Gen-Ética: aborto eugenésico

Publicado: 9 mayo 2012 en Ética y moral, Evolución
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El genetista de la universidad de Harvard Eric Lander nos ofrece una ordenada lista de problemas éticos emparejados a los descubrimientos de la genética:

Mientras que en algunos países el derecho consitucional al aborto es absoluto, la elección nunca es fácil. Imagine que usted supiera, al comenzar el embarazo que el niño, ciertamente:

a) Morirá a los 9 meses de atrofia muscular espinal, una enfermedad genética fatal.

b) Sufriera durante toda su vida de fribosis quísitica, una enfermedad crónica dolorosa y muriese aproximadamente a la edad de 20 años.

c) Sufriera la enfermedad de Huntington a la edad de 40 años y muriese cerca de los 50.

d) Sufriera de la enfermedad de Alzheimer alrededor de los 60 años.

e) Fuese sordo congénito.

f) Fuese enano, pero aparte de ello, sano.

g) Estuviese predispuesto a una depresión maníaca grave, que podría controlarse parcialmente con medicación.

¿Elegiría el aborto? (suponga que usted es bastante joven como para esperar que podría tener más hijos si lo deseara). Independientemente de su propia elección, ¿consideraría no ético que su pareja lo hiciera? ¿En qué principios se basan sus opciones?

Lander ordena las enfermedades en función de la edad a la que la enfermedad acabará con su vida poniéndonos ante el dilema de cuántos años de vida consideraríamos que son suficientes para entender que la vida merece la pena ser vivida. Parece que en los casos a y b nadie diría que no es ético abortar. No creo que nadie quisiera que su hijo viviera sólo 20 años de dolorosísima enfermedad. Sin embargo, el caso c ya es problemático. La enfermedad de Huntington permite muchos años de vida totalmente normal hasta que hace aparición… ¿unos 40 años es suficiente vida para que consideremos que merece la pena vivir? Y en el caso d la cosa mejora… ¿60 años hasta la llegada del Alzheimer? En mi opinión yo no abortaría en estos dos últimos, más contando con el hecho de que en ese tiempo puedan encontrarse curas para ambas enfermedades.

En los casos e y f, también me parecería ético no abortar. Un niño sordo o enano puede tener una vida plenamente digna. Y en el g, basándonos en los mismo de antes tampoco abortaría con la esperanza de la mejora en la ciencia médica para tratar la depresión. No obstante, en todos los casos antepondría la decisión de los padres a cualquier regulación estatal. Creo que han de ser los padres los que decidan desde sus creencias y opiniones más que desde una ley que, seguramente, no tendría en cuenta el contexto social y familiar (las leyes suelen tener ese grave problema) y no respetaría la libertad individual sobre estos temas. Despenalizar el aborto no provoca necesariamente una patente de corso para que todo el mundo aborte a discreción, sino que pone el peso de la difícil decisión en los padres.

Empero, el problema de mi débil argumentación es que está basada en la idea de vida digna, la cual es ambigua y problemática donde las haya. ¿Qué entendemos por una vida digna de ser vivida? Muchos podrían pensar que el hecho de vivir, aunque sean 20 años acompañados de una dolorosa enfermedad, merece la pena. El hecho de sentir el amor de unos padres o de contemplar un hermoso amanecer podrían valorarse como suficientes para vivir. Por el otro lado, podría hacerse un cómputo felicidad/sufrimiento, valorando que una persona con una enfermedad crónica viviría una vida terrible, indigna, a todas luces, de ser vivida. El caso es que es imposible predecir la dignidad de una vida desde la incertidumbre de alguien que ni siquiera ha nacido.

Esto convierte una decisión ética de graves consecuencias en una azarosa apuesta. Dilema para el que no se me ocurre solución clara.

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comentarios
  1. JL Salgado dice:

    Tampoco será lo mismo una sordera congénita en Suecia que en Albania.
    A mi en éste planteamiento me faltan datos, de la madre, del medio, de la etnia, si son músicos, o no, de los recursos, del sentido de la vida y de la familia, de unos y otros, …
    Dicho sea de paso el enfoque eugenésico, me resulta aborrecible y el menos relevante de todos, pues también hay casos de seres aparentemente sanos, que han resultado muy tóxicos para sus grupos sociales y sociedades.
    Tomar decisiones racionales puede ser abominable y de hecho, las mejores y mas potentes razones y excusas suelen ser los peores mimbres de una urdimbre vital y como ejemplo, la propia eugenesia.
    No está de mas sacar el tema en época de crisis. Mi enhorabuena.
    Salud, saludos y buenos alimentos

  2. JL:

    Pero es que ni aún teniendo todos los datos. Personas que han tenido todas las ventajas económicas, que se han criado en entornos educativos y sociales magníficos, han tenido vidas terribles, siendo profundamente desdichados.

