Algunas notas más sobre el 15-M

Publicado: 13 mayo 2012 en Filosofía política, Sociología
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1. El director de la Razón, Paco Marhuenda, después de su lamentable portada (curiosamente quince mentiras, no doce ni cuarenta y dos) dijo en el programa Al rojo vivo de la Sexta, literalmente, que “al 15-M el gobierno debe escucharlo pero no hacerle caso”… Impresionante. A escuchar sin hacer caso se le llama “No escuchar” o “Hacer oídos sordos”. La postura del gobierno, en general, ha mantenido esa línea. Ve al 15-M como un conjunto de jóvenes perroflautas antisistema (antisistema en el sentido más simplista y burdo del término) que son más una anécdota pintoresca que algo digno de atención en el mejor de los casos, siendo un movimiento claramente instrumentalizado por la izquierda radical para desestabilizar al gobierno en el peor. Una lástima. Que un montón de personas en diversas ciudades (sean 100.000, 70.000 o las que sean realmente) se unan para protestar y que, automáticamente, se les ignore, no es una actitud muy democrática. Cualquier gobierno que se precie debería estar abierto al diálogo y valorar razonablemente las peticiones.

2. Muchos han criticado que el 15-M se crea depositario de la representación del pueblo español. La legitimidad democrática reside en el Parlamento y los parlamentarios son elegidos en las urnas. El PP gobierna con una amplia mayoría absoluta, por lo que parece más representante de los deseos del pueblo español que el 15-M. Así, los indignados estarían poniendo en duda la legitimidad de las instituciones democráticas, siendo, en este sentido, antidemócratas. Pero es que eso no es cierto. En general, el 15-M pide una democracia más real, a saber, una democracia más directa, con listas abiertas, más transparencia, menos corrupción… No están, de ninguna manera, pidiendo que se aboliera el sistema democrático, sino que se lo mejore. Las instituciones democráticas pierden legitimidad cuando se corrompen, cuando no son realmente democráticas al no servir al bien común. Y esto está pasando hasta cierto punto, por lo que la petición de regeneración democrática está de plena actualidad.

3. Las fuerzas de seguridad del estado están para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Una huelga o concentración es un derecho fundamenal amparado desde la Constitución hasta la Carta de los Derechos Humanos, por lo que todo ciudadano puede convocarlas cuando y donde les plazca (siempre, no tendría porque decirlo, que se garantice la seguridad y el sentido común). Por lo tanto, en una huelga, la policía únicamente debe vigilar que todo salga bien, estando al servicio de los manifestantes. Dicho esto, la decisión de realizar una carga o de desalojar una plaza, debería ser una decisión técnica. Es decir, las propias fuerzas de seguridad, deberían ser las que, cuando vean que alguien corre peligro, tomen esa decisión. Ellos son los especialistas y para ello son entrenados y pagados. No entiendo entonces por qué, el que toma esas decisiones es, en la mayoría de los casos, el delegado de gobierno, un político que, de primeras, no tiene por qué tener la cualificación técnica para tomar tal decisión y, de segundas, puede hacer de ella una decisión política (lo cual da mucho miedo: las fuerzas públicas han estar al servicio del legislativo, en ningún caso del ejecutivo. Con ello se rompe la división de poderes. ¿Qué es eso que un político pueda hacer el uso que quiera de la policía?).

