduce conflictividad.

    Vaya leche, yo que con quien quería discutir, por ser la situación más divertida, es con el señor cura, y ya no se le ve…. 🙂

  13. irichc dice:

    La naturaleza no hace nada en vano, mas el hombre sí, pues es el ser vano por excelencia. Te invito a reflexionar sobre esta paradoja, esto es, sobre el modo en el que un orden superior reconduce nuestros extravíos.

    Todo problema filosófico empieza por una cuestión de definiciones, y basta con saber distinguir para dar una respuesta implícita a dicho problema. Tú has distinguido entre lo moral y lo natural. Luego, me pregunto, si se puede naturalizar la moral, ¿por qué no iba a poderse moralizar la naturaleza? ¿Acaso es un camino de una sola dirección?

    Dicho sea de paso, es muy superficial tu conclusión según la cual el amor erótico y la guerra se oponen. Supone desconocer la psicología humana, condensada en tópicos literarios, que cuanto más tópicos son más ciertos resultan, pues todas las consignas juntas no valen lo que un solo extracto del refranero. Así, no es licencia poética afirmar que no hay placer sin dolor ni seducción sin derrota. Te remito a los “Madrigali guerrieri et amorosi” de Monteverdi. Pero no es preciso ir tan lejos: incluso en el lenguaje ordinario hablamos de “conquistas”.

    Para terminar, el placer es una noción demasiado vaga y acomodaticia como para convertirse en fin ético. Todo el que actúa voluntariamente lo hace hasta cierto punto por placer, sin que eso logre explicar nada de lo que pretende con ello.

  14. Irichc:

    El hombre es vano, como vano es cualquier ser del Universo. Yo entiendo que todo lo ontológicamente existente es contingente, podría no haber existido. Y también creo que aún existiendo, las cosas podrían ser de muchísimas otras maneras posibles. El hombre como especie y como individuo es insignificante.

    El problema entre ley natural y ley positiva iría para muy largo. Creo que se puede explicar el origen de lo moral en la naturaleza (que no es lo mismo que explicar “toda” la moral), pero dudo mucho que, sin hacer trampas conceptuales, se pueda extraer normas morales de la naturaleza. Es el rollo de la falacia naturalista que durante mucho tiempo me ha traído, y me trae, de cabeza.

    Entiendo tu objeción de superficialidad. Las cosas no suelen ser ni A ni B pues se dan en contextos muy complejos. El amor puede causar grandes guerras (véase la de Troya) y por amor se sufre mucho y todo eso. No obstante, sigo pensando que a nivel psicológico, mantener relaciones sexuales es positivo para la convivencia, simplemente porque tranquiliza, relaja, te mantiene contento. Es una pequeña droga natural. Uno, cuando está haciendo el amor no saca los colmillos ni quiere pretendidamente agredir al otro. Como mínimo, en ese lapso de tiempo, uno no pelea, al menos en el sentido estrictamente físico. Es como comer. A todo el mundo le gusta comer, y todo el mundo se siente bien después de un gran banquete. Comer juntos como acto social favorece la cohesión del grupo. Lo cual no quita que se hayan asesinado a miles de personas mientras comían.

    Y con respecto al placer, yo no he defendido ninguna moral hedonista en el post. A lo sumo se puede deducir del post que los individuos suelen actuar buscando el placer (la selección natural hace placenteras las cosas que favorecen tu supervivencia), lo cual no es lo mismo que decir que el placer sea el bien ético último.

  15. elquebusca dice:

    Cuando se habla de los rasgos que han sido adaptativos y los que no siempre tengo la sensación de que nos movemos en el terreno de la especulación. ¿Cómo corroborar cada hipótesis? A cada explicación siempre cabe otro signo también plausible y tan difícil de probar como la primera.

    Además a cualquier cosa existente (ya sea biológica o cultural –siempre que esta última sea suficientemente duradera en el tiempo) puede uno buscarle una función biológica echándole imaginación y puesto que ha durado hasta nuestros días ¿cómo negarle valor adaptativo?