    Estoy de acuerdo contigo en lo abominable del enfoque eugenésico. No hay más que dar un paseo por los libros de historia. Sin embargo, sí que estoy a favor de la eugenesia en el sentido de la cura y prevención de enfermedades genéticas. Veo maravilloso que la ingeniera genética pueda corregir cualquier enfermedad que alguien pueda desarrollar en vida. Tampoco tendría nada en contra, si bien entiendo los reparos y la polémica, en promover mejoras en los seres humanos. No veo el problema de tocar genes para hacer seres humanos más inteligentes, voluntariosos o generosos.

    Saludos, y gracias por lo de buenos alimentos.

  3. Gaizko dice:

    Un buen ejemplo de las consecuencias de la eugenesia lo tenemos en la película de Gattaca. No se trata de si es ético o no abortar en esa situación, sino a qué tipo de sociedad nos empuja el conocer esa información. Se trata de ser discriminado, no ya por tu procedencia, color de piel, de ojos… sino por un análisis de genes, la discriminación sería en base a cómo has sido engendrado. Nadie contrataría para un puesto de responsabilidad a alguien con un 60% posibilidad de contraer alzheimer a los 60 cuando puedes contratar a alguien sin ese riesgo.

  4. Yack dice:

    La pregunta clave es: ¿es divertido vivir una vida normal? Tratando de contestar esta pregunta recordé una película en el que el protagonista se hace con un mando mágico que le permite saltarse los periodos de su vida que no le interesa vivir. Si pudiésemos saltarnos a voluntad y sin coste ni consecuencias, los momentos que no nos interesa vivir (por ejemplo hacer cola para entrar al cine) ¿qué porcentaje de nuestra vida estaríamos en play?

    A mí me parece que ni el 10% y de ahí deduzco que ese 10% no compensa el 90% de aburrimiento o sufrimiento restante, y menos si añadimos el hecho cierto de que el último cuarto de vida lo viviremos en rápida decadencia aquejado de todo tipo de dolores y decepciones.

    Lo que ocurre es que la Naturaleza nos ha insertado el instinto de supervivencia que es un pánico irracional a la muerte, que actúa con independencia de si nuestra vida es o no satisfactoria y eso nos hace creer que si tenemos tanto miedo a la muerte es porque amamos la vida en igual proporción, aunque eso no sea cierto en absoluto.

    Para un nuevo ser que todavía no ha tomado conciencia, no existe el problema del miedo a la muerte y por tanto lo más probable es que se le haga un favor privándole del dudoso privilegio de vivir, sufrir y tener que morir. Si además tiene un problema serio, el favor es aún mayor.

    Naturalmente esto es un cálculo probabilístico que puede fallar, pero ese es el tipo de cálculos que siempre tenemos que hacer para tomar decisiones. Sólo podemos aspirar a acertar estadísticamente, pero nunca en los casos concretos.

    Saludos.

  5. Javier dice:

    Ufff…hoy te veo optimista, eh Yack???

  6. Hola Gaizko:

    Creo que la película de Gattaca da una versión distorsionada y exagerada de lo que podrán significar los avances la ingeniería genética. Es cierto que podrá existir discriminación a la hora de hacer seguros o de contratar a alguien. Habrá que legislar bien para que esto no ocurra. Pero piensa en dos cosas:

    1. Hoy en día ya existe “discriminación genética”. Los que azarosamente han recibido genes que los hacen más inteligentes superan mejor sus estudios, hacen mejor los psicotécnicos para ser contratados, etc. y ocupan los mejores puestos en las sociedades.

    2. No por pensar en la posible discriminación vamos a dejar de evitar que un niño tenga una terrible enfermedad. En el tema de evitar enfermedades creo que no hay discusión posible.

  7. Yack:

    Pero con esta visión de la vida, lo ético sería no tener hijos en absoluto, abortar siempre.