4. Es curioso como muchas voces se han lanzado a acusar al 15-M de fascistas o totalitarios, buscando cualquier tipo de similitud de sus actuaciones con las de estos sistemas e ideologías. El filósofo francés Raymond Aron nos ofreció una serie de características de los sistemas totalitarios que gobernaron en la Europa del siglo XX. Vamos a ver si el 15-M es un movimiento totalitario:

a) En los sistemas totalitarios hay un sólo partido político legítimo (se elimina sistemáticamente a la oposición) dirigido por un líder carismático. El 15-M no aspira a convertirse en partido político, no pretende el exterminio de la oposición y, que yo sepa, no tiene un líder claro.

b) Tal partido político tiene una ideología que legitima su poder. Habitualmente esta ideología tendrá las ideas de nación o raza en su centro y de ella saldrán propuestas racistas o xenófobas. Que yo sepa el 15-M no muestra un especial patriotismo ni tiene tintes racistas ni xenófobos.

c) El partido ejercerá un control absoluto de los medios de comunicación. ¿Contra el 15-M televisión española? ¿Ha prohibido alguna emisión o ha cerrado alguna cadena de radio? A lo sumo, busca su hueco haciéndose oír en las redes sociales.

d) Ese partido controla la economía y su política económica será habitualmente autárquica. Sí que es cierto que el 15-M aboga por que el estado tenga un mayor control de los bancos y empresas, pero desde luego, la concepción del estado es bien diferente, e intervencionismo económico no equivale, para nada, a utilizar las fábricas para crear carros de combate.

e) Se politiza cualquier actividad. Hitler utilizó los juegos olímpicos de Berlin como una herramienta de propaganda política. Que yo sepa, no he oído a ningún indignado utilizar a Rafa Nadal o a la selección española de fútbol.

Como vemos, es absurdo comparar el 15-M con cualquier movimiento de corte fascista o totalitario. Fascistas pueden ser la hija de Le Pen o los griegos de Aura Dorada, pero, por favor, llamemos a las cosas por su nombre.

5. La Razón realizó una encuesta en la que, entre otros resultados, se decía que sólo tres de cada diez españoles se sienten identificados con las propuestas del 15-M. La pretensión es quitar legitimidad al movimiento dejando claro que no representan a la mayoría de los españoles, siendo el PP el auténtico representante del pueblo español al haber ganado las elecciones con mayoría absoluta. El caso es que si hacemos números, aproximadamente también solamente tres de cada diez españoles son los que han votado al PP. Pero es que, de todos modos, no entiendo esta guerra por ver quién representa a quién, lo importante son las propuestas que se barajan. Aquí tenéis algunas de ellas. Se puede estar de acuerdo con algunas y con otras no pero, desde luego, muchas de ellas son muy razonables y deseables para cualquiera, se sea de izquierdas o de derechas. Esto es de lo que debería estar en la arena pública y no las típicas campañas de desprestigio a las que estamos acostumbrados en este país.

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comentarios
  1. Comparto en Facebook y twiteo.

  2. JL Salgado dice:

    Leo: La legitimidad democrática reside en el Parlamento …

    ¡No! La legitimidad democrática reside en el debate, al igual que la legitimidad científica o la justicia Sin debate, no hay ni puede haber democracia, ni ciencia, ni tampoco justicia y mucho menos cultura y no digamos la libertad.
    Hay que reformar la constitución para incluir el debate como la fuente de la legitimidad universal.

  3. yack dice:

    El debate no es si las propuestas del 15 M, o las mías, o las tuyas, son buenas o malas, sino si se puede ocupar una plaza pública durante varios meses contraviniendo las leyes y los derechos legítimos de los demás ciudadanos. También se discute si por el simple hecho de que un grupo de individuos se crea en posesión de la verdad puede saltarse la ley salida del parlamento. Esa creencia es la mecha del totalitarismo y un pueblo que lo aplaude, la dinamita.

    Saludos.

  4. Adolfo dice:

    En lo del 15-M creo que hay que diferenciar la ideología (al menos inicial) del movimiento y la realidad que se ha vivido después.