    Por ejemplo:
    Lo que voy a decir no digo que sea verdad (que no lo se) pero como especulación: La prohibición de la homosexualidad tiene una función adaptativa. En sociedades donde la supervivencia es difícil, favorecer las parejas heterosexuales y reprimir las homosexuales resulta más rentable desde el punto de vista de la que fomentar las homosexuales. Este dato estaría en consonancia con sociedades de lujo (donde las relaciones homosexuales no estarían mal vistas, -no así el matrimonio homosexual que no podía siquiera concebirse. –Para este asunto véase el libro de Adrados sobre el amor en la Grecia Antigua) y también estaría en consonancia con la nuestra donde en los países con menor natalidad infantil y donde económicamente reproducirse no es una necesidad apremiante, las parejas homosexuales son un lujo que nos podemos permitir.

    Del mismo modo que en otros tiempo se tenían muchos hijos porque se morían muchos y ahora no. Del mismo modo ha llegado el momento de dejar vía libre a las parejas no fértiles.

    Por cierto, con afán polémico he colgado en mi blog algo que escribí hace tiempo.

  16. Hola Buscador:

    Sí, cuando nos referimos a adaptaciones que tuverion su razón de ser hace miles de años, necesariamente lanzamos hipótesis especulativas. Y sí, la crítica que haces es muy buena. Es la de Popper. Desde la teoría de la evolución se puede explicar un caso y su contrario, por lo que la teoría en sí no tiene falsadores posibles, no puede ser refutada.

    Sin embargo te diré que, aún así, no nos queda otra. Sabemos que los seres evolucionaron y sabemos, de momento, que el principal mecanismo o motor evolutivo fue la selección natural. Si aceptas estas dos premisas, todas las características que tiene el ser humano tienen que ver con adaptaciones evolutivas (o como mínimo no con elementos perjudiciales para la supervivencia o no lo suficientemente perjudiciales) ya que si no la selección las habría descartado. Por eso, encontrar funciones evolutivas a la homosexualidad o hacer estudios comparativos con la conducta animal puede ser una buena forma de explicarla o de saber algo más de ella.

    Tu ejemplo también es bueno. Que la homosexualidad esté mal vista puede, desde luego, obedecer a una adaptación, como la prohibición del incesto. Y esa visión de las sociedades de lujo también puede ser correcta. En el post yo sólo he defendido que la homosexualidad (y más bien una homosexualidad esporádica, más bien bisexual) puede tener una finalidad evolutiva, pero es evidente, que una homosexualidad plena y absoluta no puede ser una adaptación evolutiva ya que los genes del individuo plenamente homosexual no se heredan.

    Bien, voy a leer qué maldades que habrás escrito en tu blog 🙂

  17. MaraudeR dice:

    “Sencillamente es falso. Al menos por lo que respecta a la enseñanza del Magisterio de la Iglesia Católica nunca se ha dicho que la sexualidad sea exclusivamente para la procreación ni se ha considerado como algo malo o algo que debe permanecer en los meros límites de lo biológico.”

    Pues eso será en tu pueblo. A mí lo primero que me dijo el cura de mi pueblo -Don Celso, que por cierto al poco se fue a ocupar una vacante en el Vaticano- al cumplir la edad de empezar a pelármela fue, literalmente, que “la masturbación ofende a Dios, porque ese placer ha sido dispuesto única y exclusivamente para el fin de multiplicar la especie”.

    No se si su teoría respondía a la postura oficial de la Iglesia Católica Apostólica (y Romana), pero desde luego sino era así está claro que hay mucho sacerdote confundido que piensa exactamente igual…

  18. Hola Marauder.

    Así es. A mí el profe de religión me decía lo mismo que tu querido Don Celso. Suele pasar que cuando les acusas de algo luego resulta que no es así, que ellos no dicen eso. La Biblia está llena de barbaridades tales como lapida al homosexual o a la adúltera, pero ellos te dicen que no, que eso no es lo que dice, que no entiendes que habla de todo lo contrario.

    Así, la Iglesia es hábil en el arte de dar la vuelta a la tortilla (docta en el arte de la abogacía que decía Unamuno). Ahora resultará que siempre han defendido las relaciones sexuales en todas sus modalidades y éramos los “judíos, rojos, masones y homosexuales” los que vertíamos esas insidiosas calumnias sobre ellos.

    Un saludo.