  8. Javier dice:

    Amén de la enorme subjetividad del concepto de “divertido”.
    Hay gente a la que le encantan las discotecas y bailar al ritmo del chunta chunta, y a mi me parece una tortura. Y claro, luego intenta aplicarle eso a una vida completa, tal cual, con toda la incertidumbre (cuidado, para lo malo pero también para lo bueno) que eso implica.
    Como dice Santiago no solo implicaría el no tener hijos, sino suicidios masivos en cuanto que alguien se percatara de que “el momento x no es divertido, unido a la incertidumbre de que no hay evidencia alguna de que el x+1 será mejor”. Afortunadamente, casi nadie ve la vida así, sería demencial en si mismo. Como decía el filósofo, todo es cuestión de perspectiva.

  9. yack dice:

    Santiago, considero que la ética no es pertinente aquí, porque la ética es un juicio inapelable que nos viene impuesto por consenso social, que bien puede ser quemar a los herejes, mutilar a las mujeres o aniquilar a los judíos. La ética es muy útil para vivir en sociedad pero un obstáculo para pensar con claridad.

    Si queremos una perspectiva que no sea tópica, hemos de dejar las zarandajas a un lado y enfocar el problema desde cero.

    Naturalmente que la solución más ética es no tener hijos, pero aquí estamos hablando de decidir sobre el futuro de un ser humano que ya está en camino y eso nos lleva a la cuestión de si la vida es divertida o lamentable, si merece ser vivida o no. Y a partir de ahí, hay que plantearse si una vida por debajo del estándar merece ser vivida.

    Javier, en efecto, el concepto de “divertido” es muy subjetivo, pero se puede objetivar bastante contestando honestamente a esta pregunta: ¿Si tuvieses un mando para saltarte partes de tu vida, ¿que porcentaje vivirías? ¿que porcentaje consideras que merece ser vivido?

    Por otro lado los suicidios masivos no se producen, ni siquiera en las salas de enfermos terminales, porque existe el miedo a la muerte y ese miedo no el resultado de un cálculo, sino un instinto tan involuntario e incontrolable como la sed o el hambre.

    Saludos.

  10. Ralph dice:

    Buenas de nuevo.
    Sobre que habrá que legislar bien al respecto, creo que tenemos suficientes ejemplos para saber que el modo de vida que llevamos empuja directamente a legislar bien, es decir, competitividad absoluta, se legisla para cuidar del mejor.
    Sobre la competitividad en la sociedad actual, sigue siendo la selección natural la que decide los genes de cada uno, y no una factura a una clínica, con la consiguiente corrupción al respecto, por lo que veo que serán los hijos de los ricos los que mejores genes hereden y que serán los hijos de los no tan ricos quienes hereden genes inferiores. Y es que el sistema actual es así.
    Sobre evitar enfermedades, pues me parece un avance estupendo, pero si el precio es una selección genética y no natural, quizás yo prefiero seguir investigando sobre curas y prevenciones que sobre modificación genética. Pero ahí ya es cada uno.

  11. Yack:

    Yo creo que la vida no es tan mala. Yo no borraría el 99% de mi tiempo. Creo que la mayoría del tiempo lo pasamos no en estados de angustia terrible, sino en estados, digamos, “neutros”, ni muy feliz ni muy infeliz, “normal”. Por ejemplo, el psicólogo Richard Solomon, en su popular teoría del proceso oponente, nos habla de que que nuestro sistema emocional es homeostático, de modo que se autorregula para mantenerse en un estado “neutro”. Cuando tenemos una actividad muy placentera, con el tiempo acaba por ser aburrida e incluso displacentera. Automáticamente y de forma inconsciente, el organismo tiende siempre a esta “normalidad emocional” por lo que, gran parte de nuestro tiempo, lo pasamos en ella. La vida no es 99% sufrimiento.

    Ralph:

    Si seguimos por esa línea, cualquier legislación sobre cualquier avance científico será nefasta. Entonces, no hagamos medicamentos de ningún tipo, ya que los medicamentos se los quedarán los ricos y no los pobres, o no descubramos la luz eléctrica porque sólo tendrán luz las casas de los ricos…

    Estoy de acuerdo contigo en que el mundo, en demasiadas ocasiones, funciona así, y más en los tiempos que corren. Pero no hay que ser cenizo. Hay que luchar porque así no sea. Yo no desfallezco.

  12. Yack dice:

    Santiago, no he dicho que la vida sea un 99% de angustia terrible. He dicho que sólo el 10% merece ser vivida, que es muy distinto. No creo que hacer cola para entrar al cine genere sufrimiento pero creo que la omitiríamos si pudiésemos.