    Comenzó siendo un movimiento que pedía una democracia más participativa. Recuerdo que al principio hablaban de más referendums, listas abiertas, mayor representación de parlamentarios dependiendo de los votos que tuviesen… No tardaron en seguir el movimiento decenas de miles de personas cada cual con su propia ideología y que se creen que “representan al pueblo”. En nombre del 15-M se han pasado unos cuantos la ley por el arco del triunfo, ya no solo en ocupar plazas sino en boicotear desaucios (que no son todos injustos, ni una gran mayoría) y hacer otro tipo de piquetes. Saltarse la ley creyendo que tienes LA razón es muy peligroso; pero que mucho. Además la corriente ideológica se contaminó de un montón de idealismos diversos. No se manifiestan para que la democracia sea más participativa, sino para que no haya recortes, para que se haga dación en pago e incluso para que haya “aborto libre y gratuito” (lo oí decir en una entrevista en el programa de Carne Cruda a una chicas acampadas). Argumentos que muchos de ellos son de la izquierda más radical. ¿Qué pasaría si llega alguien a Sol con una pancarta que diga: “Dejaos de medias tintas e inyectad a la banca todo el dinero que sea necesario para reactivar la economía”? ¿Crees que esa panda de demócratas iban a dejarle ejercer su derecho de expresarse en un movimiento que teóricamente solo pide mayor representación democrática? Pues no. El verano pasado unos jóvenes acamparon en Sol para que se prohibiese el aborto en España. Que yo sepa es algo tan democrático y digno como acampar para pedir que el aborto sea libre y gratuito. Bueno, pues hubo un acoso sistemático a esos chavales hasta que se tuvieron que marchar. ¿Eso es democrático? ¡Y encima dicen que son el 99%!

    Y lo del 99% tiene guasa… ¡vamos hombre! Resulta que en las elecciones generales entre el PP, PSOE y CIU (partidos que no apoyan el 15-M ni nada que suene a mayor participación ciudadana) obtuvieron casi 19 millones de votos y 212 diputados. Ya veo yo la de gente que los apoya.

    saludos,
    Adolfo

  5. Jack:

    “El debate no es si las propuestas del 15 M, o las mías, o las tuyas, son buenas o malas, sino si se puede ocupar una plaza pública durante varios meses contraviniendo las leyes y los derechos legítimos de los demás ciudadanos. ”

    Es que precisamente ese no debería ser el debate. Puedo estar completamente de acuerdo contigo en que si acampar en una plaza pública es un delito se les desaloje. Pero desviar el debate público a eso, ignorando todo lo demás es la lástima. Es lo que suele ocurrir en toda manifestación. Si hay un grupo de violentos, al final, todo el debate queda en el tema de la violencia sin atender a lo que realmente se pedía en la manifestación.

    “También se discute si por el simple hecho de que un grupo de individuos se crea en posesión de la verdad puede saltarse la ley salida del parlamento. Esa creencia es la mecha del totalitarismo y un pueblo que lo aplaude, la dinamita.”

    Es que yo no he visto en ningún lado que ese grupo se crea en la posesión de la verdad absoluta. Precisamente cuando hacen constantemente asambleas en donde debaten cada una de las propuestas. No sé por qué crees que ellos se creen más en posesión de la verdad absoluta que los dirigentes de nuestro país, que gobiernan a golpe de real decreto.

    Adolfo:

    Es que cronológicamente la historia no fue así. Desde el principio las peticiones eran muy diversas ya que el 15-M no es un movimiento nada homogéneo. Allí hay gente con ideologías muy heterogéneas que, desde el primer momento, pedían cosas muy diferentes. Hay gente muy crítica con el capitalismo, a la vez que hay feministas, socialistas, marxistas, ecologistas… Hay maestros luchando por la educación pública, profesores de universidad pidiendo cambios sistémicos a la vez que gente supersticiosa que reivindica presupuesto para I+D a la vez que le echa las cartas del Tarot al vecino, incluso hay gente que sólo va allí a pasar el rato, o porque va todo el mundo; iletrados que no han terminado la ESO y que escriben sus pancartas con faltas de ortografía, frikis de la informática que creen en un gran complot de las multinacionales y que sueñan con hackear las cuentas del FBI… HAY DE TODO. Pero lo interesante es que hay mucha gente que no está contenta con lo que está ocurriendo y muestra así su indignación, ya que los cauces habituales (sindicatos sobre todo) no están funcionando.