  19. […] 13 Junio 2009 in Evolución, sociológia, Ética y moral | Tags: Alfred Kinsey, Bisexualidad, Bruce Bagemihl, Cristianismo, Fundamentalismo, Homosexualidad, Michel Foucault, Sexualidad animal | 18 comments […]

  20. yack dice:

    Por esta regla de tres, las diabetes y todas las enfermedades genéticas son adaptativas. Yo pienso que, basicamente, la homosexualidad severa es un proceso motivado por un fallo en el desarrollo del individuo que hace que el sexo de su cerebro no coincida con el de su cuerpo.
    Pero también puede ser inducida por el ambiente, de ahí que no sea buena idea promocionar la homosexualidad, porque no puede ser bueno para el individud tener el cerebro cambiado.
    Saludos.

  21. Yack:

    No, de que la homosexualidad pudiera tener una finalidad evolutiva no se infiere que la diabetes y todas las enfermedades genéticas sean adaptativas. Habría que analizar cada caso por separado. No obstante, no se descarta la idea. Quizá, por ejemplo, una enfermedad en fase temprana tiene algún efecto positivo o el hecho de combatirla genera unos anticuerpos útiles para luchar contra otras más nocivas, o incluso en otros momentos de la historia natural, esa enfermedad no era beligerante sino positiva hasta que mutó en algún momento… Hay que acostumbrarse a pensar en cualquier aspecto biológico sin separarlo de su historia.

    Creo que has hecho una interpretación demasiado moralista del texto. Allí no se defiende una promoción de la homosexualidad, sólo se plantea la para mí chocante pero original hipótesis de una función evolutiva de la homosexualidad, y, en esa línea, se crítica la idea de que pudiera ser una “aberración contra la naturaleza”. La discusión sobre la “bondad” para el individuo de ser gay es un tema diferente.

    Un saludo.

  22. alex dice:

    Los gays son enfermos mentales , y los que los defienden tambien tienen un grado de homosexualidad como el que se comenta.
    eso de hacer agua de caca en la cola me parece de lo mas antinatural y de lunaticos

  23. Devorador de Pecados dice:

    si una animal es joto es por que no tiene cerebro o no hay escases de hembras, asi lo explica la seleccion natural

  24. Fer dice:

    Alex, no se ni por que molestarse en contestarte, ya que no creo que lo leas pero de todos modos lo hare, seguramente usted esta mirando esta pagina sobre homosexualidad, por que es un homosexual que se lo niega a si mismo, como suele ocurrir en un alto grado de los que acusan y discriminan, en el fondo no se aceptan a si mismos. Es tan absurdo criticarlo como criticar que alguien prefiera las mujeres gordas o las flacas.
    Que mas te da a ti lo que haga otro hombre en su intimidad con otro adulto que lo permite?
    Solo la moral catolica o religiosa explicaria tu rechazo, y si nos ponemos firmes al respecto, dudo de que acates todas las normas que la religion “obliga a seguir”
    La Biblia tambien alenta a tener esclavos, no lo olvides, y a la mujer la deja como un ser inferior que tiene que ser sumisa del hombre…cosas que en la actualidad son absurdas y anticuadas.

    Devorador de Pecados, solo te dire una cosa : si no hay “escases” de hembras significa que hay hembras 😉
    PD, aprende a escribir y a expresarte “joto reprimido”

  25. Pues a mí se me ocurre que la homosexualidad podría tener la función que en principio parece mas evidente: ser un factor de autoregulación de las poblaciones. No es la única conducta que tiene esta consecuencia. La misma competencia por el recurso así como la guerra, también tienen como consecuencia la regulación de la población. Desde luego resultaría muy útil para la tribu que la sexualidad no reproductiva pudiera ser modulada culturalmente. Con una mayor represión de la misma en situaciones donde la expansión demográfica o la necesidad de relevo de individuos fuera mayor, mientras que en épocas de “relajación” y de exceso de individuos podría ser mejor tolerada.