    En cuanto a la teoría de la homeostasis emocional estoy de acuerdo, pero no es simétrica para nuestra desgracia. Nos acostumbramos muy pronto a lo bueno y muy despacio, o nunca, a lo malo.

    Y es lógico que así sea porque el dolor es indicador de peligro y no puede ignorarse mientras que el placer sólo es el caramelo que te tiran cuando has conseguido dar el triple salto mortal con tirabuzón.

    Pero enseguida te lo quitan para que te concentres en no partirte la cabeza en la próxima acrobacia que te está esperando.

    Saludos.

  13. Andres Alvarez dice:

    Cordial saludo a todos, a este Blog llegue buscando algo que no se me había perdido y he encontrado buenas conjeturas e interesantes ideas, espero compartir con ustedes las mías.

    Frente al tema ético, estoy de acuerdo que cuya responsabilidad de tomar la decisión correcta o incorrecta le corresponde a los padres, basadas en decisiones medicas muy bien fundamentadas, y por ultimo el Estado que si respeta la individualidad, no tomaría decisiones de control de natalidad o de discriminación pro- aborto. Serian legalistas en respetar el derecho a la vida.

    He leído que hacen juicios de valor de una tercera persona que morirá en un futuro por su predisposición genética a padecerla. Incluso son subjetivos con las experiencias que cada uno ha vivido. Y el derecho de esa persona en potencia que dejaría de serlo si se llega a abortar? Tal vez seria la mejor experiencia de vida para un tercero al llegar a cuidar a ese bebe que pronto tercero. le enseño nuevas cosas, las aprendió y las transmitió a los demás para hacer una mejor humanidad. O fue la alegría de una persona que no le hallaba sentido a la vida. y así me quedaría en hipotéticos.

    lo mas importante es que cada uno tiene momentos significativos y son valiosos porque la experiencia es propia. Puede ser el gris que propone Yack, no lo fuese si en ese momento de hacer fila en un banco entabla conversación con la mujer de su vida o el Mecenas de sus ideas.

    Parte de la vida es vivir lo bueno y lo malo, de ahí nace el aprendizaje y otra vez el concepto de autenticidad. Que aburrido todo listo para ser perfecto. Creo que ninguno de los presentes cambiaría su vida por la de otro. y porque ese otro no merece l oportunidad de vivir, la que no nos negaron?

  14. Voy a spamear un poco, con permiso del autor del blog.

    Hace un par de meses presenté un problema relacionado con éste que ahora comentáis. Os dejo el enlace por si queréis echarle un vistazo: http://jurilog.jurid.net/pdf/controldemografico.pdf

    Honestamente, el paper contiene algunas imprecisiones y quizá errores, porque era tan solo una versión preliminar (estoy trabajando en la definitiva), pero creo que presenta ideas interesantes. Agradeceré cualquier comentario que queráis hacerme al mail que ahí aparece.

  15. Yack dice:

    Rocky he leído el estudio que citas y me ha parecido interesante, claro y bien planteado. Comparto contigo la tesis de que el Estado tiene derecho y obligación a frenar la reproducción en dos casos; cuando el aumento de población pueda resultar catastrófico para la comunidad y cuando una pareja, por sus circunstancias, pueda tener hijos con graves problemas de salud o de otro tipo que no tengan solución.

    Ahora bien, no creo que la felicidad y el sufrimiento puedan medirse, sumarse y restarse para sacar conclusiones relevantes.

    Amamos la vida y tememos a la muerte porque estamos programados para ello y no como consecuencia de un cálculo placer-dolor.

    Nos divertimos cuando nuestras expectativas mejoran y sufrimos cuando empeoran. Traemos incorporado un mecanismo que nos lleva automáticamente a un estado emocional neutro desde el que podemos sentir con la mayor intensidad posible las recompensas y castigos con los que la Naturaleza dirige nuestra conducta hacia el fin para el que hemos sido creados: sobrevivir y reproducirnos.

    Andrés, dices: “Creo que ninguno de los presentes cambiaría su vida por la de otro”. En eso estamos de acuerdo, pero no es porque la consideremos mejor o peor, sino porque forma parte de nuestra identidad y la identidad no se puede cambiar porque entonces no seríamos nosotros mismos.

    Es como si te dijeran: ¿quieres cambiarte por Pepe? Sí quiero. ¡Pues ya estás cambiado!
    Pues no noto nada… ¿Cómo lo vas a notar si ahora eres Pepe viviendo en tu pellejo y con tus recuerdos?

    Saludos.

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