    Y lo que me parece tremendamente mal es que se critique con fuerza al 15-M tachándolos de poco demócratas cuando ocurren cosas como esta:

    http://www.elplural.com/2011/08/01/los-jefes-de-gabinete-de-cospedal-cobraran-4-000-euros-mas-al-ano/

    o esta:

    http://www.elmundo.es/elmundo/2012/05/15/andalucia_malaga/1337075355.html

    o si quieres un buen resumen toma este:

    http://labuenanoticia.com/lista-pol%C3%ADticos-imputados-corrupcion-que-se-presentan-elecciones

    ¿Esto no quita legitimidad a las instituciones propiamente democráticas? ¿Esto no es mucho más grave que que el 15-M viole la ley en contra de las acampadas?

    Y es que a mí me da exactamente igual la gente que los apoya o los que no. Lo importante es por qué protestan y las propuestas que de allí puedan salir. Si tú sólo, sin nadie que te apoyara, pidieras cosas como listas abiertas, que se aboliera el senado, mayor control para la corrupción, la economía sumergida, etc. a mí me parecería interesante lo que dices y te escucharía con atención.

    Un saludo.

  6. yack dice:

    Santiago, si el 15M no hubiera ocupado Sol durante varios meses, nadie habría reparado en sus propuestas. Ni siquiera hubiera reparado en ellos.

    Todos tenemos propuestas que hacer (y este blog es un ejemplo de ello) pero como no se pueden poner todas en práctica, entre otras cosas porque son contradictorias, el mejor método es la democracia, que consiste en que los ciudadanos votan las ocurrencias que a ellos les parecen mejores o menos malas, presentadas por los partidos políticos.

    Supongo que los del 15M se creen en posesión de la verdad (cada uno de ellos por separado) porque no entendería de otra forma que ocupen una plaza pública durante meses para proclamarla. Cuando se dan cuenta de que cada cual piensa diferente, recaen en las asambleas y en las votaciones, pero eso ya está inventado y se llama democracia parlamentaria, aunque en este país hay poca gente que se haya enterado de cómo funciona tan portentoso invento.

    Los partidos políticos, sus miembros, militantes, yo y tal vez tú, creemos que estamos en posesión de la verdad, pero la diferencia está en que el partido político que gobierna ha sido elegido por el pueblo “omnisciente” que le ha concedido la autorización para poner en práctica sus teorías. La legitimidad de este método viene del hecho de que hay que tomar decisiones colectivas y de que si el pueblo soberano se equivoca, los errores recaerán sobre sus costillares, como es bien sabido.

    En política, a diferencia de lo que ocurre en la ciencia, no existen fórmulas para saber qué idea u ocurrencia es correcta, y de ahí que exista el consenso democrático, que es el ultimo recurso que se aplica cuando un grupo tiene que tomar una decisión colectiva y no tiene idea de qué debe hacer.

    Y el no estar de acuerdo con lo que está ocurriendo no te da ninguna legitimidad ni patente de corso paran saltarte las leyes. Yo no estoy de acuerdo tampoco, pero ser democrático significa respetar las leyes y manifestar tu desacuerdo por las vías legales.

    Creer que el 15M puede aportar algo es decir que tal vez un económico cascanueces podría sustituir al costoso LHC.

    Saludos.

  7. Yack:

    Estoy completamente de acuerdo contigo en que en un sistema democrático la legitimidad de gobernar reside en los parlamentarios democráticamente elegidos. En esto no hay ningún problema y gracias a que sea así. Además, como bien dices, no estar de acuerdo con la política del gobierno no te legitima para saltarte las leyes.