  26. Yui_Black dice:

    Saludos;
    Me parece un post realmente interesante..
    Sólo quería apuntar una cosa sobre lo que ha comentado Yack:
    En un individuo hay que diferenciar el deseo sexual de su género; de hecho, es un error que se suele cometer..
    El rol de género es una concepción cultural que varía según el contexto temporal y geográfico..
    El deseo es ajeno a todo esto..
    Por ello invito a reflexioner sobre lo que un día leí en un libro de Gore Vidal: “En realidad no existe la persona homosexual, del mismo modo que no existe la persona heterosexual. Se trata de adjetivos que describen actos sexuales, no personas.”
    También invitaría a que la gente antes de hablar sobre el género y la sexualidad, se informase..
    Las teorías Queer tratan muy bien estos temas..

  27. xabi dice:

    En muchas especies de mamíferos existe la figura del macho dominante o macho alfa. Y, por ejemplo, en el caso de los gorilas, sólo el macho dominante tiene derecho a aparearse, por lo que el resto de los machos no tienen opción. Por lo tanto, el hecho de no poder acceder a la reproducción con las hembras del grupo también puede explicar que haya muchos mamíferos en los que se haya encontrado la homosexualidad

  28. Yui dice:

    No puede ser tan simple esta conclusión, Xabi, teniendo en cuenta que en muchos mamíferos se da tanto las relaciones sexuales entre machos, como entre hembras..
    Bajo mi puto de vista, nuestro mayor problema como especie es que todo lo tamizamos con “nuestra razón humana todopoderosa”, y ni siquiera nos queremos dar cuenta de lo poco que sabemos de nosotr*s mism*s..
    Los médicos que crearon el concepto de “homosexualidad” frente a “heterosexualidad”, sólo lo hicieron para patologizar ciertas prácticas que se salían del sistema económico-político dominante, tras la revolución industral: “el intocable patriarcado”, que poco tiene que ver con “lo natural”, “el deseo” y “el espíritu humano”, sino más bien con el control y la economía..

  29. zap dice:

    son dualismos categoricos, en ese aspecto yo estoy deacuerdo, que en ciertos contextos culturales deban contextualizarse y darse las condiciones para dar ” vida” o funcionalidad a algunos temas.
    por mi parte el tema de la “homosexulidad” (y sus detrimentos) depende y hacen mella en como se quiera y se tenga “ganas” de percibir la realidad a gusto y piaccere deacuerdo a su grado de neurosis.
    recuerden que la “realidad” mas alla de su finalidad evocativa no es real, y si buscamos volver ludico un “tema” eso esta dable al grado de equilibrio que la naturaleza exige a priori- refiriendome a la salud en todos sus niveles- para poder realmente pensar, llegar a verdades sintiendote parte de ella para asi hablar su mismo lenguaje.
    como se atreven algunos a caratulizar el limite de lo natural y lo no natural si “temen” enterarse del concepto mismo de ella?
    nosotros somos reactivos y decoherentes con lo que cosificamos “naturaleza”, no piensen que sienten o actuan por fuera de ella?

  30. NOE WARTHON dice:

    En mi humilde opinion, por el contrario, se me ocurrio pensar que la homosexualidad, tanto en hombres y mujeres, podria ser una respuesta evolutiva de supervivencia de la especie humana como un todo (no necesariamente individualista). Ya que estos individuos al no producir descendencia, mitigarian la sobrepoblacion. Desde este punto de vista, los individuos heterosexuales expuestos durante largos periodos a una pugna por los recursos basicos y espacio vital, serian mas propensos a procrear descendencia homosexual.

  31. wilfredo sandro mei dice:

    como me molesta que en temas tan serios metan os puntos de vistas religiosos, pues esto se trata desde un punto de vista científico que está muy lejos de as reglas sociales que impuso a reglas sociales religiosas y que an plagado el mundo y han retrasado la mismísima evolución humana y natural, por favor evolucionen y sean más críticos y realistas, dejen fuera los puntos de vistas religiosos de cualquier tipo, no sigan confundidos , a base real del ser humano no esa en los puntos de vistas religiosos sino en a la naturaleza misma en si de acuerdo a como se van dando las cosas, muchos se pusieron a pensar si a homosexuaidad tendra algo que ver con que simplemente la homosexualidad se debe a que hay menos mujeres en el mundo que varones? y que la naturaleza a hecho una selección natural y modificó al ser humano de acuerdo a esos patrones ? pensad, si fuera al revés pasa lo mismo, la homosexuaidad es parte de una evolución humana, la pregunta seria ¿porque? ¿para que?

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