    El problema está en cuanto que esas instituciones democráticamente elegidas se degeneran. Cuando crece la corrupción (y sobre todo, la impunidad de los corruptos), se viola la división de poderes (jueces que toman decisiones partidistas), los gobernantes se ve que obedecen a otros intereses diferentes a los del bien común, toman decisiones contrarias a las que prometían en sus campañas, nos piden austeridad a la vez que ellos mantienen sus privilegios y, para colmo, los mecanismos habituales de protesta legítima (sindicatos convocando huelgas) están comprados y corruptos o, en el mejor de los casos, son inútiles.

    Entonces la democracia deja de serlo o, al menos, lo es menos. Y ante esto nos queda únicamente la protesta pacífica, llegando, en casos extremos, a la desobediencia civil. Y fruto de esto está el 15-M.

  8. yack dice:

    Lo de la protesta pacifica y dentro de la ley me parece bien, pero la desobediencia civil no.

    El problema es que si los que incurren en la desobediencia civil son de los nuestros,nos parece legitimo, pero ¿qué pasaría si fueran de ideas contrarias? Entonces serían unos sediciosos que habría que detener inmediatamente. El error está en creer que podemos legitimar al que se salta la ley cuando es de nuestro bando, y que la ley sólo está vigente para nuestros enemigos.

    La democracia posee los mecanismos necesarios para cambiarse a sí misma. Si votamos a los partidos que propongan separación de poderes, normas y leyes anticorrupción o cualquier otra idea positiva, cambiaremos el sistema en la dirección que queramos, pero no los votamos.

    El gran problema insoluble de la democracia, es que se basa en el buen criterio de los ciudadanos que votan y cada comunidad da lo que da, ni más ni menos.

    Los políticos sólo son ciudadanos, fabricados de la misma pasta que sus votantes, y ganan las elecciones ofreciéndoles lo que quieren oír. Mientras que los votantes no tengan sentido común o, al menos, entiendan que la democracia consiste en votar y respetar el resultado de las urnas, nos guste o no, la sociedad no funcionará. Y naturalmente el ciudadano no puede juzgar por su cuenta si el gobierno cumple o no la ley, sino que debe aceptar la decisión del poder judicial.

    Esto son lentejas.

    Saludos.

  9. Yack:

    Así debe ser en la inmensa mayoría de los casos. Lo grande de la democracia es que debes cumplir las leyes aunque no te gusten, aunque no estés de acuerdo con ellas.

    Pero el problema es cuando la democracia deja de serlo. Supongamos (aunque éste no sea el caso) lo que pasó en la Alemania del nazismo. Hitler llegó al poder legítimamente, votado democráticamente, pero inmediatamente comenzó a hacer cosas terribles, llevando un sistema democrático a un terrible sistema totalitario. En él parecería legítimo la desobediencia civil, sobretodo si eras judío.

    Pues yo tengo la impresión de que aquí pasa algo no tan terrible, pero sí similar en algunos casos. Creo que la democracia en la que vivimos es bastante precaria pues sus bases se rompen: división de poderes rota, corrupción, intereses partidistas y económicos, etc. Podríamos decir que podemos echar al partido gobernante votando a otro que mejore esta malherida democracia. Sí, pero es que aquí está el problema: tenemos un bipartidismo en el que los dos grandes controlan los medios de comunicación de tal modo que no hay posibilidad real de que pierdan las elecciones, no les podemos echar ya que mantienen, hasta cierto punto, engañada a a gran parte de la población. La ley electoral, a todas luces injusta, favorece ese bipartidismo, por lo que no se va a cambiar. Del mismo modo, a las grandes empresas y poderes financieros, les interesa mucho que gobiernen estos dos partidos, por los que utilizan su poder para que la cosa no cambie.

    Recuerdo que cuando empezó la crisis políticos como Sarkozy hablaban de refundar el capitalismo, de reformarlo, mejorarlo, para hacerlo más justo y acorde con los nuevos tiempos. ¿Dónde quedó todo eso?

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